Periodista multimedia especializada en belleza, viajes y estilo de vida. Durante mis años de vida, la lectura se ha convertido en una compañera fiel y gracias a ella descubrí mi vocación: crear y transmitir a través de las palabras. Con esta convicción me matriculé para cursar Periodismo en la Carlos III y después de años formándome encuentro mi sitio en el mundo: COOL. ¿Mi ley de vida? Nunca desistas, porque el día que lo hagas siempre pensarás en lo que podría haber sido.
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El nombre Brabus suele ir ligado a coches extremos, cifras de potencia desorbitadas y precios fuera del alcance de la mayoría. Sin embargo, la firma alemana ha decidido romper su propio molde con una propuesta que sorprende desde el primer momento: una motocicleta. Sí, una moto firmada por Brabus que mantiene su ADN deportivo, su estética radical y su carácter exclusivo, pero en un formato completamente distinto al que nos tiene acostumbrados. Y lo mejor de todo es que su precio arranca en torno a los 16.900 euros, lo que la convierte en una puerta de entrada mucho más accesible a este universo de altas prestaciones.
Brabus se pasa a las dos ruedas y al color sin complejos
Esta motocicleta nace de la colaboración entre Brabus y KTM, una marca con una sólida reputación en el mundo de las dos ruedas. El resultado no es una moto cualquiera, sino una reinterpretación con carácter prémium y enfoque deportivo.
La base técnica es conocida y contrastada, pero Brabus introduce su propio lenguaje estético y una serie de ajustes que elevan el conjunto. Aquí no se trata sólo de poner un logotipo, sino de crear un producto con personalidad propia.
(Foto: Brabus)
Diseño agresivo y motor compacto
Visualmente, esta moto no pasa desapercibida. Líneas afiladas, iluminación LED muy marcada y un conjunto compacto que transmite agresividad incluso en parado. Brabus añade detalles específicos que refuerzan su identidad: acabados en negro, elementos en fibra de carbono y una presencia más sofisticada que la del modelo base.
En cuanto a mecánica, esta motocicleta apuesta por un motor de cilindrada contenida, ideal para uso urbano y desplazamientos diarios, pero con suficiente carácter para ofrecer sensaciones.
No estamos ante una máquina de cifras extremas, pero sí ante una moto ligera, ágil y con una respuesta inmediata. Precisamente ahí está su atractivo: en la facilidad para moverse entre el tráfico, en la rapidez de aceleración en distancias cortas y en la diversión que ofrece sin necesidad de grandes velocidades.
(Foto: Brabus)
Tecnología y equipamiento
Otro de los puntos fuertes de esta Brabus de dos ruedas es su equipamiento. A pesar de su precio relativamente contenido, incorpora elementos tecnológicos actuales: pantalla digital, conectividad y diferentes modos de conducción que permiten adaptar la respuesta de la moto según el uso.
También hay un claro trabajo en la parte ciclo, con suspensiones y frenos que garantizan un comportamiento sólido y seguro, tanto en ciudad como en trayectos más abiertos.
(Foto: Brabus)
El color: una moto que se vende casi como una obra de arte
El color no es un simple acabado, es prácticamente el concepto del producto. Porque no estamos ante una naked convencional, sino ante una serie limitada donde cada tono define una versión completa.
La base de todo está en su carácter monocromático: cada unidad se presenta en un sólo color dominante aplicado a toda la moto, desde la carrocería hasta muchos de sus componentes, creando una estética muy limpia, casi escultórica.
(Foto: Brabus)
Las opciones no tienen nada de discretas. Se mueve en una paleta muy marcada que incluye tonos como Fusion Red, Superviolet, Desert Sand o Peetch, cada uno con una personalidad completamente distinta pero siempre dentro de ese enfoque premium y muy visual.
En el caso de la edición más exclusiva, la Urban E First Edition, el planteamiento va todavía más allá: hay sólo 10 unidades por color, lo que convierte cada moto prácticamente en una pieza de colección.
Además, no es sólo pintura. El color se integra con materiales como la fibra de carbono vista, superficies en negro brillo y detalles artesanales como el asiento Masterpiece, tapizado en cuero y adaptado al tono específico de cada unidad.