Joyas

La joyera barcelonesa Teresa Estapé convierte un lingote de 5 gramos en collar por 3.190 €

(Foto: Teresa Estapé)

Ahora que el oro está alcanzando cotas históricas, no es un titular exagerado ni una metáfora sobre el lujo contemporáneo: hablamos de una joya real que incorpora un lingote auténtico de oro puro. Se llama 999,9, cuesta 3.190 €, es de edición limitada y forma parte de un proyecto artístico que cuestiona qué significa realmente el valor. La pieza, firmada por la joyera barcelonesa Teresa Estapé, ha llamado la atención por su literalidad: tomar el objeto clásico de inversión financiera y convertirlo en algo que se lleva sobre la piel.

Ahora puedes llevar un lingote de oro (literalmente) al cuello

La joya consiste en un lingote de cinco gramos de oro puro de 24 quilates (999,9), de ahí su nombre, suspendido de una cadena de oro de 18 quilates. El lingote mide aproximadamente 1,55 × 1,05 centímetros, está grabado con la inscripción: «Cinco gramos de oro puro Fairmined» y lleva punzonado manualmente su número de serie.

Se trata de una edición limitada a 30 unidades, producidas artesanalmente en Barcelona, cada una con certificado individual de autenticidad.

(Foto: Teresa Estapé)

El título no es casual: el número 999,9 corresponde al estándar de pureza utilizado en oro de inversión, no en joyería ornamental. Y ahí reside el gesto central del proyecto: el material no se transforma en diseño decorativo; el lingote, símbolo financiero reconocible, se mantiene como tal.

Como explica el propio planteamiento conceptual de la pieza: «El oro pasa de ser un medio para crear joyería a convertirse en la pieza en sí misma». La distancia entre inversión y adorno queda reducida literalmente a una cadena.

El proyecto del que surge

La pieza no nace como producto aislado, sino vinculada a la exposición «Oro, papel, diamante», presentada en la galería barcelonesa Chiquita Room. Dentro de ella, la instalación Valor refugio exploraba la relación entre precio, percepción y seguridad económica a través del oro, y pasó a formar parte de la colección del MACBA.

La investigación de Estapé en este proyecto se centraba en cómo el oro históricamente asociado a estabilidad y protección ante la incertidumbre, actúa como símbolo cultural más allá de su materialidad.

En ese contexto, convertir el lingote en joya no era un gesto ornamental, sino una extensión del discurso: trasladar al cuerpo un activo financiero y hacerlo cotidiano.

La mirada de la diseñadora

El trabajo de la autora se mueve desde hace años entre la joyería y el pensamiento conceptual. En diversas entrevistas ha explicado su interés por cuestionar el origen y significado de los materiales, incluso aquellos aparentemente alejados de lo poético.

(Foto: Teresa Estapé)

Su enfoque consiste en observar los sistemas que otorgan valor, económicos, culturales o simbólicos, y trasladarlos al lenguaje de la orfebrería. Por eso, el oro en su trabajo no es únicamente metal precioso: es un dispositivo narrativo.

La elección de oro certificado Fairmined añade además una capa ética: garantiza procedencia responsable y comercio justo, conectando el lujo con la trazabilidad y la sostenibilidad. Una decisión que alinea la pieza con las nuevas sensibilidades del sector.

(Foto: Teresa Estapé)

Más que una provocación estética

Podría parecer simplemente un gesto irónico, colgarse riqueza literal, pero la pieza funciona en varios niveles. Por un lado, juega con la teatralidad del lujo contemporáneo: hacer visible el valor. Por otro, dialoga con un contexto económico en el que gran parte del dinero existe solo como dato digital. Frente a eso, el lingote aporta peso, densidad y presencia física.

En términos culturales, la joya también refleja un cambio en la disciplina: la joyería contemporánea ha dejado de ser exclusivamente ornamental para convertirse en vehículo de discurso. Aquí el objeto no sólo adorna; plantea preguntas.

(Foto: Teresa Estapé)