Ya hay fecha para la apertura de Faro Santander, el gran proyecto cultural, social y arquitectónico de Banco Santander en la capital cántabra que va a revolucionar el escenario cultural, tecnológico y social de nuestro país. Será el próximo día 8 de septiembre cuando el gran edificio del Paseo Pereda, antaño sede de la entidad financiera, abra sus puertas al público.
Es, de hecho, una de las aperturas culturales más esperadas del año, sobre todo para los amantes del arte y de la ciudad de Santander.
Faro Santander refuerza, además, el compromiso de Banco Santander con la sociedad, la cultura y la capital cántabra, al ampliar una oferta cultural que ya comenzó a tomar forma con el Centro Botín, uno de los espacios más emblemáticos de la ciudad, diseñado por el arquitecto italiano y premio Pritzker Renzo Piano.
Más de 10.000 m2 de arte en el corazón de Santander

En el caso de Faro Santander, el proyecto de transformación del edificio ha sido obra de otro Premio Pritzker, en este caso, el afamado arquitecto británico David Chipperfield.
La estructura cuenta con más de 10.000 m2 de superficie y alrededor de 3.000 m2 de espacios expositivos que han sido distribuidos en diez niveles: cinco plantas destinadas a exposiciones y zonas públicas, dos niveles superiores con cafetería-terraza y restaurante, y tres sótanos que albergan el auditorio multiusos y las infraestructuras técnicas.
Más que un hito arquitectónico

La sede original de Banco Santander es uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad y un elemento clave en la relación urbana entre Santander y su bahía.
El inmueble, cuyo cuerpo oriental corresponde a un edificio residencial del s. XIX, pasó a ser sede de la entidad financiera en 1923. Sería en los años 60 del s. XX cuando se haría la primera intervención arquitectónica, en este caso a manos del arquitecto Javier González de Riancho, con la construcción de una réplica en el lado oeste y la unión de ambos volúmenes mediante el arco sobre la calle Marcelino Sanz de Sautuola, que reforzó la presencia institucional del conjunto.
En la actualidad, la rehabilitación ha reinterpretado este edificio histórico para convertirlo en un nuevo espacio público para la ciudad, teniendo el arco un especial protagonismo al convertirse en el eje vertebrador del proyecto, reforzando su papel como puerta entre la ciudad y el mar; mientras que nuevos elementos como la escalera en espiral de hormigón visto, las galerías expositivas y las ampliaciones ligeras de acero aportan una lectura contemporánea del conjunto.
La intervención, desarrollada con una cuidada selección de materiales y acabados, dota al edificio de mayor permeabilidad y abre una nueva etapa para un inmueble que pasa de antigua sede bancaria a espacio cultural abierto a la ciudadanía.
Amplios espacios expositivos dedicados al arte

La mayor parte del edificio de Faro Santander se destinará a espacios expositivos para disfrutar del arte y la creatividad en un entorno especialmente diseñado para ese propósito. El centro dedicará una planta completa a mostrar la Colección Banco Santander, un tesoro por descubrir por el gran público, que tendrá una presencia permanente y dinámica en la programación, y que tiene a sus espaldas 160 años de historia y compromiso con el coleccionismo.
Otra planta completa estará destinada a la presentación de ambiciosas exposiciones temporales, que en septiembre comenzará con una muestra dedicada a la artista surrealista Leonora Carrington y coorganizada con el Freud Museum de Londres.
Entre ambas plantas, se situará un novedoso espacio de experimentación y exploración para público familiar, un lugar diferencial donde los visitantes podrán disfrutar del arte y la creatividad en un entorno especialmente diseñado para ese propósito.
Contará también con unas innovadoras instalaciones en las que la tecnología será protagonista y canal de transmisión de distintos proyectos vinculados a la innovación y la experimentación artística.
En la primera planta, la visita a este nuevo centro cultural comenzará por un espacio expositivo dedicado a los artistas de Cantabria, donde podrán cristalizar los proyectos colaborativos desarrollados con distintos agentes culturales del territorio. La visita se completa con una oferta gastronómica en una terraza con las mejores vistas 360º de la ciudad y la bahía.
Pleno equilibrio entre sostenibilidad y diseño

En el desarrollo del proyecto, que ha sido ejecutado por el equipo de Inmuebles de Banco Santander con IDOM como dirección facultativa y Ferrovial como constructora, Chipperfield ha seguido en todo momento criterios de eficiencia y sostenibilidad, sin dejar de lado la estética y funcionalidad del mismo.
En este sentido, el espacio ha conseguido obtener la certificación BREEAM Excepcional con una puntuación de 92,96, que es la más alta registrada hasta la fecha para un museo o centro cultural en el mundo. La rehabilitación del edificio incorpora soluciones innovadoras para garantizar la eficiencia energética y las condiciones óptimas de conservación de las obras, entre ellas un sistema de climatización que combina geotermia y termoactivación en la estructura del edificio.

Con cubiertas verdes, el nuevo edificio presenta un sistema de reutilización de aguas pluviales para riego, infraestructuras para fomentar la movilidad sostenible y una gestión responsable de materiales y residuos, con una valorización superior al 95 %. La certificación BREEAM, uno de los estándares internacionales más reconocidos en sostenibilidad, evalúa aspectos como eficiencia energética, consumo de agua, confort, materiales, residuos, movilidad e impacto ambiental, y sitúa a Faro Santander entre los espacios culturales más innovadores, eficientes y respetuosos con el entorno.
Faro Santander es, en definitiva, mucho más que un hito de la arquitectura. Es también un proyecto que tiene un valor emocional para la ciudad, a la que el Banco está muy unido, y pone a Santander en una posición privilegiada a nivel internacional, colocándola en el mapa internacional del arte y la innovación.
