Hungría es un territorio donde las grandes marcas de lujo están empezando a experimentar con sus primeras aperturas. Si bien es cierto que hay grandes cadenas hoteleras, como Four Seasons o Anantara, que han utilizado esta ciudad como sede de algunos de sus grandes emblemas urbanos, la llegada de nuevas firmas es algo que la ciudad lleva experimentando los últimos años. Y no de una forma cualquiera: haciendo suyos edificios que históricamente han pertenecido a la ciudad. Así nos encontramos con el debut del primer St. Regis en Budapest, situado ni más ni menos que en un palacio de herencia noble. Hacemos check-in en el nuevo The St. Regis Budapest.
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Debutó en abril y solo la ubicación de este lugar ya ha despertado un gran interés entre los amantes de la historia. Hablando del primer hotel de St. Regis, uno de los buques insignia de las categorías de lujo del grupo Marriott, era de esperar que iban a dejar todo preparado para dar una sorpresa a la ciudad y a los visitantes.

Se encuentra en el conocido como Palacio Klotild, una construcción icónica en la ciudad por ser la perfecta conjunción entre historia, arquitectura y legado. Por tanto, este edificio fue constatado como un edificio protegido por la UNESCO. Y el secreto se encuentra en su historia.
La residencia de la princesa
Si nos remontamos a sus orígenes, este palacio fue construido por orden de María Adelaida Amalia Clotilde de Sajonia-Coburgo y Gotha, mejor conocida como Clotilde de Sajonia-Coburgo y Gotha, quien era princesa de Sajonia-Coburgo y Gotha por nacimiento, y archiduquesa de Austria a través de su matrimonio con el archiduque José Carlos de Austria.

Esta obra del neobarroco fue una extraña e innovadora construcción de Budapest de finales del siglo XIX, principios del XX. Los encargados de dar forma al proyecto arquitectónico fueron Kálmán Giergl y Flóris Korb, dos grandes arquitectos de la época. Claro que, viendo la magnitud de esta construcción y la familia que lo habitaba, a nadie le extraña que pronto se convirtiese en el epicentro de la vida de Budapest durante la Belle Epoque.

Lo cierto es que, pese a haber sido un gran punto de encuentro de la ciudad, el paso de dos Guerras Mundiales y de diversos conflictos llevaron al edificio a caer en cierta decadencia. Perdiendo su esplendor, hasta que llegó a caer a manos de la gran compañía para sufrir una reforma que le devolvería a la vida de Budapest.
The St. Regis Budapest
Reconvertido en el máximo exponente del grupo de la cadena Marriott, HOTEL abre sus puertas para acoger una joya urbanita. Su interior acoge un total de 102 habitaciones, repartidas en 63 habitaciones y 39 suites, incluyendo una unidad presidencial de 169 m².

Como parte de su oferta de ocio, el hotel contará con tres restaurantes conocidos tanto internacionalmente como en la propia ciudad. Entre los que destacan el 99 Sushi Bar & Restaurant, la pastelería artesanal Klotild Patisserie y el icónico St. Regis Bar. Sus instalaciones refuerzan la imagen de destino de bienestar de la ciudad de Budapest, incorporando un spa de última gama. Con cierta dedicación corporativa, el hotel también cuenta con espacio disponible para celebrar reuniones y acoger cumbres de negocios.

