El caldo que toma la Reina Letizia por ser rico en colágeno: esencial para huesos y la salud de la piel
Ya hemos hablado en otras ocasiones de la dieta Perricone que sigue la reina Letizia, rica en omega 3 y con el salmón como uno de sus pilares. También es conocido que, en sus años como periodista, recurría al tradicional caldillo extremeño para sobrellevar largas jornadas de trabajo. Hoy afinamos aún más el foco y profundizamos en otro de los básicos de su alimentación: el caldo de huesos, una preparación ancestral que se ha convertido en uno de los grandes aliados de su bienestar diario.
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El caldo de huesos, el superalimento de la Reina Letizia
El caldo de huesos no es una sopa común. Se obtiene tras cocer a fuego lento huesos de animales, generalmente pollo, ternera, cerdo o pescado, durante largas horas (a veces hasta 24 h). Este proceso extrae colágeno, gelatina, minerales y aminoácidos, componentes esenciales que se liberan directamente en el agua, transformándola en un elixir nutritivo.
Aunque su popularidad ha crecido gracias a influencers y nutricionistas, no se trata de un invento de TikTok: se ha utilizado durante generaciones en muchas culturas como remedio tradicional para fortalecer y revitalizar.
8 beneficios que lo hacen imprescindible
Salud intestinal y digestiva
Una de las razones por las que el caldo de huesos ha conquistado a tantos es su impacto en el sistema digestivo. La gelatina y los aminoácidos como la glutamina ayudan a reparar y fortalecer el revestimiento intestinal, lo que puede ser útil para personas con trastornos digestivos o intestino permeable.
Más flexibilidad en articulaciones y huesos fuertes
Gracias al colágeno y a minerales como calcio, magnesio o fósforo, el caldo puede contribuir a mantener cartílagos saludables y articulaciones lubricadas, además de apoyar la integridad ósea con la edad.
Piel radiante, pelo fuerte y uñas sanas
Colágeno, gelatina y aminoácidos son ingredientes clave para estimular la elasticidad de la piel, fortalecer el cabello y ayudar a que las uñas luzcan más saludables.
Refuerzo del sistema inmunológico
La combinación de aminoácidos (prolina, glicina, arginina) junto con minerales puede apoyar las defensas del cuerpo, algo especialmente útil durante estaciones frías o periodos de estrés físico.
Inflamación bajo control
Muchos de los compuestos presentes tienen propiedades antiinflamatorias naturales, lo cual puede aliviar molestias articulares o tensiones musculares cuando se incorpora de forma regular.
Mejor descanso y estado de ánimo
La glicina, un aminoácido que se encuentra en el caldo de huesos, actúa también como neurotransmisor calmante en el cerebro: puede ayudar a relajar el sistema nervioso, favorecer el sueño reparador y reducir la ansiedad nocturna.
Desintoxicación suave y función hepática
Este mismo perfil nutritivo también apoya la función del hígado y la eliminación de toxinas, promoviendo un ciclo natural de regeneración celular.
Ideal para estilos de vida saludables
Ya sea que estés practicando ayuno intermitente, el caldo no rompe el ayuno si se hace puro, o que busques una alternativa saludable al café por la mañana, su versatilidad lo vuelve un acompañante perfecto de dietas modernas.
Cómo hacer caldo de huesos en casa
La magia está en la simplicidad. Aquí tienes una versión básica y eficaz:
Ingredientes
- Huesos con cartílago (pollo, ternera, cerdo o una mezcla)
- Agua fría suficiente para cubrirlos
- 1–2 cucharadas de vinagre de manzana (ayuda a extraer los minerales)
- Opcional: verduras aromáticas (cebolla, puerro, apio), hierbas (laurel, tomillo)
Preparación
- Tosta los huesos en el horno a 180 °C durante 20–30 min para potenciar sabor.
- Colócalos en una olla grande y cúbrelos con agua.
- Añade el vinagre y deja reposar unos 15–20 min sin calor.
- Lleva a ebullición, retira la espuma que sube a la superficie.
- Reduce el fuego al mínimo y cocina entre 8 y 24 horas (cuanto más lento, más nutrición).
- Cuela y guarda en la nevera o congela porciones.
- Si quieres un caldo más gelatinoso, refrigéralo hasta que solidifique ligeramente.