De hebilla de cinturón de rodeo a llave inteligente: el homenaje más ‘cowboy’ de Ford a su mítica camioneta
Hay aniversarios que se celebran con ediciones limitadas, motores especiales o carrocerías reinterpretadas. Y luego está Ford, que para festejar los 50 años de la mítica F-150 decidió mirar directamente al imaginario más clásico de Estados Unidos: el western, los rodeos y las hebillas vaqueras gigantes. El resultado es la Truckle, una pieza artesanal que funciona a la vez como hebilla de cinturón y como llave inteligente para la pick-up más vendida de Norteamérica. Lejos de ser un simple accesorio promocional, esta creación mezcla tradición, tecnología y artesanía en un objeto de colección pensado para auténticos fans de la F-150. Detrás hay horas de trabajo manual, materiales nobles y una historia muy vinculada a la cultura cowboy que rodea desde hace décadas a las camionetas Ford.
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Ford convierte una hebilla vaquera en la llave de la F-150
La idea parece sacada de una película tejana: acercarte a tu Ford F-150 y que la camioneta se abra automáticamente gracias a la hebilla metálica que llevas en el cinturón. Pero eso es exactamente lo que hace la Truckle, nombre nacido de la unión entre truck y buckle.
Ford ha querido alejarse del típico merchandising y convertir esta pieza en un accesorio realmente funcional. La hebilla integra en su interior el sistema keyless de la F-150, de modo que el conductor puede abrir, cerrar y arrancar el vehículo sin necesidad de sacar una llave o mando del bolsillo. Basta con llevar la Truckle puesta para que el sistema reconozca la proximidad del propietario.
Está diseñada específicamente para las Ford F-150 fabricadas desde 2018 en adelante, aunque también es compatible con otros modelos de la marca que utilizan el mismo sistema de apertura inteligente. En la práctica, el mando queda alojado discretamente en la parte trasera de la hebilla, perfectamente integrado para no alterar su diseño exterior.
‘A Cut Above Buckles’, los artesanos detrás de la pieza
Para desarrollar esta edición especial, Ford no recurrió a una firma de lujo ni a un estudio tecnológico. Eligió a A Cut Above Buckles, un pequeño taller artesanal situado en Dammeron Valley, Utah.
La empresa fue fundada por Andy Andrews, jinete de rodeo y apasionado de las hebillas tradicionales del viejo oeste. Andrews no sólo conoce la cultura cowboy al detalle, también tiene una conexión personal con la F-150, ya que ha sido propietario de varias generaciones de la pick-up a lo largo de su vida.
Ese vínculo explica buena parte del encanto de la Truckle. No se trata de un producto industrial producido en masa, sino de un objeto creado por una familia de artesanos acostumbrados a trabajar cada pieza prácticamente a mano. De hecho, el proceso requiere horas de trabajo de orfebrería y metalistería para conseguir el acabado final.
Ford encontró precisamente ahí el valor del proyecto: unir el universo de la F-150 con una tradición profundamente americana. La pick-up y las grandes hebillas metálicas son dos símbolos inseparables del campo estadounidense, de los ranchos y de la cultura rodeo.
Cómo está fabricada la ‘Truckle’ de Ford
La Truckle no intenta parecer una pieza prémium: realmente lo es. Cada unidad comienza con metales en bruto que son fundidos, moldeados y repujados manualmente antes de recibir los acabados definitivos.
La hebilla combina plata con detalles en cobre y oro, aunque otras fuentes hablan también del uso de German silver y bronce de joyería para determinados acabados. El objetivo era lograr una apariencia robusta y envejecida, muy vinculada a las hebillas clásicas de rodeo, pero con un nivel de detalle mucho más sofisticado.
Uno de los elementos más llamativos es el relieve frontal. En él aparece la primera Ford F-150 de 1975 sobresaliendo visualmente del metal, casi como si estuviera emergiendo de la superficie de la hebilla. El diseño incluye además referencias al aniversario y pequeños guiños a la estética Built Ford Tough.
Mucho más que ‘merchandising’
La Truckle cuesta 200 dólares y se vende como una edición limitada creada específicamente para celebrar el 50 aniversario de la F-150. Además, puede comprarse con cinturones de cuero en color negro o marrón por un coste adicional.
El packaging también ha sido cuidado al detalle. La hebilla llega en una caja conmemorativa especial del aniversario, reforzando esa sensación de objeto coleccionable más que de simple accesorio para fans del motor.