• Lifestyle
  • COOL People
  • Relojes & Joyas
  • Arquitectura
  • Motor
  • Wellness
  • Cultura
  • OKDIARIO

Christian Gálvez: «Mi mujer, Pati, me devolvió la fe en todo, en el trabajo, en la amistad, en mí y en Dios»

Ver vídeo
Ana Márquez
  • Ana Márquez
  • Mi sueño era convertir mi pasión en profesión, y lo conseguí. En cuanto terminé la carrera de periodismo entré en el mundo editorial y no he parado de escribir sobre moda, belleza, cine y estilo de vida para importantes cabeceras como COOLthelifestyle. Me encanta aprender y enseñar, tanto que soy docente de Periodismo Digital y Redes Sociales en Condé Nast College. Y como curiosidad, añadir que soy imagen de una crema facial de una conocida marca y es posible que me encuentres en algún 'beauty stand'.
    • Actualizado:

Tras años explorando la historia y la espiritualidad en sus novelas, Christian Gálvez vuelve a las librerías con He vencido al mundo, una obra que traslada al lector a uno de los momentos más decisivos del cristianismo: los días previos a la crucifixión de Jesús en Jerusalén. Sin embargo, lejos de ofrecer una reinterpretación puramente religiosa, el autor propone una mirada íntima y profundamente humana sobre la última semana de vida de Jesús de Nazaret.

La novela se adentra en los silencios de los Evangelios para explorar emociones universales como la duda, el miedo, la fe o el sacrificio. «Esto no deja de ser una novela histórica, es entretenimiento, y a través de la ficción intento rellenar los silencios que hay en el Nuevo Testamento», explica el escritor.

«Quería contar la última semana de vida de Jesús, es decir, el origen de la Semana Santa, pero desde el punto de vista de aquellos que lo perdieron todo»

Gálvez no se centra únicamente en la figura de Jesús, sino en quienes lo rodearon en ese momento crucial. «Quería contar la última semana de vida de Jesús, es decir, el origen de la Semana Santa, pero desde el punto de vista de aquellos que lo perdieron todo», señala. Entre ellos aparecen personajes clave como Judas, María o el centurión romano que, según la tradición, fue el primer gentil en convertirse al cristianismo. «Son aquellos que lo perdieron todo porque tuvieron que entregar a quien más amaban», afirma.

Christian Gálvez
Christian Gálvez. (Foto: COOLthelifestyle)

La duda como parte de la fe

«Yo soy creyente y el final ya lo sabemos: Jesús resucita. La clave está en el camino, en las dudas y las preguntas que surgen hasta llegar ahí»

Lejos de presentar una historia cerrada, el autor plantea preguntas. Muchas preguntas. Para él, la duda forma parte inevitable del camino espiritual. «La duda y la fe convergen y pueden ir acompañadas de la mano. ¿Quién no dudó? No dudó Jesús, no dudó María, ni Magdala… pero Judas dudó, Pedro dudó, Tomás dudó», reflexiona.

En su relato, Gálvez intenta imaginar las emociones que pudieron sentir personajes que apenas hablan en los textos bíblicos. «En el momento en el que quieres plasmar una conversación entre María y su hijo ya estás en la ficción», explica. «Como madre, María sabe quién es Jesús y lo que va a ocurrir, pero también sabe que tendrá que verlo sufrir. Esa es la parte humana que intento explorar».

La novela, insiste, no busca reescribir el final de la historia. «Yo soy creyente y el final ya lo sabemos: Jesús resucita. La clave está en el camino, en las dudas y las preguntas que surgen hasta llegar ahí»

El personaje más polémico: Judas

“Sin Judas no se habría cumplido nada. Para que un héroe triunfe siempre hay un antagonista»

Uno de los personajes centrales de la obra es Judas, una de las figuras más controvertidas del cristianismo. Para Gálvez, su papel merece una mirada menos simplista. «Judas es el personaje más denostado de la historia», afirma. «Pero apenas aparece en el Nuevo Testamento. Tenemos muy poca información sobre él».

