Ya sean subastas, exposiciones o presentaciones globales, los coches tienen cabida en muchos escenarios, pero lo exclusivo no sólo se muestra aquí. Existen lugares donde el lujo no necesita focos, ni un escenario detrás que lo resalte, y lo único que hay es asfalto, ambiente y códigos de una comunidad muy reducida. Parece que estamos hablando de una escena de Fast & Furious y es así… Más o menos. Eso es exactamente lo que ocurre en el Daikoku Parking Area, el epicentro de la cultura automovilística japonesa que hace unos días tuvo una estrella invitada en medio de coches tuneados, drifts y estética underground. Muchos se sorprendieron y sí, era Lewis Hamilton.
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Aunque en los últimos tiempos está intentando llevar su vida con mayor privacidad, por su reciente relación con Kim Kardashian, el piloto se presentó en el evento destacando. Decimos eso porque lo hizo con un pedacito de historia de su escudería, Ferrari, con un diseño que lo dice todo.
El Ferrari F40 de Hamilton en Japón
Mientras los asistentes estaban expectantes, el piloto llegó con este vehículo, como si de una escena de película se tratara. Para comenzar, hay que mencionar que no es un Ferrari cualquiera. Es el último modelo aprobado por Enzo Ferrari y uno de los superdeportivos más legendarios jamás creados. Su valor actual ronda los 4 o 5 millones de euros y apenas existen unas 1.300 unidades en el mundo. Hamiltón llegó y lo aparcó entre un Subaru modificado y un Honda NSX ensanchado. Un contraste que mezcla la tecnología nipona con la italiana.
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Una visita antes del Gran Premio de Japón
Esto sucedió un par de días antes de celebrar la competición, con la que ha habido algún que otro problema. Muchos expertos lo han calificado como una de las peores carreras del piloto y en su semblante se ha notado la indignación, puesto que la potencia del motor dio problemas y esto supuso una penalización en la segunda mitad de la carrera. En palabras claras de Hamilton: «Me ha faltado mucha potencia. Espero tener un nuevo motor en Miami», afirmaba. Aun así, días antes disfrutó de su momento de estrellato ante los fanáticos de los vehículos de cuatro ruedas.

Daikoku, un espacio que ahora lleva la historia de Hamilton
Para los japoneses, este no es sólo un parking, es un punto de encuentro donde la cultura del motor cobra vida. Da igual si el coche es barato o vale millones… Lo que importa aquí es el amor por las cuatro ruedas. Su estilismo también dio que hablar. Como sacado de una escena de Fast & Furious, el británico llevaba una chaqueta de borrego, con un cuello de pelo, gafas mini que parecen de Prada, un bucket hat, un vaquero ancho y unas botas anchas. Una manera curiosa de llamar la atención por parte del siete veces campeón del mundo.

Un primer encuentro familiar Hamilton-Kardashian
Aunque muchos pensaban que la empresaria no iba a estar, se la vio presente y es algo bastante extraño, puesto que no suele hacer este tipo de apariciones… Pero como ahora ya no se tienen que esconder, parece que es momento de pasear el amor por las calles de todo el mundo. Eso sí, esta vez llevaban compañía. La empresaria fue acompañada de su hermana menor, Khloe, además de dos de sus hijos, con los que disfrutaron, también, de los recreativos de Japón. Una oportunidad para que Lewis Hamilton conociera a sus hijos, lo que quiere decir que la relación está más que asentada.

