Aston Martin ha revolucionado la Fórmula 1 con su nuevo monoplaza, el AMR26, diseñado por Adrian Newey para Fernando Alonso. Con la llegada del reglamento de 2026, los coches cambiaron tamaño, peso y aerodinámica, eliminando incluso el DRS. Mientras otros equipos han sufrido para adaptarse, Newey ha liderado un proyecto que muchos califican como «radical». Pero más allá del diseño y la innovación, una pregunta despierta la curiosidad de todos: ¿cuánto cuesta realmente un coche así?
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El coste de un Aston Martin Fórmula 1
El AMR26 no es un coche cualquiera. Su desarrollo y fabricación implica una inversión millonaria:
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Diseño y aerodinámica: 5–6 millones de euros.
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Motor y unidad de potencia (Honda): 3–4 millones de euros.
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Chasis y estructura ligera: 2–3 millones de euros.
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Sistemas electrónicos y telemetría: 1–2 millones de euros.
En total, el coste estimado de un monoplaza como el AMR26 ronda los 12–15 millones de euros.
Y eso sin contar salarios de pilotos, ingenieros o logística. Todo ello dentro del límite presupuestario impuesto por la FIA, pero suficiente para crear un coche revolucionario que aspira al campeonato.
¿Por qué es tan caro el AMR26 de Fernando Alonso?
El alto coste del AMR26 se explica por varios factores clave:
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Innovación aerodinámica: Cada detalle del flujo de aire se diseña para ganar milésimas de segundo. Newey ha implementado soluciones nunca vistas en otros equipos.
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Reducción de peso: En Fórmula 1, cada kilo cuenta. Ajustar el coche hasta el límite mínimo reglamentario implica materiales y procesos extremadamente costosos.
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Motor Honda: Una unidad de potencia de última generación, altamente eficiente y secreta, que requiere investigación y pruebas continuas.
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Calibración de datos: El equipo corrigió problemas del túnel de viento, lo que supuso más horas de ingeniería y ajustes personalizados.

Comparativa con el AMR25
El salto del AMR25 al AMR26 es también un salto económico y tecnológico:
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El AMR25, coche de la temporada 2025, era sólido y competitivo, pero optimizado sobre conceptos ya existentes. Su coste estaba dentro de un rango similar, pero mucho menos invertido en innovación radical.
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El AMR26 rompe con todo: nueva arquitectura, aerodinámica revolucionaria y máxima integración con el motor Honda. Cada euro invertido busca un rendimiento extremo y ventajas competitivas significativas.
Con Alonso al volante, la inversión tiene sentido
Con Fernando Alonso al volante y Adrian Newey al mando del diseño, Aston Martin apunta a ser uno de los grandes favoritos del Mundial 2026. El AMR26 no sólo representa un salto tecnológico, sino también una inversión estratégica: cada millón de euros está destinado a ganar velocidad, eficiencia y fiabilidad en pista. Si el coche cumple lo esperado, el gasto millonario habrá valido la pena: un monoplaza radical, caro y listo para competir al más alto nivel.
