Mar Morales: «La personalización está redefiniendo el lujo porque convierte un objeto en recuerdo»
El lujo ya no se mide únicamente por el precio ni por la visibilidad de una marca. El verdadero lujo hoy es sentirse único, reconocido y especial. En una fecha como San Valentín, cuando el regalo se convierte en una declaración emocional, la diferencia entre comprar y elegir se vuelve crucial. ¿Qué mejor obsequio que algo que haga a la persona sentirse irrepetible? En nuestra entrevista con Mar Morales, fundadora de More Social Club, quisimos hablar sobre cómo la personalización ha llegado para quedarse y cómo está redefiniendo el lujo: más íntimo, más consciente y profundamente emocional.
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La personalización, el auténtico significado del lujo
Siempre se ha asociado el lujo con la exclusividad. Sin embargo, para Mar, la exclusividad no reside en la inaccesibilidad, sino en la intención.
«Nuestros productos no son sólo personalizados: son únicos, artesanales y creados pensando en ti»
Cada pieza se produce junto a proveedores locales y empresas familiares que comparten la filosofía de la marca.
«El cuidado y cariño que ponemos en cada detalle es lo que la hace verdaderamente especial: un producto hecho exclusivamente para ti, con historia y personalidad»
Ese proceso convierte algo cotidiano –un neceser, un albornoz, un accesorio– en una pieza con identidad propia. No es simplemente añadir unas iniciales; es dotar al objeto de significado.
Vivimos rodeados de productos replicables, entregas en 24 horas y compras impulsivas. Frente a esa rapidez, la personalización propone una pausa.
«Hoy en día el valor ya no está en acumular objetos sin alma que se olvidan rápidamente, sino en conectar con marcas que nos hacen sentir comprendidos y representados»
Ahí reside su fuerza: en convertir lo material en emocional. Un accesorio personalizado no es sólo práctico; es un espejo de la identidad de quien lo lleva. Representa gustos, valores, momentos compartidos. Y eso no se replica en serie.
«La personalización transforma un objeto en un recuerdo, y un recuerdo siempre conecta con el corazón»
Lo que unas iniciales pueden revelar en los regalos de San Valentín
Puede parecer que dos o tres letras bordadas son un detalle mínimo. Sin embargo, detrás de cada elección hay una historia.
«He aprendido que las elecciones de mis clientes reflejan su estilo y sus valores», cuenta Mar. Colores sobrios o vibrantes, tipografías clásicas o modernas: cada decisión habla de la personalidad de quien lo encarga o de quien lo recibe.
«Una pieza única no necesita ser entendida por todos para ser valiosa; su poder está en la conexión íntima y personal que genera con quien la lleva»
En esa conexión íntima se define el lujo contemporáneo. No necesita aprobación externa. Es suficiente con que quien lo posea se reconozca en él.
El ‘Gofre Navy’: el origen de una historia
Entre todos los productos de More Social Club, el Gofre Navy ocupa un lugar especial. Es su best seller desde el inicio y también un símbolo de aprendizaje personal.
«Representa todo lo que aprendí desde cero. Yo soy periodista y no tenía ni idea de telas, patrones ni proveedores», confiesa Mar. Además, destaca su carácter unisex: «Me encanta porque puedes hacer match con tu pareja».
Este detalle no es menor. La posibilidad de compartir un diseño personalizado refuerza la idea de complicidad, especialmente en fechas como San Valentín, donde el regalo se convierte en un gesto compartido.
Saber que algo ha sido creado exclusivamente para ti transforma la forma en la que lo valoras.
«Los clientes esperan su producto pacientemente, lo cuidan y lo valoran de otra forma», explica Mar. La espera forma parte de la experiencia. Conocer la historia de la marca, el proceso artesanal y el cariño invertido genera una relación distinta, más consciente y duradera.
Esa relación emocional no puede replicarse en productos masivos. Es la exclusividad emocional la que define el lujo hoy en día. Para Mar, la diferencia entre regalar algo bonito y algo personalizado es clara:
«Los regalos de San Valentín son un gesto de gratitud; pero regalar algo personalizado es un acto de conexión. Demuestra que escuchaste, que conoces sus gustos. Comunica cuidado, afecto y esfuerzo; no sólo estética»
En una sociedad saturada de opciones, elegir algo pensado exclusivamente para alguien es un acto casi revolucionario. Implica tiempo, atención y conocimiento. Implica amor.
«En la vida eliges si quieres ser figurante o protagonista. Yo apuesto por lo segundo»
More Social Club no sólo vende accesorios; propone una forma de estar en el mundo. Y es que Mar está convencida de que la personalización seguirá creciendo porque responde a un deseo profundo: destacar, no formar parte del rebaño.
Augura un futuro donde la personalización será aún más emocional, más artesanal y más auténtica. Productos que cuenten historias, que acompañen momentos cotidianos e importantes, y que reflejen los valores de quien los usa. Porque, al final, el lujo más sofisticado no es el que todos reconocen, sino el que te reconoce a ti.