Cocido madrileño: restaurantes aprobados (y con nota) donde comerlo
Hay un momento preciso del invierno madrileño en el que todo encaja: ese aire frío que muerde, las manos que buscan un radiador imaginario y el antojo inmediato de un cocido que reconforte como pocas cosas. De eso vamos a hablar: de los grandes templos del cocido madrileño, desde mesas históricas que guardan recetas centenarias hasta hoteles de lujo que reinterpretan el guiso más castizo con una elegancia inesperada. Un recorrido por esos lugares donde el caldo humeante, los garbanzos tiernos y la tríada gloriosa, sopa, legumbre y carnes, son casi una declaración de amor al invierno. Prepárate: este es tu mapa definitivo del cocido para comerte Madrid, cucharada a cucharada.
Los mejores cocidos de Madrid
La Biblioteca de Santo Mauro
En el corazón palaciego del Santo Mauro, su cocido se sirve casi como un ritual silencioso entre estanterías nobles, donde cada pase aparece con una pulcritud casi académica: primero un caldo cristalino y profundo, después los garbanzos melosos y, por último, las viandas que equilibran tradición y refinamiento. Es un cocido que respira elegancia, perfecto para quienes disfrutan del sabor castizo en un entorno de hotel histórico que convierte el invierno en puro confort.
Malacatín
Referente indiscutible del barrio de La Latina, Malacatín sirve un cocido contundente, castizo y sin concesiones, de esos que obligan a vaciar el plato con devoción. Su receta, heredada de generaciones, mantiene ese punto de rusticidad que lo ha convertido en mito: garbanzos con carácter, repollo en su punto, chorizo con profundidad y un caldo que arropa como si el invierno no existiera. Es la definición pura del cocido madrileño de toda la vida. El cocido más auténtico de Madrid.
La Gran Tasca
Famosa por sus raciones generosas, La Gran Tasca defiende un cocido que es casi un acontecimiento familiar. El caldo, denso y reconfortante, anticipa un despliegue de ingredientes que llegan a la mesa sin florituras pero con un sabor impecable. Aquí todo apuesta por la abundancia bien entendida: legumbres tiernas, embutidos potentes y ese espíritu de mesón castizo que convierte cada cucharada en un regreso al Madrid más tradicional.
Taberna La Bola
La Bola es probablemente una de las versiones más icónicas del cocido madrileño, con su preparación en pucheros individuales de barro que se cuecen a fuego lento durante horas. Ese método artesanal consigue un caldo especialmente aromático y garbanzos de textura impecable, acompañados por unas carnes sabrosas y equilibradas.
Lhardy
Pionero absoluto y casi un museo viviente de la gastronomía madrileña, Lhardy eleva el cocido a liturgia desde el siglo XIX. El famoso samovar del que se sirve el caldo marca el inicio de un banquete clásico, seguido por garbanzos de calidad, embutidos selectos y carnes que mantienen la tradición intacta. Para muchos, el mejor cocido de Madrid.
Taberna de La Daniela
Conocida por su eslogan de «cocido con gracia», La Daniela sirve un cocido vibrante y castizo, con garbanzos impecables, verduras en su punto y unas carnes sabrosas que mantienen la receta tradicional sin complicaciones. Es un lugar pensado para disfrutar sin artificios, con un ambiente lleno de vida y un cocido que reconforta incluso antes de empezar.
Casa Carola
En Casa Carola el cocido es protagonista absoluto, servido en menú cerrado y con una generosidad que invita a repetir. Su caldo es aromático y ligero, los garbanzos siempre tiernos y las carnes abundantes pero equilibradas. El ambiente de casa de comidas actualizada lo convierte en un plan perfecto para los días fríos en los que sólo apetece algo reconfortante y bien hecho.
Café Comercial
El emblemático Café Comercial ha recuperado con cariño el cocido, sirviéndolo con un toque contemporáneo que respeta la esencia del plato. Su caldo tiene una profundidad sutil, las verduras y garbanzos llegan en su punto justo y las carnes aportan equilibrio sin excesos. Es la versión perfecta para quienes quieren tradición en un entorno cargado de historia pero con espíritu renovado.
Taberna Pedraza
Con su obsesión por el producto de primer nivel, Taberna Pedraza ofrece un cocido que destaca por la calidad de sus carnes y la suavidad del caldo, trabajado con precisión. El vuelco de garbanzos es especialmente notable, siempre meloso y bien acompañado por verduras que conservan su sabor. Es un cocido que combina tradición y exigencia, ideal para paladares cuidadosos.
Hevia
Hevia, clásico del barrio de Salamanca, prepara un cocido elegante y equilibrado, donde el protagonismo se lo lleva un caldo claro y sabroso que revela horas de trabajo. Los garbanzos, siempre tiernos, conviven con carnes seleccionadas y una presentación cuidada que eleva el conjunto. Es un cocido refinado, ideal para quienes buscan tradición sin renunciar a un toque de sofisticación.
La Cocina de Frente
Considerado uno de los cocidos más interesantes del panorama actual, La Cocina de Frente apuesta por reinterpretar el plato con rigor, buen producto y una ejecución minuciosa. El caldo es profundo, casi sedoso; los garbanzos, excelentes; y las carnes, tratadas con respeto absoluto. Es una versión contemporánea que demuestra que el cocido en Madrid sigue teniendo mucho que decir.
El Café de la Ópera
Famoso por su ambiente cultural, El Café de la Ópera sirve un cocido clásico y bien ejecutado, con un caldo sabroso que pone en valor las horas de cocción lenta. Los garbanzos mantienen su melosidad y las carnes llegan en proporción equilibrada, creando un conjunto armonioso. Es la opción ideal para quienes buscan tradición en pleno centro histórico.
Ultramarines del Coso
Esta propuesta de La Mucca Company ofrece un cocido moderno, sabroso y sorprendentemente ligero, pensado para quienes quieren disfrutar del plato sin renunciar a un punto de contemporaneidad. El caldo es aromático y los ingredientes se presentan con cuidado, en una versión que respeta la esencia del cocido sin ceñirse a lo más tradicional.
Atocha 107
Atocha 107 sirve un cocido que combina tradición madrileña con una presentación actual, manteniendo un equilibrio perfecto entre caldo, garbanzos y carnes. Su versión destaca por el sabor limpio y por la atención al detalle en cada paso del servicio. Es una apuesta segura para quienes buscan un cocido bien hecho en pleno centro de Madrid.