La ganadería y la agricultura son dos sectores socioeconómicos muy fuertes e importantes para nuestro país. Sólo en 2022, aportaron a nuestro Producto Interior Bruto (PIB) más de 100.000 millones de euros. Estas cifras convierten a España en la cuarta potencia agroalimentaria de Europa.

Y no sólo eso. Es que, además, la agricultura y la ganadería, enmarcado en el conocido sector primario, están íntimamente ligadas al turismo y la gastronomía, otros dos ejes fundamentales de la competitividad nacional, con una aportación a nuestro PIB de un 17% y un 33%, respectivamente.

La potencia de este sector primario siempre ha sido una realidad, aunque no siempre hemos sido conscientes de ellos. La pandemia y los efectos del cambio climático, entre otros, han puesto de manifiesto que se trata de un sector relevante y esencial, no sólo porque crea empleo, sino porque también nos proporciona alimentos frescos y de calidad. Por ello, entidades como Banco Santander cuentan con una amplia oferta de servicios y programas dirigidos al sector agroalimentario para contribuir a su crecimiento y supervivencia.

Una actividad esencial

Que podamos seguir disfrutando de los productos del campo, se debe, sobre todo, a todas las empresas del sector de la ganadería y la agricultura que siguen trabajando para llevar alimentos hasta el supermercado, los restaurantes y mesas de medio mundo gracias a las exportaciones internacionales. Sobre este último aspecto, sólo en 2022 las exportaciones del sector agroalimentario alcanzaron una cifra histórica: 68.000 millones de euros, según el INE.

No obstante, y a pesar de su fuerza, las compañías del sector primario tienen ante ellas algunos retos importantes para ser competitivas frente a otras economías internacionales.  Algunos de estos desafíos versan sobre aspectos medioambientales, digitales, sociales y económicos, y sobre todo en hacer descender los costes de producción, dotando sus infraestructuras de herramientas que hagan la actividad más eficiente desde todos los puntos de vista. Esto sumado, además, a la importancia de la formación para que haya relevo generacional en materia de empleo y avanzar en materia de sostenibilidad e innovación.

Más de 4.000 millones al sector agro en 2023

Para avanzar en los retos del sector, las compañías dedicadas a la agricultura y la ganadería requieren de apoyo financiero y asesoramiento profesional y cercano. Y en ello, llevan años trabajando desde Banco Santander, siendo aliados financieros a través de diferentes programas e iniciativas que, además, son cada día más demandados por los actores empresariales del sector primario. En 2023, la entidad destinó a las empresas del sector primario 4.325 millones de euros, un 3% más que 2022.

La contratación de préstamos focalizados en la inversión en digitalización e innovación para hacer las explotaciones más eficientes y competitivas y los préstamos para la transformación de fincas a cultivos más rentables, junto con las líneas de financiación a corto plazo como los anticipos PAC, créditos campaña o compra de insumos, han sido algunos de los productos más demandados por los más de 425.000 clientes con los que el banco cuenta en este sector en España.

Este año, Santander ha continuado reforzando su apuesta por el sector agroalimentario con la remodelación de sus oficinas y ha alcanzado las 125 sucursales especializadas en el Negocio Agro en España. Estas oficinas cuentan con un corner agro específico para atender a agricultores y ganaderos mediante un especialista dedicado exclusivamente a este sector.

Conscientes también del momento climático complicado que atraviesa el sector ganadero y agrícola, con la sequía como protagonista, así como otros fenómenos atmosféricos violentos, han puesto a disposición de los empresarios del área el Préstamo Sequía.

Impulsar negocios más eficientes

En 2023, Santander ha lanzado AVANIS y se ha convertido en la primera entidad financiera española que pone en marcha una plataforma digital integral destinada a agricultores, ganaderos y al resto de empresas y participantes del sector, para impulsar su competitividad y rentabilidad con modelos de negocio más eficientes y sostenibles, un ecosistema digital abierto que ayuda a crear conexiones y facilita la interacción entre todos los intervinientes de la cadena de valor agroalimentaria.