Periodista multimedia especializada en belleza, viajes y estilo de vida. Durante mis años de vida, la lectura se ha convertido en una compañera fiel y gracias a ella descubrí mi vocación: crear y transmitir a través de las palabras. Con esta convicción me matriculé para cursar Periodismo en la Carlos III y después de años formándome encuentro mi sitio en el mundo: COOL. ¿Mi ley de vida? Nunca desistas, porque el día que lo hagas siempre pensarás en lo que podría haber sido.
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Durante su aparición en el roast de Kevin Hart, Dwayne The Rock Johnson no sólo se convirtió en uno de los grandes protagonistas del espectáculo, sino también en una auténtica vitrina de alta relojería con uno de los modelos más extremos y lujosos jamás creados: el Jacob & Co Caviar Tourbillon.Una pieza valorada en torno a los 990.000 dólares que encarna el punto donde la relojería deja de ser funcional para convertirse en espectáculo puro. El reloj, perteneciente a una de las colecciones más radicales de Jacob & Co., se ha visto recientemente asociado a apariciones de celebrities en eventos de gran carga mediática, como este roast producido por Netflix en el Kia Forum de Inglewood, donde el show de humor se mezcla con la cultura del lujo desmedido y la exhibición de piezas únicas.
El último reloj (millonario) que ha lucido Dwayne ‘The Rock’ Johnson
El Caviar Tourbillon es exactamente lo que su nombre sugiere: una reinterpretación del concepto de lujo absoluto llevado a la muñeca. Inspirado en la textura compacta y brillante del caviar, su diseño recrea una superficie continua de diamantesbaguette engastados de manera invisible, sin garras ni estructuras metálicas visibles.
El resultado es una especie de piel mineral uniforme, donde la luz se desliza sin interrupciones sobre toda la caja, la esfera y el bisel. Según la propia firma, el objetivo es crear un efecto visual líquido, como si el reloj estuviera formado por una sola masa de brillo.
(Foto: Jacob & Co.)
Oro blanco y diamantes sin interrupciones
La caja de 44 mm está fabricada en oro blanco de alta gama y se encuentra completamente recubierta por diamantes talla baguette. Sólo en la estructura principal se integran más de 200 piedras perfectamente alineadas. A esto se suma una esfera que continúa el mismo lenguaje estético, con otras decenas de diamantes dispuestos en patrones concéntricos que refuerzan el efecto de continuidad visual. Todo el conjunto está diseñado para eliminar cualquier rastro de metal visible, algo que sólo es posible gracias a técnicas de engaste invisible extremadamente complejas.
Este tipo de construcción convierte cada superficie del reloj en un lienzo de luz. Incluso elementos como la corona o los laterales están completamente integrados en el patrón de gemas, lo que hace que el reloj no tenga caras tradicionales, sino una única lectura estética homogénea. El resultado es tan llamativo que, en movimiento, el reloj parece cambiar constantemente según cómo incida la luz.
Bajo esta capa de alta joyería se esconde una pieza de ingeniería relojera seria. El Caviar Tourbillon incorpora el calibre automático JCAA43, un movimiento compuesto por más de 200 piezas y regulado por un tourbillon volante de un minuto. Esta complicación, una de las más respetadas en la alta relojería, está diseñada para compensar los efectos de la gravedad en la precisión del tiempo.
El tourbillon es visible a través de la esfera abierta y también desde el fondo de zafiro, donde el movimiento se convierte en otro elemento decorativo más. En esta parte trasera, el calibre está igualmente decorado con cientos de diamantes engastados, transformando incluso la mecánica interna en una pieza de joyería visible.
(Foto: Jacob & Co.)
Diamantes también en el movimiento
Uno de los detalles más llamativos del Caviar Tourbillon es que el lujo no se limita al exterior. El propio movimiento está decorado con 338 diamantes talla brillante, algo extremadamente inusual incluso dentro de la alta relojería joyera. Esta integración convierte el interior del reloj en una prolongación del diseño exterior, sin ruptura estética entre lo visible y lo técnico.
El conjunto está formado por más de 216 componentes, con una reserva de marcha aproximada de 42 horas, lo que lo sitúa dentro de los estándares funcionales de un tourbillon moderno, aunque claramente no es una pieza pensada para la vida diaria convencional.