La Torre Eiffel inaugura un recorrido a 40 metros y vende un trozo de la escalera original por 50.000 €
La Torre Eiffel vuelve a reinventarse con una propuesta que combina historia, innovación y adrenalina. Bajo el nombre Vértigo de la Torre, el monumento más emblemático de París presenta un nuevo recorrido suspendido de 40 metros que conecta sus pilares este y oeste, ofreciendo a los visitantes una experiencia única a 60 metros de altura. Esta nueva atracción, disponible durante la primavera, permite cruzar una pasarela de malla metálica con vistas panorámicas incomparables de la ciudad. Además de esta innovadora propuesta, la Torre Eiffel vuelve a ser noticia por otro motivo que conecta directamente con su pasado. Un tramo original de su escalera, compuesto por catorce peldaños, será subastado el próximo 21 de mayo por la casa Artcurial, con un precio estimado entre 40.000 y 50.000 euros. Se trata de una pieza histórica que conducía al tercer nivel del monumento antes de la instalación de los ascensores modernos.
Construida en 1889 para la Exposición Universal, la torre es uno de los mayores símbolos de la ingeniería del siglo XIX, diseñada por el ingeniero Gustave Eiffel. En sus inicios, la escalera helicoidal era el único medio para alcanzar la cima, lo que convierte a este fragmento en un objeto cargado de valor histórico y simbólico.
En 1983, durante una importante modernización del monumento, se retiraron veinte secciones de esta escalera original. Muchas fueron vendidas y hoy se encuentran repartidas por el mundo, en museos, colecciones privadas e incluso lugares icónicos como parques temáticos y espacios cercanos a monumentos internacionales. Sin embargo, el tramo que ahora sale a subasta ha permanecido durante más de 40 años en manos de un mismo coleccionista, conservado y restaurado por especialistas, lo que garantiza su autenticidad y excelente estado.
El acceso es gratuito, pero requiere reserva previa mediante un sistema digital con código QR. Para garantizar la seguridad y evitar aglomeraciones, sólo cuatro personas pueden cruzar simultáneamente. Esta gestión del aforo responde a las tendencias actuales en turismo, priorizando experiencias más ordenadas, exclusivas y seguras.
Más allá de su valor económico, esta pieza representa la esencia de una época en la que subir a la Torre Eiffel implicaba esfuerzo físico y asombro progresivo. Cada peldaño evoca la experiencia de los primeros visitantes que ascendieron hasta lo más alto, en una época donde la tecnología aún no facilitaba el acceso como hoy.