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Arkaitz G. Artola: «Nos inspiramos en etapas históricas, como la ‘Belle Époque’ donostiarra»

(Foto: COOLthelifestyle)

Artôla Couture inaugura una de las ubicaciones urbanas que este año sirven como sede de la Mercedes-Benz Fashion Week Madrid. Sobre la pasarela desplegada en la Real Fábrica de Tapices, las muestras de las nuevas colecciones de la firma han indagado en las raíces vascas de la firma con una presentación dual de novia e invitada. A falta de una colección, en esta edición de la Semana de la Moda de Madrid, Artôla Couture ha irrumpido en la pasarela con dos colecciones.

Artôla Couture, por un lado, ha presentado su propuesta de invitada para eventos del próximo otoño-invierno, titulada Distira, que en euskera significa brillo.

(Foto: Artôla Couture)

«Es una colección llena de fantasía, compuesta por prendas con pedrería, flecos, plumas y perlas», relata Arkaitz G. Artola. Por otro lado, el debut de la firma en una colección cápsula nupcial llamada «Zuriñe». «En ella trasladamos algunas de las señas de identidad de la marca —como las espaldas descubiertas o los cuellos halter— a un nuevo universo bridal».

(Foto: Artôla Couture)

En palabras del diseñador, «al mostrar ambas colecciones en un mismo desfile queríamos crear un diálogo entre ellas: dos propuestas que parten de la identidad de Artôla, pero que se expresan a través de códigos estéticos diferentes»

Diálogo con la raíz a través de los materiales

«Es una colección llena de fantasía, compuesta por prendas con pedrería, flecos, plumas y perlas»

Mirando a su casa natal, las referencias que encontramos en la colección son múltiples, aunque hay una que siempre está muy presente: San Sebastián. «A menudo nos inspiramos en etapas históricas en las que la moda tuvo un papel relevante en la ciudad, como la Belle Époque donostiarra, marcada por una fuerte influencia francesa».

(Foto: Artôla Couture)

También explora los archivos fotográficos del Festival de San Sebastián en busca de looks que puedan servir de inspiración. Además, cada prenda tiene sus propias referencias: por ejemplo, Artola nos adelanta que en uno de los vestidos de novia hay un guiño a Cristóbal Balenciaga, «con uno de los icónicos cuellos que hizo famoso el modisto de Getaria».

(Foto: Artôla Couture)

«Trasladamos algunas de las señas de identidad de la marca, como las espaldas descubiertas o los cuellos halter, a un nuevo universo bridal»

En Distira Artola nos cuenta cómo en su atelier han trabajado con terciopelos, cloqué, sedas y tejidos de fantasía, «materiales que encajan muy bien con la idea de glamour que queríamos transmitir en la colección». Algo contrario a lo que sucede en la línea nupcial, que se desarrolla en base a tejidos más naturales y ligeros, como el plumeti o la organza, «que nos parecen especialmente adecuados para vestidos de novia». Aun así, «también hemos incorporado elementos como pedrerías o plumas para aquellas novias que buscan un toque más sofisticado», añade.

(Foto: Artôla Couture)

El momento de apostar por el atrevimiento

«A menudo nos inspiramos en etapas históricas en las que la moda tuvo un papel relevante en San Sebastián, como la Belle Époque donostiarra»

Vemos mucho de Artôla Couture en esta colección, pero también como el diseñador ha tomado nuevas vías para explorar ambas colecciones. En comparación con sus colecciones anteriores, «la línea de invitada es mucho más atrevida», explica el diseñador. «Hemos experimentado con materiales y siluetas que no habíamos trabajado antes, como el uso de volantes o una mayor presencia de pedrería. Al mismo tiempo, creemos que, frente a otras propuestas, la colección mantiene intacto el espíritu y la esencia del estilo Artôla, incluso en esta etapa más experimental».

(Foto: Artôla Couture)

Arkaitz G. Artola narra cómo la preparación para este desfile ha sido un proceso largo que se extiende durante meses, prácticamente a lo largo de todo el año. «Solo desfilamos una vez al año y tratamos de que el desfile refleje el trabajo realizado durante ese tiempo», subraya.

(Foto: Artôla Couture)

Durante el proceso «hay mucha experimentación: se prueban ideas, se descartan otras y los diseños evolucionan constantemente. En muchas ocasiones un vestido se transforma varias veces durante su elaboración hasta llegar al modelo final que consideramos definitivo».

(Foto: Artôla Couture)

Pero merece la pena y tras todo el esfuerzo, el diseñador nos despide con una última reflexión: Esperamos que el público disfrute de la colección y, sobre todo, que valore el trabajo que hay detrás de las pequeñas marcas artesanales de moda, donde cada prenda implica muchas horas de dedicación, diseño y confección».