El autor recuerda que ni siquiera el final de Judas está completamente claro en los textos bíblicos. «En el Evangelio de Mateo se dice que se ahorca, pero en los Hechos de los Apóstoles aparece otra versión: muere despeñado. Tenemos un 50% de posibilidades de que cada historia sea cierta»

Por eso, más que justificarlo, Gálvez invita al lector a reflexionar. “Sin Judas no se habría cumplido nada. Para que un héroe triunfe siempre hay un antagonista. Yo lo asocio al fracaso necesario durante el sacrificio para alcanzar el propósito».

Christian Gálvez
Christian Gálvez. (Foto: COOLthelifestyle)

Una novela marcada por la paternidad

«Hay un proverbio judío que me encanta: Dios no puede estar en todas partes y por eso creó a las madres»

La escritura del libro también ha estado marcada por la experiencia personal del autor. Desde que fue padre, reconoce, su mirada sobre algunos personajes ha cambiado. «Con mi hijo Luca veo a José de otra manera y también la relación de Jesús con Dios», explica. «La palabra más bonita que he aprendido desde que soy padre es Abba, que significa papá».

La figura de María, además, está inspirada en parte por su propia familia. «Tengo una fuente de inspiración en mi casa: mi mujer, que es una madre maravillosa», dice. «Hay un proverbio judío que me encanta: Dios no puede estar en todas partes y por eso creó a las madres«.

Para el escritor, la relación entre padres e hijos puede resumirse en una idea que cita del filósofo Johann Wolfgang von Goethe: «Sólo hay dos cosas que podemos dar a nuestros hijos: raíces y alas».

Jerusalén, un lugar que transforma

«Incluso si quitáramos los milagros y la resurrección, la palabra de Jesús seguiría siendo pertinente dos mil años después. Todo se resume en una palabra: amor»

Para documentar la novela (y otras anteriores), Gálvez viajó a Jerusalén en 2023, una experiencia que describe como profundamente transformadora. «Jerusalén es un lugar que te cambia la vida», asegura. «No sólo a los cristianos, a cualquiera. Hay un crisol de culturas, religiones y espiritualidades que te remueve por dentro».

Allí pudo observar cómo conviven distintas tradiciones en un mismo espacio. «Está el barrio judío, el musulmán, el armenio… Es una amalgama de creencias, pero al final el mensaje es el mismo». Ese mensaje, insiste, es universal. «Incluso si quitáramos los milagros y la resurrección, la palabra de Jesús seguiría siendo pertinente dos mil años después. Todo se resume en una palabra: amor».

Recuperar la fe… y el propósito

«Mi mujer, Pati, me devolvió la fe en todo: en el trabajo, en la amistad, en mí mismo y en Dios»

La publicación de He vencido al mundo también coincide con una etapa muy personal para el autor. Tras atravesar momentos difíciles durante la pandemia, Gálvez reconoce que su vida cambió por completo. «Perdí gente cercana y mi padre estuvo a punto de morir», recuerda. «Y pensé: si yo me quedara aquí, no habría cumplido mi sueño». Ese sueño era ser padre. Y fue entonces cuando decidió replantearse muchas cosas. «Hay cosas que hay que terminar para poder empezar otras». El amor, asegura, fue clave para recuperar su fe. «Mi mujer, Pati, me devolvió la fe en todo: en el trabajo, en la amistad, en mí mismo y en Dios».

Aunque la novela está ambientada en el nacimiento del cristianismo, Gálvez insiste en que su mensaje no se limita a los creyentes. «No creo que los creyentes seamos mejores que los que no creen», afirma. «Cada uno encuentra su espiritualidad donde la encuentra». Para él, lo importante es hacerse preguntas. «El propósito es algo que nos une a todos: ¿para qué estoy aquí?, ¿qué tengo que hacer con mi vida?».

En ese sentido, He vencido al mundo es también una invitación a mirar hacia dentro. A cuestionar, a dudar y, quizá, a encontrar sentido en el camino. Porque, como resume el propio autor, «lo importante no es sólo el final de la historia, sino todo lo que ocurre hasta llegar a él».