Jonathan Anderson debuta en la alta costura de Dior: flores, volúmenes y Rihanna en primera fila
Dior deslumbra una vez más en la Semana de la Moda de París con la primera incursión de Jonathan Anderson en la alta costura de la casa francesa. La maison es una de las permanentes en este calendario y su muestra es seguida por algunas de las caras más conocidas del panorama internacional. Desde Anya Taylor-Joy, pasando por la oscarizada Jennifer Lawrence, Carla Bruni o incluso Lauren Sánchez y Jeff Bezos, han sido algunas de las caras que han apoyado el debut del irlandés.
Hay una amplia cantidad de directores creativos que han pasado por los talleres de la casa francesa y desde el propio Dior, pasando por John Galliano, el cual dio una vuelta a la marca y la volvió a poner en el mapa, dentro de un plano de creatividad, terminando con las últimas colecciones de Maria Grazia Chiuri, que nos hicieron sonar durante casi una década. Ahora es turno del creativo que dio la vuelta al concepto de Loewe y reformó la marca de tal manera que se ha convertido en un referente mundial.
- Jonathan Anderson, el genio que vuelve a coronarse Diseñador del Año en los British Fashion Awards
- Dior consagra la corbata como tendencia absoluta en la Semana de la Moda de París
Es verdad que la colección que presentó en la recién terminada Semana de la Moda de hombre fue bastante criticada. Venimos de unos abrigos de 200.000 euros, en anteriores presentaciones, y en esta se inspiró en Paul Poiret. Algo que se aleja de la masculinidad que solemos ver en prendas de la marca y se acerca más a una sastrería sin género, con piezas en las que destacan el brillo, las plumas, los cortes atemporales y la mezcla de tejidos. Una propuesta que gritaba moda, pero no era una tendencia para el gusto de todos.
En este desfile, ha reinventado un poco la esencia de la casa que veníamos viendo hasta ahora y su sello ha quedado marcado en cada uno de los diseños, representando la naturaleza y poniendo destino a Japón.
Volumen como protagonista
Es verdad que desde Maria Grazia Chiuri a Jonathan Anderson se ha notado un cambio considerable. Mientras la italiana se centraba en vestidos que realzaran la figura femenina, esta evoluciona el concepto hacia una moda más conceptual y con volumen. Abriendo el desfile, veíamos un vestido estructurado, en color negro (también salió en blanco), con un tejido drapeado y que terminaba con una falda globo. Como hemos podido ver en las redes sociales de la marca, una parte de la inspiración se ha dirigido a figuras arquitectónicas.
Bordados que inspiran a las aves
La naturaleza se ha visto representada en algún estilismo con ornamentos que inspiraban a las plumas de las aves. Pero se ha contemplado de manera sutil, siendo las flores las protagonistas del debut de Jonathan Anderson en Dior. Es más, en este punto del desfile, podríamos incluso decir que ha recuperado un poco la esencia de aquel John Galliano de Dior.
El punto, un punto personal de Anderson que se lleva a Dior
Ya hemos visto al irlandés trabajar este tipo de material en Loewe y sabemos que lo hace de maravilla. Alejándose de diseños aburridos, el punto grueso se posiciona en piezas con una estructura central y un cuerpo liviano, sin llegar a ser oversize. También juega con los cuellos XXL y se combina con pantalones sastre, que lo hacen un estilismo perfecto para nuestro día a día. Además, encontramos también piezas que funcionan como vestido corto, que llevan un lazo incorporado a la cintura, ajustando por delante y dejando holgado por detrás. Algo que ya vimos entre 2010 y 2018, pero que el irlandés ha traído de vuelta a la vida.
Concepto floral
Como bien dijo Miranda Priestly en una escena de El diablo viste de Prada: «Floral, for spring? Groundbreaking». Con eso se refería a que el concepto floral para primavera está demasiado visto, pero a través de este desfile, Jonathan Anderson lo coloca como tendencia y le da una segunda oportunidad. Integrándose como sutiles estampados en tejidos satinados, aplicados en los accesorios e incluso en alguna prenda como objeto ornamental, en este punto del desfile nos comienza a dar ese aire fresco que se desea en primavera.
Sastrería de Dior bajo la mirada de Anderson
Desde hace décadas, uno de los fuertes de la maison francesa ha sido la sastrería. Al igual que pasó en el desfile de hombres, esta se reinventa a través de un patrón que ajusta la cintura, pero el diseño se abre cuando llega a la cadera o incluso vemos un ejemplo donde la estructura de la tela es ligera, aportando una caída natural tanto en blazer como en pantalón.
Vestidos de noche y cierre de novia
Una de las cosas que echábamos de menos con respecto a Maria Grazia Chiuri eran los vestidos de noche, pero al ir terminando el desfile hemos podido ver los dos últimos, de cierre, que nos han conquistado. Aunque ya habían salido píldoras de estos, con diferentes tejidos, hemos visto también formas que no se ajustan al cuerpo y crean una conversación sobre los patrones que definen estructuras. Por un lado, un vestido holgado en un satén negro, con un drapeado que cae sutilmente y crea una auténtica obra de arte. Por otro lado, como de costumbre, Jonathan Anderson ha cerrado con un vestido de novia que visualiza a Dior desde su propia mirada. Con escote asimétrico y cortes que emulan los pétalos de flor cayendo sobre este, se coloca una tela satinada en blanco, la cual se alterna, inventando un contraste que enamora la vista.
Lady Dior reinventado
Este bolso es uno de los clásicos de la marca y nos hemos llevado la sorpresa de que el irlandés se ha inmiscuido en su diseño, cambiando la estructura pero no la esencia. Se ha visto piel, clásica y exótica, aunque en esta ocasión se le ha llevado a un renovado concepto rígido que habla de un bolso ícono que da paso a una nueva era.