Hay propiedades que trascienden la idea de vivienda para convertirse en símbolos de una forma de vida. Eso es exactamente lo que ocurre con La Consentida, la finca sevillana de Andrés Roca Rey. Situada en Gerena, a pocos kilómetros de Sevilla, esta propiedad mezcla historia, arquitectura regionalista, tradición taurina y el carácter íntimo de los grandes cortijos andaluces. El lugar no sólo llama la atención por pertenecer a una de las máximas figuras del toreo actual, sino también por su origen: un enclave vinculado a la familia Hearst y diseñado bajo la influencia de Aníbal González, el arquitecto que definió buena parte de la identidad estética de Sevilla. Entre plazas de toros privadas, patios encalados y dehesas silenciosas, la finca se ha convertido en uno de los espacios más comentados del universo taurino y social.
- Entramos en la casa de Francisco Rivera y Lourdes Montes en Sevilla: 250 m² de pura alma andaluza
- La casa de Manuel Carrasco en Madrid: de compartir habitación a vivir en una mansión de 3 millones
La espectacular finca sevillana de Roca Rey
La Consentida no nació como una finca cualquiera. Su historia está directamente relacionada con La Caprichosa, una gran propiedad sevillana que perteneció a Joanne Hearst Castro, nieta de William Randolph Hearst, el magnate estadounidense que inspiró la mítica película Ciudadano Kane.
Fue precisamente Joanne Hearst quien impulsó la creación de este espacio independiente para su hija, construyendo un nuevo cortijo dentro de la finca matriz y bautizándolo con un nombre tan evocador como revelador: La Consentida. Desde entonces, el lugar ha mantenido ese aire reservado y casi legendario que acompaña a muchas propiedades históricas andaluzas.
Ubicada entre dehesas y encinas, la finca conserva la estética clásica del cortijo sevillano: paredes blancas, cubiertas de teja árabe, patios interiores y grandes porches abiertos al campo. Todo está pensado para integrarse con el paisaje y respetar la arquitectura regionalista que caracteriza a esta zona de Andalucía.

La huella de Aníbal González
Uno de los grandes atractivos de la propiedad es su conexión con Aníbal González, el arquitecto sevillano responsable de obras tan emblemáticas como la Plaza de España o numerosos edificios de la Exposición Iberoamericana de 1929.
El cortijo original de La Caprichosa fue diseñado por él, siguiendo ese lenguaje arquitectónico que mezcla influencias mudéjares, barrocas y renacentistas con la esencia popular andaluza. Décadas más tarde, cuando Joanne Hearst reformó y amplió la finca, decidió construir La Consentida respetando la estética del proyecto inicial y replicando muchos de sus elementos arquitectónicos.
El resultado es una propiedad que parece detenida en el tiempo. Arcos de medio punto, rejas de forja, patios luminosos y materiales tradicionales convierten la finca en una especie de homenaje contemporáneo al regionalismo sevillano.
Ver esta publicación en Instagram
Mucho más que una residencia
Aunque la finca funciona como refugio privado para Roca Rey, también representa una extensión de su universo personal y profesional. Allí entrena, descansa y recibe a amigos y personalidades cercanas al mundo taurino y cultural.
Uno de los espacios más llamativos es la plaza de toros privada, construida siguiendo la tradición de las grandes fincas taurinas españolas. No se trata únicamente de un elemento decorativo: es un lugar de entrenamiento y preparación donde el diestro puede torear a puerta cerrada antes de las grandes citas de la temporada.
La propiedad también cuenta con jardines, zonas de dehesa, una pequeña capilla y espacios destinados a reuniones familiares y celebraciones. Según diversas publicaciones, incluso dispone de una zona dedicada a trofeos taurinos y salones donde conviven piezas clásicas con detalles decorativos más contemporáneos.
El exterior se ha convertido además en una de las imágenes más reconocibles de la finca. La piscina personalizada con la inicial R en el fondo resume perfectamente el equilibrio entre tradición y exclusividad que define todo el conjunto.

El vínculo de Roca Rey con Sevilla
La adquisición de La Consentida simboliza también la consolidación definitiva de la relación de Roca Rey con Sevilla. El torero peruano llegó a España siendo prácticamente un adolescente y encontró en esta tierra el lugar desde el que construir su carrera.
Gerena, el municipio donde se encuentra la finca, ha sido durante años uno de sus principales refugios personales. Allí ha podido mantener cierta distancia del foco mediático y desarrollar una rutina ligada al campo y a la preparación taurina.
De hecho, tras la grave cornada sufrida recientemente en la Maestranza de Sevilla, el torero regresó precisamente a esta finca para continuar su recuperación.

