Catherine O’Hara muere a los 71 años: historia y legado de la casa icónica de su película ‘Solo en casa’
Catherine O’Hara, una de las actrices que ha marcado el cine de los 80 y los 90, ha fallecido a los 71 años, segun afirma su agencia de representación, por una breve enfermedad. La actriz canadiense ha sido la madre de muchos de nuestros personajes favoritos, pero, sobre todo, destacó siendo la de Kevin de Solo en casa, la de Winona Ryder en Beetlejuice o incluso en la galardonada Schitt’s Creek. Su versatilidad a la hora de actuar enamoraba y su manera de expresar el sentimiento del personaje traspasaba las pantallas. Sobre estas líneas, recordamos una de las casas donde siempre la podremos ver, especialmente en Navidad.
Solo en casa fue uno de los grandes éxitos de los años 90 y fue cuando conocimos al eterno Macaulay Culkin, que interpretaba el papel de un niño al que sus padres se olvidaban en casa durante las vacaciones más festivas del año. Existe un documental corto en la plataforma Netflix en el que cuentan cómo se lleva a cabo e incluso confiesan que casi no se rueda. Tras cambiar de Warner a 20th Century Fox, la cadena estadounidense invirtió 18 millones de dólares, para terminar recaudando 476.7 millones de dólares a nivel mundial. Además del joven, el personaje de Catherine O’Hara se convirtió en el centro de la historia, con una madre que se cruza medio mundo sólo para recuperar a su hijo.
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Catherine O’Hara, la matriarca McCallister
Muchos pensaron que el hogar de los McCallister era un escenario construido, pero es una casa que existe en el corazón de Chicago y que pertenece a una familia desde 2024. Aunque es verdad que hay un pequeño cambio y es que ya no tiene la esencia de ese hogar que vimos en los 90, puesto que le hicieron una reforma con todo lujo de detalles.
Es verdad que hemos visto cientos de viviendas en diferentes películas, pero esta tiene algo especial y es que marcó la infancia de muchos de nosotros. A menos de media hora de Chicago y al lado del lago Michigan, se ubica una gran casa de estilo georgiano construida en 1921 con una reconocible fachada de ladrillo visto situada en el 671 de la avenida Lincoln. En ella residía una peculiar familia donde destacaba no sólo ese hijo rubio, sino la madre, interpretada por la icónica Catherine O’Hara.
De la ostentación noventera al lujo
Aunque hace un tiempo que se puso a la venta, incluso la plataforma Airbnb trabajó con ella y la ofreció en alquiler para que los fanáticos de la película pudieran pasar mágicos momentos en su interior. Aunque ellos la decoraron de Navidad, para la venta final se optó por algo más limpio.
Si vemos el salón, lugar donde Kevin puso las trampas, de la madera oscura y las decoraciones noventeras, pasamos a un ambiente más calmado en el que el blanco cobra protagonismo y se acompaña de sofás en el mismo color, con molduras, además de algún detalle en gris o negro. Algo muy atemporal.
La cocina, uno de los escenarios más clásicos de Solo en casa y donde Catherine O’Hara castigaba al pequeño de la familia, ha dejado la losa para abrazar a la madera. También cuenta con dos islas que conectan con un comedor y resulta un amplio espacio lleno de luz.
Una de las zonas que es bastante protagonista en el largometraje es el ático, en el que se olvidan a Kevin en la primera película. Aquí han construido un cine, mientras que las habitaciones sobran personalidad con los suelos de madera y los ambientes tranquilos. En definitiva, un hogar que pasó de ser una muestra de exclusividad de los 90 a lo que representa el lujo en los últimos años. Aunque ya no podremos volver a ver los elementos originales sobre los que Catherine O’Hara, como la escalera, la habitación o incluso la cocina, todavía nos queda ese título eterno llamado Solo en casa que, cada Navidad, nos hace soñar y que ahora, otra familia, lo hace por 5 millones de euros.