Tradición británica y motor BMW: así es el Morgan más potente de la historia, valorado en 130.000 €
El nuevo Morgan Supersport 400 es la interpretación más radical que la marca británica ha hecho jamás de su propia filosofía: tradición artesanal combinada con prestaciones modernas de auténtico deportivo. Bajo su carrocería de líneas retro, aluminio trabajado a mano y estructura con madera de fresno, esconde un enfoque técnico sorprendente: un motor BMW de seis cilindros en línea, turboalimentado, afinado hasta los 402 CV, capaz de catapultarlo de 0 a 100 km/h en apenas 3,6 segundos. Todo ello en un conjunto que apenas supera los 1.100 kilos. El resultado es un coche que mezcla sensaciones analógicas con cifras de auténtico misil, y que además se convierte en el Morgan de producción más potente jamás fabricado. Su precio parte de más de 130.000 euros, pero puede escalar mucho más con opciones de personalización casi infinitas.
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402 CV de madera y aluminio: así es el nuevo Morgan Supersport 400
El Supersport 400 no renuncia a la esencia de la marca. Sigue construyéndose sobre la plataforma CXV de aluminio bonded, con estructura de madera integrada, algo prácticamente único hoy en la industria. La carrocería se fabrica a mano en Malvern, con paneles de aluminio moldeados de forma artesanal y un diseño que mantiene ese aire clásico tan característico de Morgan, aunque con una interpretación más afilada y aerodinámica.
Los nuevos detalles visuales lo diferencian del Supersport convencional: tomas de aire en los pasos de rueda delanteros, llantas forjadas de 19 pulgadas más ligeras y un acabado inferior en brillo que le da un aspecto más moderno sin romper su identidad. Es un coche que sigue pareciendo salido de otra época, pero con intenciones mucho más agresivas.
El precio de partida del Supersport 400 arranca en las 112.965 libras esterlinas, unos 130.422 euros.
Motor BMW y 402 CV sin filtros
El gran protagonista es el conocido bloque BMW B58, un seis cilindros en línea de 3.0 litros que aquí se lleva hasta los 402 CV y 500 Nm de par. Es el mismo tipo de motor que encontramos en modelos como el Toyota Supra o ciertos BMW M Performance, pero en el Morgan se siente completamente distinto.
Acoplado a una caja automática ZF de 8 velocidades y tracción trasera, el conjunto ofrece una respuesta inmediata. La cifra clave no es sólo la potencia, sino su relación con el peso: el coche se queda en torno a los 1.170 kg, lo que lo convierte en un deportivo extremadamente ágil y directo, con una sensación de aceleración muy visceral. La velocidad máxima alcanza los 290 km/h.
Dinámica ajustada para conducción puramente Morgan
Morgan ha trabajado especialmente el chasis para esta versión. El Supersport 400 incorpora de serie el Dynamic Handling Pack, con amortiguadores Nitron regulables en 24 posiciones y una geometría revisada de suspensión. No es un coche pensado para ser cómodo en autovía, sino para transmitir cada cambio de asfalto y cada transferencia de peso.
También se ofrece un diferencial autoblocante opcional, pensado para exprimir al máximo su comportamiento en curvas. La filosofía aquí es clara: sensaciones antes que asistencias.
Interior: lujo artesanal sin pantallas protagonistas
El habitáculo mantiene el enfoque clásico, pero con un salto de calidad evidente. Cuero de alta gama, inserciones en Alcantara y nuevos diales analógicos fabricados por Caerbont definen un interior donde lo digital queda en segundo plano.
No hay exageración tecnológica: el protagonista sigue siendo la conducción. Incluso el selector de marchas puede ser de aluminio macizo, y la configuración general del cockpit está orientada a mantener una conexión directa entre conductor y máquina.