• Lifestyle
  • COOL People
  • Relojes & Joyas
  • Arquitectura
  • Motor
  • Wellness
  • Cultura
  • OKDIARIO

Cayetano Martínez de Irujo: «Reconstruir Liria supuso vivir más modestamente de lo que la gente imagina»

Cayetano Martínez de Irujo
Cayetano Martínez de Irujo. (Foto: Getty)
Ana Márquez
  • Ana Márquez
  • Mi sueño era convertir mi pasión en profesión, y lo conseguí. En cuanto terminé la carrera de periodismo entré en el mundo editorial y no he parado de escribir sobre moda, belleza, cine y estilo de vida para importantes cabeceras como COOLthelifestyle. Me encanta aprender y enseñar, tanto que soy docente de Periodismo Digital y Redes Sociales en Condé Nast College. Y como curiosidad, añadir que soy imagen de una crema facial de una conocida marca y es posible que me encuentres en algún 'beauty stand'.
    • Actualizado:

No todos los homenajes requieren coronas ni pompa. Algunos se construyen en palabras, recuerdos y un profundo sentido de deuda personal. Hemos hablado con Cayetano Martínez de Irujo, horas antes del estreno en Sevilla del documental Cayetana, duquesa de todos. Además, el próximo 25 de marzo, verá la luz La última duquesa, el libro que el duque de Arjona ha escrito como tributo a su madre, Cayetana de Alba, coincidiendo con el centenario de su nacimiento. Una obra que no sólo revisita la historia de la aristocracia española, sino que revela el lado más humano y desconocido de la duquesa que marcó varias generaciones.

«La necesidad de estar en deuda con ella por todo lo que ha supuesto para mí y creo que para todos sus hijos. Para Sevilla, para Andalucía y para España«, confiesa Cayetano al preguntarle sobre la motivación personal detrás del homenaje.

«Mi madre ha mantenido el valor de la aristocracia en el siglo XXI»

La obra, que ya ha despertado interés para ser presentada en ocho ciudades españolas, surge de ese deseo de reconocer a una mujer cuyo impacto va más allá de los títulos nobiliarios: «El centenario era una buena oportunidad para darle el homenaje que se merecía y que todavía no le había dado«.

Al reflexionar sobre el cariño que despertaba su madre, admite: «Me he dado cuenta a lo largo del tiempo, pero nada más morir ella… siempre me dijo que yo iba a ser su heredero del legado humano, y la verdad es que no se equivocó nunca en nada«.

Cuando le preguntamos qué aspectos de Cayetana permanecían desconocidos, Cayetano apunta: «La gente conoce un poco los últimos 15 o 20 años de su vida, donde ya estaba más mayor… pero el 80 o 90% de las cosas que hizo no las contaba. Eso había que dejarlo latente«.

Cayetana de Alba.
Cayetana de Alba. (Foto: Getty)

Crecer junto a una figura única

«De mi madre se me ha quedado grabado el sentido de la responsabilidad, de contestar a todo el mundo que se dirige a mí…»

El duque recuerda con claridad la influencia de su madre en su educación y valores: «Se me ha quedado grabado el sentido de la responsabilidad, de contestar a todo el mundo que se dirige a mí, para bien o para mal. Ser correcto, ser cercano, ser normal a pesar de haber nacido en una familia con 600 años de historia«. Esa formación, dice, lo preparó para asumir no sólo un legado histórico, sino también un legado humano: el cuidado de quienes rodean la familia y la gestión de un patrimonio con historia.

El libro también incluye testimonios de familiares y personas cercanas a Cayetana. Cayetano confiesa que algunas revelaciones lo sorprendieron: «Sí, me ha sorprendido muchas cosas que no conocía de ella. Reflejadas por Ana Pardo, que es una gran estudiosa, es muy enriquecedor conocerla más extensamente«.

Cayetano Martínez de Irujo
La Duquesa de Alba, Cayetana Fitz-James, y su hijo, Cayetano Martínez de Irujo, 1963. (Foto: GTRES)

El Palacio de Liria, la obsesión de Cayetana de Alba

«Si no se hubiera reconstruido Liria, podríamos haber vivido en un chalet en La Moraleja, o en una casa cómoda en otra parte de Madrid, pero eso nunca fue una opción para ella»

Uno de los proyectos más significativos de la duquesa fue la reconstrucción del Palacio de Liria, y para Cayetano, representa mucho más que patrimonio: «Supuso que todos sus hijos y ella misma viviésemos mucho más modestamente de lo que la gente se puede imaginar». La Casa de Alba atravesaba una delicada situación financiera cuando su madre asumió su gestión en 2010, y buena parte de sus recursos se dedicaron a restaurar el palacio, mantener el legado artístico y conservar la historia familiar.

«Si no se hubiera reconstruido Liria, podríamos haber vivido en un chalet en La Moraleja, o en una casa cómoda en otra parte de Madrid, con todas las comodidades modernas, sin preocupaciones económicas… pero eso nunca fue una opción para ella«, explica Cayetano. La duquesa entendía que preservar Liria no sólo era un deber hacia la historia, sino un compromiso con la identidad de la familia y con todo lo que representaba.

La Duquesa de Alba con su hijo Cayetano Martínez de Irujo.
La Duquesa de Alba con su hijo Cayetano Martínez de Irujo. (Foto: GTRES)

La reconstrucción implicó sacrificios visibles y otros invisibles: «Hemos tenido que vivir con cierta austeridad relativa dentro de lo que podía esperarse de una familia con nuestra historia. Fue un esfuerzo colectivo, pero lo más importante era mantener unido el legado y el patrimonio, no vivir más cómodamente«. Según Cayetano, esta «deuda» no era sólo económica: era una deuda histórica y emocional, una responsabilidad que pesaba sobre cada miembro de la familia para preservar el patrimonio que su madre había heredado y protegido.

Sobre la imagen más personal de su madre, Cayetano Martínez de Irujo la describe con admiración: «Es una mujer con una inteligencia natural, con una intuición que no la fallaba nunca, con un saber estar que fue uno de los grandes baluartes de su persona… ha mantenido el valor de la aristocracia y el por qué existe en el siglo XXI».