¿Te comprarías este Casio de 160 € que parece ‘merchandising’?
Cuando una marca como Casio decide mezclar su universo de relojes resistentes con una de las bebidas más reconocibles del planeta, el resultado no pasa desapercibido. El G-Shock x Coca-Cola ha vuelto a poner sobre la mesa el debate de siempre: ¿hasta qué punto un reloj puede ser un objeto de diseño sin convertirse en un anuncio en la muñeca? La colaboración se articula alrededor de varios modelos, entre ellos el GA-2100CC-3A, con una estética claramente inspirada en la clásica botella verde de vidrio de Coca-Cola, tonos marrones que recuerdan al refresco y detalles gráficos que imitan las burbujas del gas. Es un G-Shock de los de siempre en cuanto a resistencia y prestaciones, pero con un envoltorio que divide opiniones desde el primer vistazo.
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Casio lanza un G-Shock inspirado en Coca-Cola
El GA-2100CC-3A parte de una base muy conocida dentro de la familia G-Shock, el llamado CasiOak, un modelo más delgado que otros de la marca y con una caja octogonal. Sobre esa estructura, Casio aplica el universo Coca-Cola: una correa translúcida con tintes verdosos que imita el cristal de las botellas antiguas, una esfera con degradados marrones y detalles que evocan la efervescencia del refresco. Incluso hay guiños en elementos pequeños, como el indicador del día o el fondo de la caja, donde aparece grabado un motivo relacionado con el tapón de la botella. Todo está pensado para que la referencia sea evidente sin necesidad de logotipos gigantes.
En otros modelos de la misma colaboración, como el DW-5600CC23-4 o el DW-6900CC23-3, el enfoque cambia ligeramente, pero la idea es la misma: reinterpretar el lenguaje visual de Coca-Cola dentro del ADN robusto de G-Shock.
El reloj de siempre, por dentro
Más allá del diseño, este G-Shock no reinventa nada en términos técnicos. Mantiene lo que ha hecho famosa a la marca: resistencia a impactos, 200 metros de resistencia al agua, cronómetro, temporizador, hora mundial y luz LED. Es decir, un reloj pensado para aguantar prácticamente cualquier situación cotidiana sin inmutarse.
En el caso del GA-2100CC-3A, la estructura Carbon Core Guard reduce el peso y mejora la durabilidad del conjunto, dejando un reloj que ronda los 51 gramos y con un tamaño contenido para los estándares G-Shock.
Precio y posicionamiento
El precio de salida se sitúa alrededor de los 160 euros, dependiendo del mercado. Es una cifra relativamente accesible dentro del mundo de las ediciones limitadas, donde muchas colaboraciones de relojería se disparan bastante más.
El problema, o el atractivo, según se mire, es la percepción. Para algunos usuarios, es un reloj divertido, con un punto de ironía y personalidad. Para otros, directamente es demasiado branding, un objeto que parece más pensado para el marketing que para el uso diario.
Este tipo de lanzamientos no es nuevo para Casio. G-Shock lleva años colaborando con marcas, franquicias y universos culturales de todo tipo, desde streetwear hasta anime o grandes corporaciones globales. La fórmula es conocida: tomar un modelo base sólido y reinterpretarlo visualmente sin tocar su esencia técnica.