Cultura
El Papa en Madrid

El cáliz del Papa León XIV en Madrid: una joya vinculada a la Reina más fugaz y desconocida de España

El cáliz que el Papa usará en la Misa de Madrid fue una pieza encargada por la reina María de las Mercedes de Orleans

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El próximo 7 de junio Madrid vivirá una jornada para la historia: la Santa Misa del Papa León XIV en la Plaza de Cibeles ante millones de fieles. Pero, además de su visita, hay algunos detalles alrededor de las celebraciones religiosas de estos días que también quedarán en el recuerdo de los españoles.

Y es que el Pontífice usará una pieza muy especial para la capital española en la celebración de esta misa en pleno corazón de la ciudad: el Cáliz de la Reina, llamado así al ser un regalo de María de las Mercedes de Orleans y Borbón, primera esposa de Alfonso XII, a las Religiosas de la Asunción en 1878, con quienes había estudiado y a las que tenía gran cariño. De hecho, es la primera vez que este cáliz, hecho por los artesanos joyeros de la centenaria casa Ansorena, va a ser usado en una gran celebración religiosa.

La pieza fue regalada en 2022 por la Congregación de la Asunción al cardenal Carlos Osoro, y éste la donó al Museo de la Catedral de la Almudena, templo madrileño en el que, por cierto, está enterrada la malograda Reina consorte.

Motivos vegetales, esmaltes y piedras preciosas

Cáliz de la Reina, en el Museo de la Catedral de la Almudena. @ Catedral de la Almudena

El Cáliz de la Reina fue encargado por la monarca a finales del s. XIX y tiene un estilo propio del gusto de la época: neogótico y ricamente ornamentado con motivos vegetales, esmaltes y piedras preciosas. Llaman la atención algunos detalles de la base del cáliz donde vemos representaciones figurativas, entre las que destacan Santa Catalina de Siena, Santa Teresa de Jesús, la Inmaculada Concepción, Santa Cecilia Mártir y Santa Rita de Casia, todas ellas distribuidas alrededor de una imagen de Cristo crucificado.

María de las Mercedes de Orleans tenía una estrecha relación de cariño con las Religiosas de la Asunción. De hecho, en el Archivo de París de la citada Congregación se conservan algunas misivas de la futura Reina a las religiosas donde anuncia, por ejemplo, que pronto se casaría con su primo Alfonso XII.

Las Religiosas de la Asunción han destacado el alto valor emocional e histórico que tiene el Cáliz de la Reina para ellas, y el orgullo de que sea usado por el Papa León XIV en una celebración de alcance internacional.

Una reina fugaz y desconocida

Detalle del retrato de María de las Mercedes de Orleans. Manuel Ojeda y Siles. @ Museo del Prado

Esta joya de orfebrería hecha por Ansorena, como vemos, está íntimamente ligada a la memoria de una de las reinas consortes más breves y desconocidas de la Historia de España.

Era la quinta hija de Antonio de Orleans, duque de Montpensier, y la infanta Luisa Fernanda, hija de Fernando VII y hermana de la reina Isabel II, la de la Revolución Gloriosa, esa que la echó de España en 1868 y que la obligó a instalarse en Francia hasta que la Casa de Borbón regresó a nuestro país con la figura de Alfonso XII.

Hay que decir que la joven María de las Mercedes de Orleans no contaba con la simpatía de su tía materna y futura suegra, a pesar de ser su madrina de bautizo, ya que su padre había intentado arrebatarle el trono en varias ocasiones a través de acciones desleales.

«María de las Mercedes, de Alfonso la dulcísima esposa»

María de las Mercedes de Orleans tiene sólo 12 años cuando conoce a su primo Alfonso XII, que contaba con apenas 15 años, llegando al trono con 16 años. A finales de 1874, el joven es proclamado Rey de España y se prepara para regresar a su patria, mientras que su prima seguía estudiando en el colegio de la Asunción. Finalmente, y con la ayuda de varios miembros de la nobleza, entre los que destaca el marqués de Alcañices, que vivía en un palacete en Cibeles (donde hoy se ubica el Banco de España), la pareja logra casarse en la Basílica de Atocha en enero de 1878. Una boda a la que no acudió la Reina Isabel II. 

Tras algunos días de numerosos festejos, la pareja se trasladó a El Pardo, donde vivieron una corta luna de miel. Sólo seis meses después de su boda, María de las Mercedes murió en el Palacio Real de Madrid a los 18 años de edad. Hoy sus restos mortales descansan a los pies de la Virgen, en el altar mayor de la Catedral de la Almudena, el espacio de las grandes celebraciones religiosas de la ciudad.

Una sencilla lápida sobre la tumba dice: «María de las Mercedes, de Alfonso la dulcísima esposa».