Siguiendo las huellas de las Escrituras: un viaje de lujo por la Grecia bíblica
La espiritualidad vuelve a estar de moda, ya no sólo en retiros, sino también en letras de canciones, giras y discursos culturales (de Rosalía a la nueva etapa reflexiva de La Oreja de Van Gogh), viajar se ha convertido en una forma más de búsqueda interior. Y pocos destinos permiten unir belleza, historia, fe y lujo como Grecia.
- Bryan Batista, CEO de Skyscanner: «El 57% de los viajeros planea un viaje inspirado en literatura en 2026»
- Los expertos revelan tendencias y destinos de 2026: vuelve viajar solo y la gastronomía marca el rumbo
Como ocurre con la nueva espiritualidad que atraviesa la música, la moda o el arte, este tipo de viaje no busca dogmas, sino emociones, significado y conexión. Grecia ofrece todo eso envuelto en belleza.
Más allá de sus islas blancas, su mar turquesa y sus atardeceres cinematográficos, Grecia es también el escenario donde se escribieron algunos de los capítulos del cristianismo en Europa. Un territorio donde caminar no es sólo desplazarse, sino seguir un relato milenario.
Donde la fe echó raíces en Europa
El viaje comienza en el norte, en Filipos, una ciudad clave en la expansión del cristianismo. Aquí, según el Nuevo Testamento, se formó una de las primeras comunidades cristianas europeas. Hoy, entre restos de basílicas paleocristianas y antiguos caminos romanos, el silencio tiene peso. No es difícil imaginar al apóstol Pablo predicando, ni entender por qué este lugar sigue siendo una parada esencial para quienes buscan algo más que una postal bonita.
Muy cerca se encuentra Tesalónica, vibrante y cosmopolita, una ciudad que combina ruinas romanas, iglesias bizantinas y una vida urbana efervescente. Pablo escribió aquí algunas de sus cartas más conocidas, y recorrer su ágora o sus templos declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO es una experiencia que conecta pasado y presente con naturalidad.
Para alojarse, el Makedonia Palace, frente al mar Egeo. Un hotel clásico, frecuentado por líderes internacionales, donde la espiritualidad convive con el lujo discreto.
Atenas: cuando la fe dialogó con la filosofía
Pocas escenas son tan poderosas como la del Areópago, la colina donde Pablo pronunció su célebre discurso ante los filósofos atenienses. A un lado, la Acrópolis; al otro, la ciudad moderna. Es el símbolo perfecto de ese diálogo eterno entre razón y fe, tan vigente hoy como entonces.
Dormir en Atenas es parte de la experiencia. El Hotel Grande Bretagne, frente a la plaza Syntagma, no sólo es el gran hotel histórico de la ciudad: ha aparecido en películas, ha alojado a estrellas de Hollywood y jefes de Estado, y permite vivir la capital griega con una elegancia atemporal. Desde su terraza, con vistas al Partenón iluminado, es fácil entender por qué Atenas sigue siendo un cruce de caminos espiritual y cultural.
Islas sagradas, lujo sereno
Si el continente habla de palabra y pensamiento, las islas invitan al recogimiento. Patmos, en el Dodecaneso, es uno de los destinos espirituales más importantes del cristianismo. Aquí, según la tradición, San Juan escribió el Apocalipsis. La Cueva de la Revelación y el Monasterio de San Juan dominan la isla, declarada Patrimonio de la Humanidad.
Pero Patmos también es sinónimo de lujo silencioso. Boutique hotels como el Patmos Aktis, donde se han alojado escritores, artistas y viajeros de alto perfil, ofrecen privacidad, diseño y una calma que parece pensada para la reflexión.
Otras islas como Samos o Samotracia, mencionadas en los viajes marítimos de Pablo, permiten navegar literalmente por las mismas rutas que ayudaron a difundir el cristianismo. Hoy, hacerlo a bordo de un yate privado convierte la experiencia en un viaje casi místico.