Hay algo invisible, pero profundamente poderoso, en la forma en la que una mujer se reconoce a sí misma. A veces ocurre frente al espejo; otras, en ese instante íntimo en el que una fragancia roza la piel y despierta emociones. En ese territorio sutil se mueve la nueva creación de Vicky Martín Berrocal, quien, a través de su universo Vicky Essence, vuelve a situar a la mujer en el centro de todo.
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«Siempre he creído que la moda habla de cómo te sientes, de cómo te miras y de lo que proyectas. Con el tiempo entendí que hay algo más, algo invisible pero muy potente. Ahí es donde han nacido mis perfumes»
Esa idea, casi intangible, es la que da forma a Flamenco, su nueva fragancia, una edición limitada que no solo huele, sino que cuenta una historia. «Para mí, flamenco es de dónde vengo. Es lo que soy. Es un homenaje a mis raíces, a mis tradiciones», explica. Y en ese origen, profundamente emocional, se entiende también su mirada hacia la mujer: auténtica, diversa, cotidiana.
«Mi fuente de inspiración es la mujer, todas las mujeres; la mujer de a pie es la que me ha dado todo»

No es casualidad que su trayectoria como emprendedora esté marcada por ese vínculo. Con más de 20 años en la moda y una firma que ya ha superado los 5 millones de euros en ventas, su éxito no se explica únicamente en cifras, sino en conexión. «El éxito de todo lo que he construido sólo es posible gracias al apoyo de la mujer», reconoce. Una relación que también se traslada a su faceta más personal, como en su podcast, donde comparte vivencias reales y reflexiones sobre superación, identidad y emociones.
Porque si algo define a Vicky Martín Berrocal es esa mezcla de empresaria y romántica. «No tengas miedo, no pasa nada si sale o no sale», aconseja. Su filosofía ha sido avanzar con intuición, guiada por la emoción más que por la expectativa. Y quizás por eso, su universo creativo ha crecido hasta expandirse internacionalmente, llevando el sello Made in Spain como bandera de identidad.
En Flamenco, todo ese recorrido se condensa. No es sólo una fragancia: es memoria, carácter, cultura. «El flamenco me lo ha dado todo. Era necesario, en estos 20 años, tener esta fragancia en mis manos». En sus notas dulces y envolventes, hay también una declaración de intenciones: acompañar a la mujer desde un lugar más íntimo.

«Las fragancias están para abrazarlas, entenderlas y acompañarlas, hacerlas sentir únicas. Porque cada mujer es única»
Esa idea se traduce incluso en la forma de usar el perfume. «Me gusta que la fragancia aparezca cuando tenga que aparecer: de una forma delicada. El menos es más». Quizás ahí reside la clave de todo: en entender que lo esencial no siempre se ve, pero se siente. Como una fragancia que permanece. Como una historia que se queda. Como una mujer que, en su propia esencia, ya es inolvidable.
