El pueblo de León de Ana de Armas que muy pocos conocen y sólo tiene 20 habitantes
Ana de Armas es uno de esos nombres que, con el paso del tiempo, ha conseguido trascender generaciones y, para los millennials, es todo un referente. Su primera gran aparición en las pantallas españolas llegó el 24 de mayo de 2007, cuando se convirtió en una de las protagonistas de El Internado, la serie que marcó a toda una generación. Aunque ya había trabajado antes en Cuba, fue ese papel el que la situó en el radar del gran público. Desde entonces, su carrera no ha dejado de crecer. De joven promesa televisiva, pasó a convertirse en una estrella internacional capaz de dar vida a iconos como Marilyn Monroe o compartir pantalla con Daniel Craig, siendo una de las aliadas de James Bond.
Sin embargo, más allá de alfombras rojas, grandes estudios de Hollywood y contratos millonarios, Ana de Armas guarda una historia personal que conecta con uno de los rincones más desconocidos de España y que, además, es parte de esas zonas rurales vaciadas. Hablamos de un pequeño pueblo del Bierzo leonés llamado Valverde de Balboa, donde se sitúan los orígenes de parte de su familia. Un lugar diminuto en el que se ha detenido el tiempo, pero que hoy despierta curiosidad al estar vinculado con una de las actrices más cotizadas del panorama internacional.
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Valverde de Balboa es, en sí mismo, un pequeño tesoro escondido. Situado en la comarca tradicional de la Somoza berciana y rozando el límite con la provincia de Lugo, este enclave se encuentra a unos 1.000 metros de altitud, rodeado de montañas y extensos paisajes verdes que parecen sacados de una postal. En la actualidad, apenas supera la veintena de habitantes, lo que lo convierte en un ejemplo claro de esa España rural que lucha por no desaparecer, pero que conserva intacta su esencia y su carácter.
Pasear por sus calles es como viajar atrás en el tiempo. La arquitectura tradicional sigue siendo protagonista, y entre sus construcciones más llamativas se encuentran las pallozas, esas viviendas de origen celta con muros de piedra y techos de paja que durante siglos fueron el centro de la vida rural. En su interior convivían personas y animales, y su diseño estaba pensado para soportar los duros inviernos de la zona. No se sabe con certeza si los antepasados de Ana de Armas habitaron una de estas construcciones, pero lo que sí es seguro es que formaron parte de esta comunidad, contribuyendo a construir su historia e identidad, antes de emigrar a Cuba en algún momento.
La verdad es que este vínculo familiar añade una capa de romanticismo al lugar. Esto no lo decimos por cualquier cosa, sino que si pensamos en que una célebre actriz de Hollywood tiene parte de sus raíces en un pequeño pueblo del norte de León, parece descabellado, pero es algo real y, sobre todo, fascinante.
Además de su valor histórico y sentimental, el pueblo ofrece una experiencia auténtica para quienes lo visitan. Aquí se pueden degustar productos locales que reflejan la tradición culinaria leonesa: embutidos, quesos, platos de cuchara y recetas transmitidas de generación en generación. Todo ello acompañado por la hospitalidad de sus vecinos y por un paisaje que invita a caminar sin prisas, descubriendo la flora y fauna propias de esta zona del Bierzo. En definitiva, es un pueblo en el que el tiempo se para en todos los sentidos y que ha vuelto a situarse en el foco, gracias a Ana de Armas.