Cada primavera, el Valle del Jerte se cubre de blanco gracias a la bellísima floración de sus cerezos y se convierte en una de las visitas favoritas de miles de visitantes
Sumergirse en lo local cuando viajamos es, quizá, una de las formas más auténticas de descubrir un destino. Hay quien busca habitar el pulso de las ciudades y hay quien, en cambio, prefiere salir a respirar aire puro, a pleno pulmón, en un entorno natural único, reconectar con lo esencial y abrazar la calma. Si eres de estos últimos, Extremadura en primavera —a punto de asomarse— ofrece la experiencia que buscas.
Una tierra donde la naturaleza se despliega en su máximo esplendor, con un vasto patrimonio que cuenta historias de siglos pasados y una gastronomía que habla de tradiciones ancestrales. Extremadura conquista sin hacer malabares. Un lugar donde quedarse, al que querrás volver y del que no te irás nunca del todo. Un auténtico refugio.
Los cerezos en flor en el Valle del Jerte

El Valle del Jerte ofrece estampas inolvidables. Aquellos visitantes que deciden vivir la experiencia de los cerezos en flor, repiten. Y no es para menos, porque todo el valle se convierte en un mar en blanco. Millones de cerezos florecen para ofrecer una de las imágenes más bellas de nuestro país en primavera.
Hasta el 3 de mayo, la comarca celebra el Cerezo en Flor, declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional en 2010. Durante estas semanas se organizan numerosas actividades: rutas de senderismo, paseos en bicicleta, mercados artesanales, exposiciones, conciertos y experiencias gastronómicas que permiten descubrir la cultura y las tradiciones locales.
Esta celebración trata de reflejar cómo es (y cómo era) la vida de la comarca. Vivir el Cerezo en Flor es adentrarse en las tradiciones de la zona y en su estilo de vida. Tienen especial interés las bodegas, las fraguas y los lagares que durante los días de la fiesta se muestran al visitante tal y como eran hace medio siglo.
Tres momentos para vivir la floración

Esta celebración de la naturaleza se organiza en tres etapas a medida que cambia el paisaje en el Valle del Jerte durante la primavera:
1.- El Despertar del Valle (hasta el 26 de marzo).
Una etapa para conocer los primeros brotes de flor en sus cerezos. Las diferentes localidades del valle organizan actividades culturales y paseos por la naturaleza.
2.- El Cerezo en Flor (del 27 de marzo al 12 de abril).
Esta es una de las etapas más especiales de esta festividad para ser testigos de un momento de floración plena. El mejor momento para vivir el espectáculo del valle en floración.
3.- La Lluvia de Pétalos (del 13 de abril al 3 de mayo).
También hay belleza en el ocaso de la floración de los cerezos. Contemplar los pétalos cayendo para dar paso a los frutos y, con ellos, a los nuevos colores de la primavera. Un momento para celebrar la cosecha que viene.
Un mar en blanco hasta donde alcanza la vista

Como si estuviéramos frente al mar. Así podemos sentirnos cuando nos ponemos delante del millón y medio de cerezos en flor del Valle del Jerte. El horizonte es totalmente blanco, con algunas briznas de colores rosados apenas perceptibles.
Un espectáculo muy difícil de encontrar en otros puntos del planeta, y no sólo por ese manto blanco conformado por las terrazas de cultivo, sino también por la hospitalidad de su gente, compartiendo con los viajeros la alegría por la llegada de la primavera.
Un lugar lleno de vida

Para vivir al 100% la experiencia del Valle del Jerte, es interesante hacer un itinerario por las localidades de la zona, teniendo en cuenta que no todos los cerezos florecen a la vez. Los que están en las zonas bajas florecen antes que los que están a mayor altitud. Es clave moverse a lo largo y ancho de todo el valle para vivir la experiencia completa.
La floración generalmente tiene lugar entre finales de marzo y principios de abril. Por tanto, nuestra ruta dependerá de los días que vayamos a estar de visita en el Valle del Jerte. Si vamos al comienzo de la floración, podemos comenzar por la zona baja: Valdastillas, Navaconcejo, Casas del Castañar; siguiendo por la zona media/alta, que pasa por Cabrero, Piornal, Barrado, Cabezuela del Valle, Jerte, Tornavacas.
Una cita única con la naturaleza

Una de las rutas más recomendadas es la circular (50 km) por la sierra, pasando por Valdastillas, Piornal, Barrado, Cabrero, Casas del Castañar, El Torno y Rebollar; ya que ofrece las mejores vistas panorámicas. También podemos hacerla lineal, de unos 30 km, que parte desde la localidad de Valdastillas para terminar en el Mirador del Valle del Jerte, pasando por Navaconejo, Cabezuela del Valle, Tornavacas y Puerto de Tornavacas.
En nuestra ruta, no podemos dejar de visitar la Garganta de los Infiernos, un espacio natural protegido en el Valle del Jerte que encierra una gran belleza que, además, alcanza su máximo esplendor en la primavera. En esta época tenemos, como ya venimos explicando, la floración de los cerezos, pero también ofrece un paisaje lleno de magia porque sus ríos y cascadas tienen un vasto caudal debido al deshielo de las cumbres de la Sierra de Gredos y las lluvias propias de la estación.
En este espacio natural, también debemos visitar Los Pilones, el punto más famoso de la reserva debido a sus pozas naturales formadas por la erosión del agua, y la Cascada de Caozo, en el pueblo de Valdastillas.

Para disfrutar del paisaje más en profundidad, podemos optar por hacer la Ruta de los Pilones, que es la más clásica y la que nos lleva a descubrir todas las pozas y cascadas; o la Ruta de Carlos V, en honor al hijo de Juana I de Castilla, quien se retiró tras su reinado al Monasterio de Yuste. Este último recorrido está ligado a la naturaleza, pero también es muy histórico, ya que recrea el último viaje del monarca en 1556 desde Jarandilla de la Vera hasta el citado monasterio.
Todos los pueblos que recorramos en esta zona están conectados por carreteras que ofrecen paisajes espectaculares, lo que no está de más para hacernos más amenos los trayectos.

En definitiva, contemplar los cerezos en flor del Valle del Jerte es una experiencia única que merece vivirse al menos una vez en la vida.
Como consejo final, conviene consultar las actualizaciones de la Oficina de Turismo del Valle del Jerte antes de planificar la visita, ya que las fechas de la floración pueden variar ligeramente en función de la climatología.
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