Relojes

Slim Squelette Lune, el primer dial de Hermès con esqueleto interno

Slim d'Hermès Squelette Lune./Foto: Hermès

Vivimos en un mundo donde la exclusividad y calidad de la relojería de alta gama están dominadas por grandes y reconocidas firmas relojeras: Rolex, Audemars Piguet, Tag Heuer, Patek Philippe, Jaeger Lecoultre, Seiko

Sin embargo, fuera de las grandes firmas nos encontramos con marcas que aún no dedicándose a la relojería en exclusivo, fabrican auténticas obras de arte con una original visión de diseño, es el caso de Hermès.

La firma francesa ha conseguido crear con elegancia y ejecución, piezas relojeras de alta categoría. Su atención al detalle le ha permitido conseguir un gran mérito en el sector y el reconocimiento inmediato de sus modelos.

Su familia de relojes más distintiva son los modelos Slim d’Hermès, con un perfil delgado, orejetas ahusadas y biseles delgados, combinados con una tipografía única diseñada por Philippe Apeloig.

Hoy en COOL te hablamos sobre la última pieza de la colección, el Slim d’Hermès Squelette Lune, el primer dial de la firma con esqueleto interno, una propuesta elegante para los fanáticos relojeros.

Squelette Lune

La maison francesa ha sido conocida a lo largo de su trayectoria en el mundo de la relojería, por su trabajo de esfera. Algunos de los diseños más difíciles y complejos, se han encargado a grandes especialistas, sobre todo los modelos esqueletizados, presentados por primera vez en 2010 con Arceau Squelette.

Slim d’Hermès Squelette Lune./Foto: Hermès

Sin embargo, esta última vez no ha sido así. Con el nuevo Slim d’Hermès Squelette Lune de 39,5 mm, la intrincada esfera se ha fabricado en la sede relojera de la casa de moda, Les Ateliers d’Hermès Horloger en Le Noirmont en Suiza. De hecho, si observamos de cerca podemos ver el distintivo motivo ‘H’ de la compañía repetido a lo largo de toda la esfera.

Slim d’Hermès Squelette Lune./Foto: Hermès

Únicamente su movimiento ultradelgado H1950 está diseñado y fabricado por la manufactura de élite Vaucher en Fleurier, conocida por haber creado calibres incluso para relojerías de élite centenarias.

Slim d’Hermès Squelette Lune./Foto: Hermès

Diseño

Debido a su naturaleza sustractiva, los modelos Slim son muy ligeros en la muñeca, sin embargo el Squelette Lune va un paso más allá. Con una esfera de titanio negro ultraligero en acabados mate y brillante; la banda y el fondo de la caja también están hechos de este material.

Slim d’Hermès Squelette Lune./Foto: Hermès

Viene rematado con un bisel en platino 950 y una corona en oro blanco. Los cojinetes de rubí entre las 11 y las 12 en punto brindan toques de color junto con las manecillas azules, recubiertas de PVD para mayor legibilidad, que combinan con las costuras de la correa de piel de aligátor negra.

Slim d’Hermès Squelette Lune./Foto: Hermès

El interior de la correa es de color tostado. Completando el diseño hay una pantalla de doble fase lunar elegantemente ejecutada colocada a las 6 en punto. Giran debajo de dos círculos conectados.

Slim d’Hermès Squelette Lune./Foto: Hermès

Mirándolo con ironía, acortar un dial hasta su estructura básica a menudo puede tener el efecto contrario, dando como resultado un reloj demasiado sobrecargado. Per Hermès, al igual que con su prêt-à-porter y sus productos de cuero, logra que incluso el aspecto altamente técnico sea limpio y sofisticado con la cantidad justa de detalles.

Foto: Hermès

Su precio ronda los 20.000 euros.