Andrea Cayón: «El 70% de las nuevas generaciones prioriza viajar antes que comprarse una casa o coche»
Viajar ya no es una escapatoria puntual ni un lujo reservado a momentos concretos del año: se ha convertido en una prioridad vital y en una declaración de intenciones. Las nuevas generaciones lo tienen claro, antes que una casa o un coche, prefieren sumar experiencias y sellos en el pasaporte, y esa transformación está redefiniendo destinos, calendarios y formas de organizar cada aventura. Para entender hacia dónde se mueve el turismo en 2026, hablamos con Andrea Cayón, CEO de Passporter, una de las traveltech españolas que más de cerca analiza el comportamiento real de los viajeros. Con datos propios y una visión muy pegada a la comunidad, Cayón nos desvela cuáles son los destinos en auge, cómo han cambiado los viajes en grupo, por qué Asia sigue liderando el deseo viajero y qué papel juega la planificación, cada vez más anticipada y desestacionalizada, en esta nueva manera de recorrer el mundo.
- Así será la Semana Santa 2026: «Las escapadas de 3-4 noches se consolidan como el formato dominante»
- Los destinos más exclusivos de 2026: direcciones imprescindibles donde viajar se convierte en arte
Tendencias en viajes 2026
«El 70% de las nuevas generaciones priorizan viajar versus comprarse una casa o un coche», afirma Andrea Cayón. La frase no es anecdótica: define un cambio estructural en la mentalidad del viajero actual. A esto se suma otro dato revelador: «Se viaja de media casi tres veces al año».
«El 70% de las nuevas generaciones priorizan viajar versus comprarse una casa o un coche»
No hablamos únicamente de escapadas improvisadas, sino de una planificación consciente donde suele haber «uno de esos viajes que es un gran viaje», es decir, un trayecto de largo radio, cruzando el charco. Frente al modelo tradicional del gran viaje único, la luna de miel o el viaje soñado de una vez en la vida, ahora vemos viajeros que repiten experiencias ambiciosas con mayor frecuencia.
Para Cayón, este fenómeno tiene una explicación clara: «El viajero actual no tiene tan presente únicamente el destino al que quiere ir, sino lo que va a vivir en el viaje». La experiencia ha desplazado al simple check de monumentos.
«El viajero actual no tiene tan presente únicamente el destino al que quiere ir, sino lo que va a vivir en el viaje».
Del turista al viajero: una cuestión cultural
Hay un matiz en el lenguaje que no es casual. «De hecho, no nos gusta ni llamarlo turista, nosotros lo llamamos viajero. Creo que culturalmente hay mucha diferencia», explica.
Esa diferencia se traduce en cómo se construyen los itinerarios. Ya no basta con ir a un icono y hacerse la foto. «Tú no vas a Japón únicamente para cruzar el cruce de Shibuya en Tokio. Eso es como, bueno, es un básico». El nuevo viajero quiere coherencia, diversidad y profundidad: combinar ciudades, entender barrios, moverse entre regiones, dedicar días suficientes a cada lugar.
En este sentido, Asia continúa liderando el deseo viajero. «Tenemos un top tres de destinos en Asia. Indudablemente vemos que Latinoamérica está creciendo mucho… pero Asia sigue siendo el top uno a nivel de prioridad». Y dentro de ese ranking hay dos protagonistas claros: «Los top dos destinos que vemos que hay más interés y que nuestros viajeros están planeando más viajes son Japón e Indonesia».
«Los top dos destinos que vemos que hay más interés y que nuestros viajeros están planeando más viajes son Japón e Indonesia».
Japón e Indonesia: viajes multiverso
Japón ha dejado de ser un destino exclusivo de luna de miel o viaje excepcional. Ahora lo organizan grupos de amigos de entre siete y quince personas. Se trata de itinerarios amplios, donde se combinan varias ciudades y experiencias culturales: desde grandes urbes hasta hoteles minimalistas en Kioto o rituales como aprender a preparar té matcha.
Indonesia, por su parte, vive un auge sostenido. «En tanto 2025 como 2026 ha sido uno de los grandes destinos que hemos promovido y donde hay muchísima demanda para este tipo de viaje», señala Cayón. Y hace hincapié en una idea importante: Indonesia es mucho más que Bali.
«En tanto 2025 como 2026 (Indonesia) ha sido uno de los grandes destinos que hemos promovido y donde hay muchísima demanda para este tipo de viaje».
