El nuevo negocio de Teresa Andrés Gonzalvo en Madrid: «Una clínica que realza la belleza natural»
La medicina estética ha evolucionado, y con ella, una nueva manera de entender la belleza: más natural, más armoniosa, más fiel a cada persona. ENEA Clínica, el sueño hecho realidad de la doctora Gracia Bañón y la empresaria e influencer Teresa Andrés Gonzalvo, ha conquistado el sector con su visión cálida y cercana. Tras su exitoso nacimiento en Alicante en 2021, la firma ha dado un gran paso adelante con la inauguración de su primer centro de belleza en Madrid, en plena Milla de Oro, en la Calle Serrano, 85.
«Madrid siempre estuvo en la mente de Teresa desde el primer día», confiesa Gracia Bañón con una sonrisa. «Desde el inicio, sabíamos que este sería nuestro próximo destino, pero Alicante nos necesitaba. Ahora, con el esfuerzo de todo el equipo y el apoyo incondicional de mi hermana, hemos logrado que este sueño se haga realidad en una de las zonas más especiales de la capital». No te pierdas la entrevista completa y ¡DALE AL PLAY!
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Belleza natural en la Milla de Oro
Un sueño construido con amistad y pasión
La historia de ENEA Clínica es, ante todo, la historia de dos mujeres que encontraron en la medicina estética una forma de hacer feliz a los demás. Gracia Bañón, graduada en Medicina por la Universidad Autónoma de Barcelona, comenzó su carrera en urgencias hospitalarias, donde trabajó incansablemente. Pero la pandemia cambió su camino.
«Ver pacientes sufrir y no poder hacer nada por ellos me rompía el alma. Necesitaba encontrar una manera de ayudar a las personas a sentirse bien consigo mismas», comparte.
Fue entonces cuando su destino se cruzó con Teresa Andrés Gonzalvo, enfermera de formación y apasionada de la estética. «Nos hicimos inseparables. Durante la pandemia pasamos mucho tiempo juntas y nuestras conversaciones giraban en torno a lo mismo: la medicina estética», recuerda con cariño. «Un día, Ignacio, el marido de Teresa, me confesó que ella soñaba con abrir algo juntas, pero no se atrevía a decírmelo. Yo no lo dudé ni un segundo».
Un centro de belleza que evoca hogar en Madrid
Encontrar el nombre perfecto para la clínica fue un proceso lleno de significado. «Barajamos muchísimas opciones», recuerda Gracia. La inspiración vino de la Antigua Grecia, cuna de los cánones de belleza, pero lo que realmente les conquistó fue descubrir que Enea significa hogar en euskera. «Eso nos tocó el corazón. Queríamos que nuestra clínica fuese un lugar donde los pacientes se sintieran como en casa».
Un enfoque que realza la belleza genuina
Desde su apertura, ENEA Clínica se ha diferenciado por su filosofía clara: la belleza natural es la más bella de todas. «No queremos transformar rostros ni seguir modas pasajeras», afirma Bañón. «Nuestra misión es acompañar a cada paciente en su proceso de envejecimiento de forma saludable y respetuosa, ayudándoles a realzar su propia belleza».
Muchos pacientes llegan inseguros, sin valorar ciertos rasgos que los hacen únicos. «Nosotras les ayudamos a redescubrirse, a ver lo mejor de sí mismos sin perder su esencia», explica la doctora. «La medicina estética no debe ser un filtro de Instagram, sino una herramienta para potenciar la autenticidad».
Tratamientos con alma
Los tratamientos de ENEA Clínica reflejan su compromiso con la naturalidad. «Los más demandados son los que ayudan a mejorar la piel sin alterar los rasgos: reducción de arrugas de expresión, hidratación de labios y, sobre todo, estimulación del colágeno», cuenta Bañón. «Los pacientes cada vez rechazan más los tratamientos invasivos y buscan opciones más sutiles y elegantes».
La medicina regenerativa también ha ganado protagonismo. «Polinucleótidos, exosomas, PRP… Todos estos tratamientos trabajan desde dentro para mejorar la calidad de la piel», explica. «No ofrecen resultados inmediatos, pero crean cambios profundos y duraderos».
Pacientes que se convierten en familia
Para el equipo de ENEA, cada paciente es especial. «Nuestro paciente ideal es aquel que confía en nosotras y entiende que esto es un camino, no un cambio radical», explica Gracia. «Muchos de ellos ya forman parte de mi día a día. Si me escriben porque tienen un evento y quieren verse espectaculares, hacemos lo posible para ayudarles».
Esa conexión es lo que hace de ENEA un lugar diferente. «Mis consultas son una fiesta de reencuentros. Ya no me enfrento a expectativas irreales ni a peticiones que no van con nuestra filosofía», confiesa la doctora. «Cada día disfruto más mi trabajo porque lo hago rodeada de personas que vibran en la misma sintonía».
Un futuro que brilla con luz propia
Con la inauguración de su nuevo centro de belleza en Madrid, ENEA Clínica abre un nuevo capítulo lleno de ilusión. «El camino hasta aquí ha sido duro», reconoce Bañón. «Ha habido momentos en los que hemos sentido que no podíamos más, pero ver que tantas personas confían en nosotras sin siquiera habernos conocido en persona es increíble».
Con un equipo apasionado, una filosofía clara y un corazón lleno de amor por lo que hacen, ENEA Clínica promete seguir cambiando la manera en que entendemos la medicina estética. «Si tuviera que definir ENEA en una palabra, sería felicidad», concluye Gracia Bañón. Y es que, al final, el mayor logro de su trabajo no es solo embellecer, sino hacer que cada paciente se sienta bien en su propia piel.