La casa familiar de María Pombo vuelve a situarse en el foco, pero esta vez no por una celebración, una escapada de fin de semana o una publicación en redes sociales. El inmueble que durante años ha sido escenario de reuniones familiares, anuncios importantes y momentos clave para las hermanas Pombo ha salido a la venta por 360.000 euros. Ubicada en Adrados, un pequeño pueblo de Segovia rodeado de naturaleza, esta vivienda combina el encanto de la arquitectura tradicional con una reforma pensada al detalle. Con jardín, espacios amplios y una estética cuidada, la propiedad refleja ese equilibrio entre lo rústico y lo contemporáneo que tanto define el estilo de vida actual.
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María Pombo vende su casa en Segovia
Hablar de esta vivienda es hablar de uno de los refugios más importantes para la familia Pombo. Situada en Adrados, una localidad de poco más de cien habitantes, la casa no sólo ha sido una segunda residencia, sino también el epicentro de celebraciones íntimas y eventos familiares. Aquí se han vivido momentos tan significativos como preboda, reuniones estivales o anuncios personales que luego han trascendido a sus millones de seguidores.
El vínculo con el pueblo no es casual. La familia llegó a Adrados a través del entorno familiar de Álvaro López-Huerta, marido de Lucía Pombo, y desde entonces lo convirtieron en su escapada habitual desde Madrid.

Reforma integral con esencia rural
Uno de los grandes atractivos de la vivienda es su reforma. No se trata de una casa de pueblo sin actualizar, sino todo lo contrario: el inmueble ha sido completamente renovado respetando su esencia original. Piedra, madera y elementos tradicionales conviven con acabados actuales, creando una estética muy buscada hoy en día.
La vivienda mantiene detalles como vigas vistas o chimenea, pero introduce comodidades modernas que elevan el conjunto. El resultado es una casa acogedora, funcional y lista para entrar a vivir, alejada de las típicas reformas impersonales.
Este tipo de intervención responde a una tendencia clara: conservar el carácter de lo rural sin renunciar al confort contemporáneo. En este caso, la ejecución ha sido especialmente cuidada, algo que se percibe tanto en los materiales como en la distribución de los espacios.

Espacio, luz y distribución pensada para disfrutar
Con alrededor de 200 metros cuadrados construidos, la casa ofrece amplitud suficiente para una familia. Cuenta con cuatro dormitorios y tres baños, lo que la convierte en una opción cómoda tanto para uso habitual como para escapadas de fin de semana.
El interior gira en torno a zonas comunes amplias, pensadas para compartir: salón con chimenea, comedor integrado y una cocina funcional. Todo ello acompañado de una estética luminosa que potencia la sensación de confort.
Pero si hay un elemento diferencial es el exterior. La vivienda dispone de un jardín privado que amplía las posibilidades de uso: desde comidas al aire libre hasta reuniones en verano.

Naturaleza a un paso: las Hoces del Duratón
Otro de los grandes valores de esta propiedad es su ubicación estratégica. Adrados se encuentra muy cerca de uno de los parajes naturales más impresionantes de Castilla y León: Hoces del Río Duratón.
Este enclave es conocido por sus cañones, sus rutas de senderismo y la posibilidad de practicar actividades como el piragüismo. También es uno de los mejores lugares de España para observar buitres leonados en libertad.
La cercanía a este entorno convierte la casa en una opción especialmente atractiva para quienes buscan desconectar sin renunciar a planes activos. No es sólo una vivienda, es una puerta directa a la naturaleza.

