Gastro

Ignacio de Riva revoluciona la pizza en Madrid con su concepto ‘Slice’: «Se basa en la técnica americana»

(Foto: Ignacio de Riva)

La pizza neoyorquina al corte vive un momento dorado en la cultura pop. Desde Miami hasta Londres, el formato de 50 centímetros, fino, flexible y servido por porciones, se ha convertido en símbolo de estilo urbano y placer democrático. Se dice que es la favorita de David Beckham, y ese mismo espíritu puede encontrarse hoy en Madrid. Detrás está Ignacio de Riva, fundador de Snob Pizza, que tras un viaje revelador a Nueva York decidió importar el concepto del slice y reinterpretarlo con técnica, producto cuidado y un enfoque más refinado. Hablamos con él sobre masa, cultura pop, celebrities y el delicado equilibrio que convierte algo aparentemente sencillo en objeto de culto.

Las pizzas favoritas de David Beckham en Madrid: Snob Pizza

Hay titulares que se escriben casi solos. Y ahora que los David Beckham están más presentes que nunca en conversación pública, estilo de vida y cultura pop, hay un detalle gastronómico que no pasa desapercibido: su debilidad por la pizza neoyorquina al corte, ese formato de 50 centímetros que se sirve por porciones generosas, con base fina, crujiente y flexible a la vez. Un formato que en Madrid tiene réplica propia, con personalidad y acento europeo, en Snob Pizza.

Porque sí, la pizza favorita de Beckham podría comerse hoy mismo en Madrid.

La historia de Snob Pizza no nace de una tendencia, sino de un viaje. «La idea surge de un viaje a Nueva York, y de cierta pasión personal con la pizza», cuenta Ignacio de Riva, fundador del proyecto. «En mi último viaje me di cuenta de que la pizza por slice no es comida de batalla, sino algo cotidiano, democrático y con una calidad increíble». Esa revelación fue el punto de partida.

«La idea surge de un viaje a Nueva York, y de cierta pasión personal con la pizza».

En Madrid, explica, sentía que faltaba ese concepto: «Algo rápido, pero bien hecho; informal, pero muy cuidado. Las cosas sencillas pero bien elaboradas nunca fallan». Así nace Snob Pizza: con la intención de traer a la capital ese universo del slice neoyorquino y adaptarlo a un contexto más europeo, más madrileño. «Es el mismo idioma», resume, «pero con acento europeo».

(Foto: Snob Pizza)

El mismo formato que enamora a Beckham

Se dice que Beckham es un habitual de Miami Slice Pizza, templo del slice XXL en Florida, y que aprecia especialmente ese equilibrio entre técnica americana y contundencia medida. En Snob no rehúyen esa comparación, pero la matizan con honestidad.

«Toda la inspiración viene de ese universo: el respeto por la técnica americana, la importancia de la masa, el formato de los 50 centímetros y el slice de calidad», explica Ignacio. «Lo que hemos adaptado es el toque personal en la elaboración y los productos: menos grasa, ingredientes más elaborados y un enfoque más refinado, sin perder el espíritu desenfadado».

«Toda la inspiración viene de ese universo: el respeto por la técnica americana, la importancia de la masa, el formato de los 50 centímetros y el slice de calidad».

(Foto: Snob Pizza)

La masa de la pizza: técnica silenciosa

Si algo diferencia a una pizza memorable de una correcta es la masa. Y en el caso del slice neoyorquino, la técnica es aún más delicada: debe ser crujiente en la base, flexible en la punta y suficientemente estructurada para sostener el topping sin desplomarse.

«La nuestra es una masa de fermentación larga, pensada para ser ligera y digestiva, con un punto crujiente abajo y elasticidad arriba», detalla Ignacio. «No busca ser protagonista por sí sola, sino sostener todo lo demás de forma perfecta».

Hay algo casi minimalista en esa declaración. La masa no compite, equilibra. «Es una masa muy técnica, aunque a veces no se sepa el tiempo que lleva desarrollarla».

(Foto: Snob Pizza)

El equilibrio lo es todo

En Snob rehúyen el exceso gratuito. «Los ingredientes lo son todo», afirma. Pero inmediatamente añade un matiz interesante: «Tampoco creemos en poner ingredientes caros por postureo, sino en que cada topping tenga un por qué y funcione bien en el formato slice«.

«Tampoco creemos en poner ingredientes caros por postureo, sino en que cada topping tenga un por qué y funcione bien en el formato slice».

Esa frase define una filosofía. No se trata de acumular, sino de medir. De entender que el slice tiene sus propias reglas: proporción exacta de salsa, queso en su punto justo, toppings que no sobrecarguen ni engrasen en exceso. «Es una combinación de tres cosas: base crujiente pero flexible, proporción muy medida de queso y salsa, y toppings de máxima calidad», resume.

¿El resultado? «Es una pizza que apetece a cualquier hora, que se come fácil y que siempre te deja con ganas de una más».

(Foto: Snob Pizza)

Por dónde empezar (si quieres comer como Beckham)

Si mañana David Beckham cruzara la puerta de Snob Pizza, Ignacio lo tiene claro. «Probablemente, siendo gran conocedor del producto, empezaría por una clásica para poder comparar nuestra masa y elaboración: una margarita». La margarita como prueba de fuego. Sin artificio, sin distracciones.

«Luego iría a una pizza especial con un punto más sofisticado o diferente. Algo que represente bien lo que somos: pizza neoyorquina, buena ejecución y sabor y textura inmejorable».

Para quienes quieran iniciarse en el estilo americano al corte, las recomendaciones de la casa son claras: la hot pepperoni, terminada con hot honey, y la pizza de pastrami, elaborado por ellos mismos. «A partir de ahí, ya puedes seguir descubriendo nuestras pizzas».

(Foto: David Beckham)

Cultura pop, sí; dependencia, no

El universo slice está inevitablemente ligado a la cultura pop. Basta pensar en locales icónicos donde ver entrar a músicos, actores o deportistas forma parte del paisaje. Ignacio lo reconoce sin rodeos: «Nos gusta el tema celebrities, claro. Forma parte del imaginario de este tipo de sitios».

Pero marca una línea clara: «Para nosotros eso es una consecuencia, no el objetivo. La marca tiene que vivir sola, funcionar por el producto y la experiencia, independientemente de quién cruce la puerta. Si luego vienen celebrities, genial; si no, Snob tiene que seguir siendo igual de relevante».

(Foto: Snob Pizza)

Mirando más allá de Madrid

El futuro de Snob Pizza apunta alto. «Queremos crecer. Eso sí, sólo si podemos mantener el control del producto», advierte Ignacio. También están abiertos a colaboraciones y ediciones especiales, pero con una condición: «Siempre que tengan sentido con la marca y no sean fuegos artificiales».

La ambición no se limita a España. «Nos atrae mucho la idea de hacer de Snob una marca internacional». No es descabellado imaginar ese acento europeo viajando de vuelta a otras capitales.

(Foto: Snob Pizza)

Mientras tanto, en Madrid ya existe un lugar donde el formato que enamora a Beckham se sirve con precisión técnica y narrativa propia. Un slice de 50 centímetros que no pretende ser tendencia pasajera, sino reinterpretación consciente.

Quizá Beckham aún no lo sepa. Pero si un día busca en la capital española ese equilibrio entre masa elástica, base crujiente y topping medido al milímetro, hay una dirección que cumple exactamente con su idioma favorito. Con acento madrileño.