Joyas

La historia detrás de la tiara más cara de la Casa Real española, la Flor de Lis

La reina Letizia con al tiara Flor de Lis/Foto:Getty Images.

Un total de 450 diamantes y 10 perlas australianas engalanan la tiara Flor de Lis, una de las joyas más emblemáticas de la Casa Real española. Doña Sofía la eligió para los momentos más significativos de su reinado y la reina Letizia la ha convertido en su favorita para las grandes citas. Perteneciente a las denominadas “joyas de pasar”, representa la historia y dinastía de los Borbones.

“El valor de esta pieza es incalculable”, afirman desde Ansorena, la prestigiosa joyería donde la tiara Flor de Lis (o diadema de lises) fue elaborada en 1906. Más allá de los materiales y la exquisita factura de la pieza, su valía radica en su historia y patrimonio. Se rumorea que entre los miembros de la casa real ostenta el apelativo de “la buena”, y eso que comparte protagonismo con otras tiaras nada desdeñables, como la de Cartier o la espectacular diadema Prusiana, elegida por la reina Letizia para acompañar su vestido de novia.

Un regalo para la reina Victoria Eugenia

Alfonso XIII encargó esta tiara como regalo de bodas para su futura mujer, la reina Victoria Eugenia. Ella la lució en el enlace como símbolo de unión con España. Y es que se trata de una joya cargada de significado.

Realizada en platino y engastada con diamantes (el central de nada menos que de 10 quilates) recrea tres flores de lis, símbolo de la dinastía Borbón y presente en su escudo. A su vez, forma parte de las denominadas “joyas de pasar” lo que la confiere un simbolismo mayor, asociándola a la tradición dinástica. Desde tiempos de Victoria de Battenberg, a este grupo pertenecen una serie de joyas que se suceden hereditariamente de reina en reina.

La reina Sofía con la tiara Flor de Lis/Foto:Getty Images.

La tiara causó verdadero furor entre las aristócratas de la época. No es para menos dada su belleza. Hubo numerosas peticiones para replicarla, algo imposible al tratarse de un diseño exclusivo. “Para verse aún más espectacular”, la propia Victoria Eugenia encargó a mediados de su reinado a la joyería Cartier algunas modificaciones sobre el diseño inicial y le añadió unos diamantes centrales.

De reina en reina

Siguiendo la mentada tradición de las “joyas de pasar”, de la reina Victoria Eugenia, la tiara pasó a infanta Pilar. Posteriormente a María de las Mercedes de Borbón y Orleans, que brilló con dicha joya en la coronación de Isabel II, en 1953. Tras permanecer un tiempo en el exilio, la Flor de Lis volvería a mostrar su esplendor ya en manos de la reina Sofía, quien la ha portado en señaladas ocasiones. La última el 19 de junio de 2014, fecha que marca la despedida de don Juan Carlos I como rey. A partir de entonces, pasó  a formar parte del joyero de la reina Letizia.

La reina Letizia con la tiara Flor de Lis/Foto:Getty Images.

Así la lleva la reina Letizia

La primera vez que doña Letizia lució esta emblemática pieza fue en 2017, durante una cena de gala con el entonces presidente de Argentina, Mauricio Macri y su esposa, Juliana Awada. La esposa de Felipe VI estrenó para la ocasión un sobrio vestido largo de Felipe Varela, el aliado perfecto para tan deslumbrante joya.

El mismo año, volvió a repetir tiara para un encuentro con la reina de Inglaterra celebrado en Londres. En dicho evento, un vestido de gala rojo, su color fetiche, con los hombros al descubierto fue su elección.

La reina Letizia junto a la reina Isabel II/Foto: Getty Images.

La diadema de lises también viajó con los Reyes en su última visita a Japón, con ella, acompañando un impresionante vestido bordado de Carolina Herrera, la reina Letizia protagonizó uno de sus looks épicos.