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Paula Echevarría explica por qué practica barré: «Veo cambios rápidos en mi cuerpo y me hace feliz»

(Foto: Barre Royal)

Paula Echevarría siempre ha demostrado que cuidarse va más allá de la apariencia física. La actriz asturiana combina disciplina, constancia y entusiasmo en su rutina diaria, y entre todos los deportes que ha practicado, hay uno que actualmente la tiene totalmente enganchada: el barré. Esta disciplina, que mezcla movimientos de ballet con ejercicios de fuerza y tonificación, no sólo moldea su cuerpo, sino que también le aporta bienestar mental y felicidad.

El barré es un entrenamiento inspirado en la danza clásica, pero adaptado a la funcionalidad y al fortalecimiento corporal. No se trata de convertirse en bailarina profesional, sino de aprovechar la elegancia y precisión del ballet para esculpir músculos y mejorar la postura. Las clases combinan movimientos suaves y estéticos con tonificación intensa de piernas, abdomen, brazos y glúteos, y suelen estructurarse en distintos niveles según la intensidad y el ritmo: Hot y Slow.

«Los 50 minutos de clase me hacen muy feliz, dos días a la semana”

Las sesiones Hot son más dinámicas y exigentes, pensadas para elevar el ritmo cardíaco y trabajar la fuerza y resistencia muscular de manera más intensa. Por su parte, las clases Slow priorizan la técnica, el control y la concentración, enfocándose en movimientos más pausados que permiten un mayor trabajo de precisión y estiramiento. Paula reconoce que ambos estilos tienen su encanto, aunque lo que más le engancha es la sensación de progreso que siente tras cada clase.

La disciplina de Paula Echevarría para estar ‘fit’

«Veo avances, tanto en mi forma de hacerlo como en mi cuerpo, y esa es la mejor recompensa»

Más allá del aspecto físico, Paula destaca el impacto positivo del barré en su bienestar emocional. Cada sesión se convierte en un momento de conexión consigo misma y con su instructora, en este caso Yasmina Sancayo, creadora del Ballet Sporty Club y ex bailarina profesional. Paula subraya cómo la disciplina y constancia adquiridas en este deporte repercuten directamente en su estado de ánimo y confianza:

«Evidentemente no hago ballet para convertirme en bailarina, pero no sabéis lo feliz que me hace»

El barré, según Paula, no sólo transforma el cuerpo, sino también la mente. Cada movimiento exige concentración y control, lo que ayuda a habitar el cuerpo en el presente y mejora la salud mental. La combinación de esfuerzo físico, disciplina y estética crea un círculo virtuoso: cuanto más disfruta del ejercicio, más motivada está para seguir avanzando y perfeccionando la técnica. En palabras de Paula Echevarría, la felicidad que siente al terminar cada clase es incomparable, y esa sensación de bienestar es la verdadera recompensa.

Si todavía no has probado esta disciplina o no has dado con un centro que satisfaga tus necesidades te animamos a probar Casa Barré, ubicado en el barrio de Salamanca. Aquí se ofrece dos tipos de clase diferentes: Interval y Resistance. La sesión de Interval es para las mujeres que quieren hacer cardio, fuerza y resistencia al mismo tiempo. En ella se está en constante movimiento pero se puede personalizar y adaptar a cada ritmo. Resistance consta de movimientos isométricos de bajo impacto en donde se trabaja fuerza y flexibilidad y siempre se estarán fortaleciendo los muslos internos y externos.