El Richard Mille más futbolero: cuesta 1,6 millones y registra los goles, tiempos y saques de un partido
Llevamos tiempo viendo una estrecha unión entre el exclusivo mundo de los relojes y el deporte. Muchas marcas están apostando por embajadores que sean referentes en su disciplina y lo llevamos tiempo viendo, por ejemplo, en el mundo de la Fórmula 1 con Fernando Alonso, en el tenis con Carlos Alcaraz o en el futbol con Mbappé y la estrecha unión que ha creado con Hublot. Los amantes de este último deporte están de suerte y es que Richard Mille ha lanzado un ejemplar que es capaz de involucrarse en los propios partidos.
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Puede que suene raro, pero aquí lo explicamos mejor. Lo primero de todo, y es importante remarcarlo, es que no hay muchas relojeras que se introduzcan en el mundo del fútbol, puesto que, a pesar de ser un deporte muy popular, no tiene la elegancia que varias requieren. La marca que conquista estas líneas, es verdad que en su día fue patrocinadora del Paris Saint-Germain y su mera presencia ya aporta un toque de lujo a esta práctica. Pero las demás, es verdad que no se involucran.
El inicio de Richard Mille en el universo del balompié arrancó en 2013 cuando presentó el RM 11-01 Automatic Flyback Chronograph Roberto Mancini, el futbolista italiano. A partir de ahí, todo fue avanzando y la complicación que presentan ahora es como una receta que mezcla lo codiciado por los coleccionistas y lo que atrae a los fanáticos de este deporte. Bajo el nombre de RM 41-01 Tourbillon Soccer, el diseño es capaz de seguir un partido completo. Hablamos de que puede controlarlo todo desde el saque inicial hasta el pitido final, además de registrar los goles. Lo hace con un mecanismo que ha diseñado el equipo técnico de la casa.
En su interior, incorpora elementos que ningún otro reloj ha poseído y todos ellos están relacionados con el fútbol. Por un lado, tiene una pantalla que indica si el partido se encuentra en el primer o segundo tiempo e incluso en prórroga en la zona de las 9 horas. También cuenta con un contador que marca la puntuación de cada equipo. No ha sido un proyecto sencillo y es que han tardado cinco años en desarrollarlo y lo han tenido que hacer con la ayuda de Audemars Piguet Le Locle.
El calibre RM41-01 de cuerda manual, realizado en titanio, integra el regulador tourbillon, 70 horas de reserva de marcha, indicador de funciones y un cronógrafo flyback con minutos y segundos centrales. Los pulsadores de la izquierda controlan el cronógrafo y los de la derecha señalan los goles del equipo local y el del visitante. El primero con el botón de arriba y el siguiente, con el de debajo. En cada pulsación, las agujas se desplazan a lo largo de raíles metálicos gracias a un tren de engranajes, indicando hasta nueve goles antes. Después de eso, el contador vuelve a cero.
Para el que lo quiera tener, lo puedes escoger sobre las dos versiones que se han lanzado al mercado, pero es necesario saber que sólo existen 30 unidades de cada modelo.
El primero está fabricado en cuarzo azul, con un tono más oscuro, y el otro lo han hecho con un rojo carmín, que es para los que apuesten por algo más arriesgado. Una complicación que ha dado una vuelta de tuerca al mundo de los relojes e incluso se pone a la altura de las locuras que fabrica Jacob & Co. Una propuesta que se encuentra a la venta, por poco tiempo, por 1,64 millones de euros.