El atractivo reside en lo que ella denomina «multiversos en un mismo viaje»: volcanes, playas paradisíacas, arrozales, diferentes islas y climas en un solo itinerario de dos semanas. Viajes largos, ricos en contrastes y diseñados para aprovechar al máximo cada desplazamiento.
Latinoamérica al alza y destinos joya
Aunque Asia encabeza la prioridad, Latinoamérica está ganando fuerza. «Indudablemente vemos que Latinoamérica está creciendo mucho a nivel de posicionamiento y que están ocurriendo muchas cosas para llamar la atención de los turistas», afirma.
En paralelo, emergen destinos que hace unos años estaban fuera del radar del viajero español medio. Países como Guatemala, Uganda, Namibia o Perú forman parte de ese mapa en expansión.
Cayón recuerda su experiencia en Guatemala, donde estuvieron grabando en uno de los volcanes más activos del mundo, que erupciona cada veinte minutos. O su viaje a Uganda, uno de los pocos lugares donde se pueden ver gorilas de espalda plateada. Experiencias que, según sus palabras, «son viajes que te cambian la vida».
Porque aquí hay otro cambio relevante: viajar ya no es escapar, es crecer. «No es viajar para huir, que esto es un estigma que odio. Cuando la gente dice que viajas mucho, parece que estés escapando de algo. No, no. Es que cada vez que viajo crezco».
El auge imparable de los viajes en grupo
Si hay una tendencia que destaca con fuerza es la del viaje en grupo. «Estamos muy centrados en los grupos de amigos, que es una gran tendencia», explica. «Antes probablemente te esperabas a viajar cuando tenías pareja. Eso ya no es así».
«Estamos muy centrados en los grupos de amigos, que es una gran tendencia».
Los grupos de amigos organizan viajes complejos, incluso bodas en destinos lejanos, coordinando salidas desde distintas ciudades. La logística puede ser enorme, pero la motivación también lo es.
Cayón lo vive en primera persona: «Yo personalmente ya he impuesto a mi grupo de amigas… Nosotros viajamos una vez al año las tres juntas. Da igual lo que pase». Este compromiso anual refleja una realidad creciente: el viaje como ritual de amistad, como espacio de reconexión.
Planificación con 90 días y desestacionalización
Otro dato clave es el momento en que se toman las decisiones. «La media de anticipación con la que se planea un viaje son 90 días», explica. Es entonces cuando se ejecutan las reservas principales: vuelos, alojamientos y experiencias.
«La media de anticipación con la que se planea un viaje son 90 días».
Además, se observa una clara tendencia hacia la desestacionalización. «Cada vez hay más desestacionalidad y eso es algo que nosotros también promovemos». Viajar fuera de los picos tradicionales no sólo abarata costes, sino que mejora la experiencia. «No viajes a Japón en abril porque te va a costar el doble y además vas a tener una experiencia muy diferente a si viajas en mayo».
Diversificar fechas y escapar de las temporadas saturadas forma parte del nuevo enfoque estratégico del viajero informado.
Tecnología al servicio de la experiencia
La inteligencia artificial está presente, pero con un enfoque práctico. «Creo que hay mucha paja en torno a todo el tema de la inteligencia artificial», reconoce Cayón. En su caso, se utiliza para ordenar información, hacer recomendaciones y ahorrar tiempo.
Pero insiste en una idea más amplia: «Muchas veces no sabemos que tenemos esos problemas hasta que existe una plataforma que nos lo soluciona». La tecnología no sustituye la experiencia humana, la facilita.
Además, en un contexto donde retrasos y cancelaciones forman parte del paisaje habitual, el acompañamiento es clave. Cayón admite que ha sido uno de los retos más complejos: gestionar incidencias globales en tiempo real. La respuesta ha sido clara: acompañamiento continuo y un equipo dedicado a resolver imprevistos.
Un viajero más consciente y colaborativo
En definitiva, el retrato que dibuja Andrea Cayón es el de un viajero más estratégico, más colaborativo y más ambicioso en sus experiencias. Planea con tres meses de antelación, viaja tres veces al año, cruza continentes con amigos y prioriza lo que va a sentir frente a lo que va a fotografiar.
Un viajero que entiende que el mundo es amplio, y que apenas hemos recorrido una pequeña parte de él, pero que, lejos de verlo como una meta imposible, lo percibe como una sucesión de planes por cumplir. Porque, como resume Cayón, el objetivo final es sencillo: que viajar sea más fácil y que ocurra.