El primer buque Four Seasons arranca la temporada en el Mediterráneo con cruceros de 25.000 € por persona
Nunca antes la versatilidad de las grandes cadenas hoteleras había dado tanto de qué hablar como ahora. En los últimos años hemos visto como el concepto hospitality de lujo ha adquirido nuevas acepciones a su denominación, entendidas como nuevas fronteras en los servicios, ofertas y propuestas. La última y más espectacular se encuentra dentro del portfolio de experiencias de la icónica firma Four Seasons. Hablamos del Four Seasons I, un hito acuático en la historia de la compañía porque, lejos de hablar de un concepto ya conocido de yate de lujo, sino una especie de hotel de ultra lujo flotante diseñado para parecerse más a un yate privado que a un barco turístico masivo.
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Un hotel 5 estrellas sobre el mar
Mientras el mercado de los tres de lujo no deja de crecer, las grandes cadenas hoteleras están apostando cada vez más por esta oferta de servicios en su portfolio. Será que el verdadero lujo de viajar no está en el destino, sino en perderse en la inmensidad del mar. O que la conquista por explorar nuevos territorios ha llevado a los gigantes de hospitality a movilizar sus conceptos terrestres alrededor del mundo de la forma más literal.
Esta es la idea matriz del nuevo Four Seasons I, hacer que la experiencia de sus hoteles sea extrapolable a alta mar. Su salida al mar se produjo el 20 de marzo, con un viaje simbólico que hacía honor al 65 aniversario de la compañía, regresando a aquel día cuando Four Seasons levantaría la llave de su primera propiedad. Han pasado más de seis décadas desde entonces y ahora la materialización es la creación de una flota de servicios que van por mar y tierra. Este crucero ofrece suites con precios iniciales aproximados desde unos 21.600 € a 25.000 € por persona para sus viajes inaugurales en 2026,
Four Seasons no es la primera gran compañía a la que vemos expandir su oferta de mercado en alta mar. Alimentando un nuevo nivel de experiencias de ultra lujo en el mar que no están dejando indiferente a los grandes competidores. Muestra de ella son los yates que ya están a flote, como los tres con los que ya cuenta la cadena Ritz-Carlton o el que verá la luz recientemente: el Orient Express Corinthian prevé. Incluso dentro de la propia compañía encontramos un precedente en el Four Seasons Explorer Palau, un catamarán de lujo de 39 metros (129 pies) que actúa como un resort flotante, permitiendo embarques y desembarques diarios sin estancias mínimas. Pero nada como el Four Seasons I que, como bien indica su nombre, es el primero con estas características.
Nacido con vocación premium
Cuenta la compañía que el Four Seasons I toma como inspiración el yate Christina O, perteneciente a Aristóteles Onassis. No es un personaje ni un yate elegidos al azar; Onassis fue uno de los mayores magnates en los negocios de la industria naval. Conocido por su vida privada y su matrimonio con Jacqueline Kennedy Onassis, viuda del presidente John F. Kennedy, para Onassis, el mar no solo era negocio, sino símbolo de poder y lujo. Y en esta línea, su famoso yate Christina O se convirtió en icono del estilo de vida exclusivo de la élite mundial.
Esta filosofía se adhiere desde el primer momento a la personalidad del yate Four Seasons I. Su base es un conglomerado de “gigantes” del lujo, ya que se trata de un proyecto conjunto de los equipos conjuntos de Four Seasons y Four Seasons Yachts, Marc-Henry Cruise Holdings Ltd. y el astillero italiano Fincantieri. La conceptualización del diseño de esta embarcación quedó a manos de Tillberg Design, de Suecia, la dirección creativa fue obra de Prosper Assoulin.Los espacios sociales están firmados por el estudio Martin Brudnizki Design Studio, quienes buscaron conceptualizar un diseño que optimiza los espacios, dejando zonas comunes abiertas y luminosas, sin perder la exclusividad e intimidad del proyecto.
Sus 95 camarotes son exclusivos, con increíbles vistas al mar. Cada habitación ofrece terrazas privadas, vistas panorámicas al océano, vestidores y baños tipo spa con lavabos dobles. Tan exclusivos son los interiores como su propio itinerario. Four Seasons I ofrece una serie de escapadas que permiten disfrutar de rincones inexplorables bajo esta experiencia. Lugares que descubren desde las calas escondidas del Mediterráneo hasta las costas vírgenes del Caribe.
Gastronomía
Porque estos dos términos acompañan de principio a fin la experiencia del Four Seasons I. El yate se alza en el mar como un «hotel flotante», en el sentido más literal de la palabra. Rompe con la estética clásica de este tipo de embarcaciones para ofrecer la primera gran experiencia hospitality premium sobre el mar. Prueba de ello son los detalles del diseño y los servicios que incorpora en su interior.
El yate ofrece en su interior 11 restaurantes de diferentes categorías: desde sabores mediterráneos hasta la residencia de su programa Chef-in-Residence en Sedna – el restaurante principal -, por el que rotarán diferentes figuras de restaurantes Four Seasons con estrellas Michelin. Sin olvidar su espacio exterior con piscina, en Horizon Bar, o la coctelería de autor que tomará forma en Bar O.
Spa y oferta wellness
Uno de los brazos vertebradores de la experiencia en cualquier Four Seasons del mundo es la cuidada oferta de bienestar. ¿Acaso se iba a quedar fuera de este proyecto? Desde un principio esto es algo innegable, y el espacio donde toma forma es el L’Oceana, que contará con tratamientos de primer nivel combinados con espacios premium, entre los que destacan una sauna con vista al mar, una cámara de infrarrojos, una criocámara y una piscina de hidromasaje. Además de un hammam mixto con capacidad para hasta 12 personas.Otro de los espacios, La Marina, ofrecerá una forma activa de disfrutar de las vacaciones sobre el mar, con actividades deportivas para disfrutar del turismo de aventuras sobre el mar.