Un experto me dijo que el té de menta es el mejor digestivo tras una comida pesada y esta es la razón
Después de una comilona te sientes hinchada, empieza a entrar la pereza y sientes que lo que tu cuerpo te pide es entrar en modo reposo para hacer mejor la digestión. Y aunque muchos piensan directamente en tomar el café o los tradicionales digestivos, hace poco una compañera me dijo que había una mejor solución: el té de menta. En esa línea, consulté a Jennifer García, Product & Purchasing Manager de Tea Shop, quien no sólo me dijo que es un excelente calmante para la digestión, sino que también me explicó todas las funciones y beneficios que esta infusión proporciona al sistema digestivo.
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Calmante y saludable
Hasta ahora, el té de menta había pasado de forma circunstancial en mi día a día, más aún tras mis comidas. Eso bien podría deberse a que generalmente el acompañante tras el postre siempre suele ser el café, pero su alternativa más saludable aparece al acompañar la sobremesa de un té de menta.
Según Jennifer García, esta infusión ofrece varias propiedades que ayudan a aliviar las molestias digestivas y ayuda a controlar el dolor, a reducir la hinchazón, a mejorar la digestión y a eliminar la producción de gases. La primera es «su efecto antiespasmódico y analgésico, atribuido al mentol, que relaja la musculatura del aparato digestivo y reduce cólicos y dolor abdominal».
Se suma el hecho de que el té de menta tenga propiedades carminativas que favorecen la expulsión de gases y disminuyen la hinchazón y la sensación de pesadez. Además, actúa como estimulante digestivo, al favorecer la producción de jugos gástricos que facilitan la digestión. A esto se suma su acción antiinflamatoria, «ya que esta bebida permite reducir la inflamación en el estómago y el intestino».
Más allá de su labor como protector y ayuda para el estómago, el té de menta aporta un interesante perfil nutricional, «ya que contiene vitaminas A, del grupo B y C, además de minerales como calcio, magnesio, fósforo, hierro y folato, junto con carotenoides de acción antioxidante», apunta Jennifer García.
En cuanto al bienestar general, tiene efecto descongestionante, «ayudando a aliviar síntomas de resfriados, tos y severos casos de bronquitis». «También presenta propiedades analgésicas, ayudando a reducir dolores musculares, articulares y asociados a la fiebre». Por último, destaca su efecto refrescante y tonificante, especialmente en la Mentha piperita, gracias a su alto contenido en mentol.
¿Cuándo es mejor tomar té de menta?
El té de menta puede tomarse en distintos momentos según la necesidad, aunque Jennifer García subraya que hay situaciones en las que resulta especialmente beneficioso. Después de las comidas, sobre todo si han sido copiosas, grasas o se han comido con rapidez, «ayuda a aliviar la pesadez y facilita la digestión».
También puede ser útil durante procesos gripales o febriles, «ya que favorece la sudoración, ayuda a regular la temperatura corporal y contribuye a descongestionar las vías respiratorias». Si se busca una opción sin teína ni cafeína, la infusión clásica de Menta Poleo es una alternativa adecuada. Se trata de una mezcla tradicional con un marcado carácter digestivo, ideal para tomar a diario después de las comidas, tanto en caliente como en frío.
«Al no contener teína, puede consumirse en cualquier momento del día». Además, Jennifer añade que esta infusión combina ingredientes que refuerzan su efecto, como «las semillas de escaramujo, que aportan un apoyo digestivo, mientras que el regaliz aporta ese efecto antioxidante y de apoyo al sistema inmunológico».
Escucha tu cuerpo y no abuses
Que algo sea cualificado como bueno o saludable no quiere decir que ahora tenga que consumirse de forma impulsiva o desmedida. De hecho, lo bueno de este tipo de infusiones es precisamente que son capaces de dar beneficios porque se proporcionan al cuerpo cuando este las necesita. En el caso del té de menta, la experta explica que las personas que más van a agradecer sus beneficios son aquellas con ciertas dificultades en las digestiones, bien sea porque son lentas o porque producen muchos gases.
Pero también existen ciertas contraindicaciones adyacentes en el consumo del té de menta que conviene tener en mente. «Aunque es una planta muy segura, existen situaciones donde es mejor moderar su consumo o consultar con un profesional y hay que tomar ciertas precauciones», explica Jennifer.
Encontramos, por un lado, a personas que están bajo tratamientos específicos. Por ejemplo, «si estás tomando medicación para el corazón, es conveniente consultarlo con tu médico, ya que los principios activos de la planta podrían interactuar con algunos fármacos». Lo mismo ocurre en casos de embarazo y lactancia. «Como sucede con la mayoría de las plantas medicinales, la prudencia es clave. Siempre es mejor contar con el visto bueno de un especialista en estas etapas».