Gastro

El restaurante italiano con la mejor terraza de Madrid: un oasis de lujo y vegetación frecuentado por Carmen Lomana

(Foto: @yasminakeyrouz)

En pleno corazón del barrio de Salamanca, en la elegante calle Velázquez, hay un italiano que no deja de sumar adeptos entre la alta sociedad madrileña. Se trata de Numa Pompilio, el proyecto del matrimonio formado por Sandro Silva y Marta Seco, responsables de algunos de los restaurantes más influyentes de la capital como Amazónico o Ten con Ten. Y si algo está claro es que su nuevo templo gastronómico ha llegado para consolidar su reinado en Madrid. No es raro ver a rostros conocidos de la sociedad madrileña, y entre ellos, una de sus últimas visitantes más comentadas ha sido Carmen Lomana, que ha disfrutado de una comida en este enclave privilegiado.

El restaurante propone un viaje directo a la Italia más clásica y barroca. El interior, diseñado por el estudio de Alejandra Pombo, está cargado de frescos pintados a mano, espejos, vegetación exuberante y una atmósfera que mezcla teatralidad y sofisticación. Todo está pensado para evocar otra época, con utensilios y piezas traídas expresamente desde Italia, Nueva York y Londres. Es un espacio que no busca pasar desapercibido, sino envolver.

Sin embargo, si hay un lugar que concentra toda la magia del restaurante, es su terraza. Un oasis urbano en plena Velázquez que se ha convertido en uno de los espacios más codiciados de Madrid. Entre plantas, luz cálida y una decoración romántica y evocadora, la terraza parece un refugio secreto en mitad del asfalto.

(Foto: Numa Pompilio)

La cocina de Numa Pompilio no es la típica trattoria italiana. Aquí no hay carbonara convencional ni recetas previsibles. El concepto gira en torno a una Italia reinterpretada, con influencias internacionales y producto de primer nivel. Entre sus imprescindibles destacan el vitello tonnato con salsa de atún de Zahara, el carpaccio de ciervo o el mosaico de gamba roja. Platos que combinan técnica, estética y un punto de sofisticación poco habitual.

Mención especial merece su famosa carbonara elaborada in situ en mesa, uno de los momentos más celebrados de la experiencia gastronómica. La pasta fresca se termina delante del cliente, generando un espectáculo que conecta cocina y sala. También destacan opciones como la tagliatella con langosta o su curiosa orecchiona de elefante, una chuleta de ternera empanada que se ha convertido en uno de los platos más comentados de la carta. En el capítulo dulce, los helados caseros de pistacho, stracciatella o gianduiotto ponen el broche final a una experiencia pensada para el disfrute total.

Mientras tanto, en una mesa de la terraza, Carmen Lomana opta por un plato más ligero pero igual de sofisticado: lenguado al limón de Capri, una elección que encaja con la esencia elegante del lugar.

(Foto: Numa Pompilio)

Con una bodega de más de 150 referencias de vinos italianos y un ambiente que mezcla lujo discreto con teatralidad, Numa Pompilio se ha convertido en uno de los restaurantes más deseados de Madrid. Un espacio donde ver y ser visto, pero también donde viajar sin salir de la ciudad.