Gastro

No hace falta ir a Nueva York: el restaurante donde cena Carlos Alcaraz también está en Madrid

(Foto: GTRES)

No hace falta viajar hasta Nueva York para cenar como Carlos Alcaraz. El campeón español, que durante el US Open eligió Zuma en Midtown Manhattan para desconectar con su equipo, tiene en Madrid una versión igual de sofisticada y vibrante. Porque sí, la experiencia japonesa contemporánea que conquista a las estrellas también se vive junto a la Plaza de Colón, en Madrid.

Aunque la escena neoyorquina tenga ese magnetismo inigualable, los fans de la buena mesa no tienen que esperar a viajar a la Gran Manzana para vivir la experiencia. En Madrid, se encuentra el hermano español de este concepto que nació en Londres en 2002 de la mano del chef Rainer Becker y el empresario Arjun Waney.

Cuando hablamos con el equipo madrileño, nos lo explicaron con claridad:
«El concepto de Zuma nació como resultado de la pasión desbordante de Rainer Becker por la cocina japonesa y su convicción de que Londres era el lugar perfecto para reinterpretar la tradición nipona desde un prisma contemporáneo»

Hoy, más de veinte años después, Zuma ha conquistado medio mundo. Y en Madrid, donde el público es foodie y exigente, la apuesta no podía salir mejor.

¿Qué se come en Zuma?

La propuesta es un viaje sensorial en tres paradas. La cocina principal, donde la fusión japonesa contemporánea brilla con fuerza. El Sushi Bar, con nigiris y makis convertidos en pequeñas obras de arte. La parrilla robata, la técnica nipona que otorga a cada bocado un sabor ahumado inconfundible.

En la carta, nombres que ya son iconos: el bacalao negro marinado en hoja de hoba, el solomillo de ternera picante con sésamo o el langostino tigre con yuzu y pimienta. Y, de postre, sus mochis, que se han convertido en un ritual imprescindible. La coctelería y los sakes propios de la casa terminan de sellar la experiencia.

Mucho más que cocina: un espacio para quedarse

En Zuma, la gastronomía convive con el diseño. El arquitecto Noriyoshi Muramatsu ha concebido un espacio inspirado en los cuatro elementos de la cultura japonesa: tierra, fuego, agua y aire. Maderas de pino, pequeñas fuentes y una iluminación sofisticada convierten la cena en algo más cercano a un ritual que a una simple salida.

(Foto: Zuma Madrid)

Y en Madrid, además, hay guiños a la tradición española: cerámicas y detalles que recuerdan que este restaurante no sólo es un traslado, sino una interpretación local.

¿Qué es Zuma al final? Quizás lo defina mejor su creador, Rainer Becker: «Zuma se trata de una experiencia gastronómica completa». Así que, aunque Carlos Alcaraz elija Nueva York para celebrar sus victorias, en Madrid tenemos el privilegio de vivir la misma magia sin cruzar el Atlántico. Y lo mejor es que, como él, no hace falta ganar un Grand Slam para sentarse a la mesa.