Viajes

40 años cavando en California y siglos de historia en Granada: el arte de la vivienda subterránea

(Foto: Adobe Stock)

En España tenemos las casas-cueva de Granada o el Sacromonte, pero en California un hombre decidió llevar el concepto de hogar subterráneo a un nivel casi cinematográfico. Baldassare Forestiere, un inmigrante siciliano, compró un terreno de unos 4 hectáreas (sí, nada menos) en Fresno y pasó 40 años excavando a mano para crear lo que hoy conocemos como los Jardines Subterráneos de Forestiere.

El resultado: 65 habitaciones, túneles, patios y jardines ocultos que se adentran hasta 7,6 metros bajo tierra, integrando áreas de cultivo y espacios de vida con ingenio arquitectónico. Hablamos de un laberinto que combina vivienda, agricultura y climatización natural mucho antes de que el eco-lifestyle estuviera de moda.

Baldassare empezó con la idea de cultivar la tierra, pero el duro suelo californiano y los veranos abrasadores del Valle de San Joaquín le dijeron ni hablar. Su respuesta: cavar hacia abajo. Así, lo que era un simple intento de supervivencia agrícola se transformó en un refugio fresco y luminoso, gracias a patios abiertos, lucernarios estratégicos y ventilación natural. Algo así como una casa-cueva de lujo, pero con más de 60 habitaciones y suficiente espacio para perderse…

La obra maestra subterránea de Forestiere no sólo es funcional: tiene jardines con árboles frutales, arbustos y vides que crecen bajo tierra, beneficiándose de la temperatura estable del subsuelo. Sí, mientras afuera el sol de California te achicharra, aquí dentro puedes caminar entre limoneros centenarios sin sudar ni una gota.

Hoy, estos 4 hectáreas de túneles y patios son un monumento histórico de California, reconocidos oficialmente por su arquitectura, paisajismo y valor agrícola.

Cuevas de Kabila, en la Sierra Norte de Granada

Si los Jardines Subterráneos de Forestiere en California te dejan boquiabierto por sus 65 habitaciones, huertos y jardines ocultos bajo tierra, España también tiene su propia versión del lujo subterráneo, pero con un toque mucho más slow y relajado. Las Cuevas de Kabila, en la Sierra Norte de Granada.

En Benalúa, cerca de Guadix, tres cuevas independientes combinan tradición y diseño contemporáneo para crear experiencias de slow living y desconexión digital. Cada cueva se adapta a la estancia que busques, pero todas comparten la misma filosofía: descansar, disfrutar del presente y reconectar con la naturaleza.

(Foto: Las Cuevas de Kabila)

Aquí no hay laberintos imposibles ni 40 años de excavación, pero sí rincones únicos: desde desayunos con pan ecológico y dulces recién hechos en horno de leña hasta platos creativos como la berenjena asada al carbón con burrata y pesto de café en el Gastro-restaurante Pegote. Y para los que buscan aventura, paseos en globo al amanecer, rutas de senderismo o atardeceres desde el Mirador del Fin del Mundo completan la experiencia.

Mientras los Jardines Subterráneos de Forestiere son un homenaje a la persistencia y la visión personal de un hombre, las Cuevas de Kabila son un canto al placer de lo simple, al descanso y a vivir el momento… con estilo.