La inspiración futurista define la nueva Honda eléctrica: una máquina creada para romper moldes
La electrificación de motocicletas está aún en sus inicios y ello hace que la falta de límites y directrices nos deje grandes debuts y estrenos de las compañías automovilísticas. El último, la nueva moto de altas prestaciones eléctrica con la que Honda ha irrumpido en el mercado. Un vehículo donde diseño e innovación juegan con la tecnología para dejar, a ojos de quien la ve, una moto completamente futurista y, para quien la conduce, una herramienta destinada a reinventar la experiencia de conducción. Hablamos de la nueva EV Outlier Concept de Honda.
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La nueva EV Outlier Concept es una moto rompedora, única, con cierto aura magnética que parece arrancada de la identidad de las películas futuristas y algo que lleva tiempo cociendo en los talleres de Honda. De hecho, la compañía ya quiso transmitir el mensaje de que esta tecnología iba a hacerse realidad al adelantar algunos conceptos durante el EICMA 2024, el salón de la moto de Milán. En este momento habló de con las EV Fun Concept y el EV Urban Concept y ya se sabe, con la EV Outlier Concept ha dejado claro que a la tercera, va la vencida.
Como escenario para la presentación de este modelo Honda quiso jugar en casa y esperar a la celebración del Japan Mobility Show 2025, la prestigiosa concentración bienal – antes conocida como el Salón del Automóvil de Tokio – dedicada al mundo del transporte. Más bien, a ver cómo la nueva tecnología y el hacer de las marcas impulsa e irrumpe en este sector a golpe de tecnología y diseño. Dos elementos que no es casualidad que hayan dado forma a la última presentación de Honda.
Evolución en diseño
EV Outlier Concept es una moto que habla de las primeras veces y lo hace gracias a su diseño, disruptivo, futurista y nunca antes visto en vehículos de altas prestaciones. Su diseñador ha sido Yuya Tsutsumi, de Large Project Leader. Él mismo explicó que «El término outlier significa algo que no está limitado por fronteras«, es decir, que estamos frente a un modelo dispuesto a dar una vuelta de vanguardia al diseño de estos vehículos.
«Queríamos mostrar que la visión de Honda para las motocicletas eléctricas no consiste en sustituir los motores de combustión interna por energía eléctrica. Se trata de evolucionar hacia una categoría completamente nueva», comentaba Tsutsumi en un comunicado. El resultado de esta intención es, como puede observarse, un modelo que bebe de los principios de evolución de la marca, con una visión futurista y progresista del diseño.
Aunque el resultado es cualquier cosa menos convencional, el proceso que llevó hasta aquí fue basado en la filosofía Waigaya de Honda. Un modelo de creación basado en el diálogo y la puesta en común de ideas entre diseñadores japoneses y extranjeros. «Al compartir perspectivas entre nacionalidades y especialidades, aprendimos unos de otros y creamos algo inalcanzable mediante procesos tradicionales», señala Tsutsumi-san.
La firma, además, ha comunicado que este diseño habla de tres principios básicos. En primer lugar de deslizamiento, trasladado a la suave experiencia de conducción. Experiencia que nos lleva al segundo principio: éxtasis. La innovación tecnológica y la ergonomía del diseño responden a una voluntad de dejar que el conductor sea quien lidera la experiencia, haciendo que la adrenalina y la seguridad forman un cóctel inigualable.
Luego está Bajo, definido por la posición dinámica y baja del asiento que transforma la experiencia de conducción. Al reducir la altura del asiento y el punto de visión, «añadimos volumen en la parte delantera para enfatizar la posición baja y lograr una proporción distintiva», explicaba Tsutsumi en un comunicado.
Tecnología rompedora
La nueva moto eléctrica de Honda no es solo rompedora en cuanto a diseño, también bajo el chasis. Aquí cada detalle refuerza el mensaje futurista de la firma. Partiendo por la tecnología integrada en retrovisores basados en cámara que se integran con un cuadro de instrumentos delgado y ancho para una apariencia limpia y una vista amplia. Hasta la interfaz gráfica (GUI) donde el piloto puede ver los ángulos de inclinación y la potencia del motor en tiempo real, profundizando su conexión con la máquina.
Jugar con la distribución no fue sencillo, pero el resultado ha sido todo un éxito y un hito en el mundo del diseño de motos. «Para los modelos de combustión, existe una teoría establecida de la belleza. La Outlier rompe esa convención. Tuvimos que explorar nuevos equilibrios y escalas para hacer atractivas las características de los vehículos eléctricos», apuntaba Tsutsumi-san.
En este nuevo escenario Honda ha irrumpido para mandar un mensaje: la evolución y el camino hacia la exploración de sus límites ha comenzado. Asentados en el precedente de tecnología y creación de máquinas precisas en el mundo de la combustión, las dificultades del diseño y la búsqueda de nuevas proporciones han hecho de este camino un reto por explorar para la compañía. Dejando claro que en su apuesta por la electrificación sus cartas están claras: van a romper moldes y a iniciar la revolución por el cambio.