Gastro

Los restaurantes de Madrid donde va la ‘jet set’ y ahora todo el mundo quiere mesa

(Foto: Makáá)

Madrid vive un momento gastronómico especialmente vibrante, con aperturas constantes y una escena en la que conviven el lujo silencioso, la creatividad sin artificios y espacios donde ver y ser visto sigue siendo parte del plan. En este contexto, la jet set, discreta pero influyente, ha afinado su radar para detectar esos restaurantes donde la experiencia va más allá del plato: direcciones con identidad, cartas cuidadas y ambientes que invitan a quedarse. Desde bistrós contemporáneos hasta japoneses de culto o clubes con cocina, estas son las mesas que concentran reservas, conversación y expectación ahora mismo.

La Fonda Bistro

Tras cinco años de trayectoria, La Fonda Lironda inicia una nueva etapa como La Fonda Bistró, un espacio inspirado en los bistrós clásicos europeos que apuesta por una experiencia en mesa más pausada, centrada en el producto, la conversación y las largas sobremesas. El nuevo concepto gira en torno a un Bistec Bar personalizable, donde el comensal puede elegir entre cortes como solomillo de vaca, solomillo de cerdo ibérico, chuleta de lomo bajo de vaca o pollo de grano de Las Landas, además de opciones como salmón o hamburguesa de vaca madurada, y acompañarlos con salsas clásicas como bearnesa, Strogonoff, roquefort o pimienta con champiñón.

(Foto: La Fonda Bistro)

Makáá

En Makáá, en la azotea del Thompson Madrid, la brasa se convierte en el corazón de la experiencia gastronómica. Ingredientes seleccionados y una cocina abierta que combina técnica y autenticidad para realzar los sabores mediterráneos. En la parrilla, carnes, pescados y verduras se preparan al fuego, acompañados de entrantes y postres creativos que completan la propuesta. Todo en un espacio amplio y luminoso, con vistas 360º a la ciudad y un ambiente que invita a disfrutar de Madrid desde las alturas.

(Foto: Makáá)

Amaterasu

En Amaterasu, la experiencia se construye a través de un menú omakase donde cada pase responde a una lógica de precisión y producto. La carta, o más bien la secuencia, gira en torno a nigiris y cortes de pescado trabajados con técnica depurada, donde el arroz, la temperatura y el equilibrio son clave. No hay artificio: piezas limpias, sabor definido y una ejecución que pone el foco en la materia prima.

(Foto: Amaterasu)

Club Metrópolis

Club Metrópolis combina gastronomía y vida nocturna en un formato híbrido donde la carta acompaña el ritmo del espacio. La propuesta culinaria se basa en platos contemporáneos pensados para compartir, con elaboraciones accesibles que permiten cenar sin rigidez mientras el ambiente evoluciona hacia el club.

(Foto: Club Metrópolis)

Kuoco

En Kuoco, la cocina fusión se traduce en una carta donde Asia y el Mediterráneo dialogan constantemente. Platos como los dumplings, los currys o elaboraciones con fondos intensos y especiados definen una propuesta reconocible por su potencia de sabor. El enfoque es creativo pero controlado, con combinaciones que funcionan desde el contraste y la técnica. Uno de nuestros restaurantes favoritos en la capital.

(Foto: Kuoco)

Oroya

En Oroya, la carta es una de las más interesantes del circuito actual por su mezcla de influencias peruanas con técnica contemporánea y un enfoque claramente internacional. Además, El próximo 19 de abril, de 12:00 a 17:00 horas, el restaurante será el escenario de un encuentro gastronómico único que fusionará dos cocinas con mucho carácter: la expresión culinaria peruana con influencias internacionales de Diego Muñoz y la energía mestiza y atrevida de Insurgente, el proyecto audaz de los chefs Genaro Celia y Agustín Mikielievich.

(Foto: Oroya)

Myo

Myo se presenta como una de las aperturas recientes con una carta contemporánea orientada a platos para compartir. La propuesta apuesta por elaboraciones actuales, con especial atención a la presentación y al dinamismo en mesa. Se subraya una cocina pensada para una experiencia social, donde la flexibilidad de la carta y el ritmo del servicio forman parte del atractivo.

(Foto: Myo)

Chitón

En Chitón, la carta se concibe como parte de una experiencia que evoluciona hacia la noche. La propuesta gastronómica está diseñada para compartir y acompañar un ambiente que combina restaurante y club nocturno. Una cocina pensada para integrarse en una velada progresiva, donde la cena es solo el inicio de la experiencia.

(Foto: Chitón)

Árdia

Árdia centra su propuesta en el producto y en una cocina contemporánea de ejecución precisa. Una carta basada en elaboraciones bien construidas, donde la técnica está al servicio del sabor. El enfoque es claro: combinaciones equilibradas, producto cuidado y una cocina que apuesta por la coherencia más que por el exceso.

(Foto: Árdia)

Makoto

En Makoto, la carta combina sushi de alto nivel con platos calientes elaborados en robata, configurando una propuesta japonesa contemporánea muy definida. Destacan ingredientes como el wagyu A5, el toro o el erizo, presentes en elaboraciones como el arroz frito con Kobe, la lubina al miso o el wagyu a la piedra. A esto se suma una oferta sólida de sushi y sashimi, donde el producto premium es el eje.

(Foto: Makoto)

Tragabuches

En Tragabuches, la carta recupera recetas tradicionales andaluzas reinterpretadas desde una mirada contemporánea.Una propuesta basada en el producto y en la revisión de clásicos del sur. La cocina mantiene sabores reconocibles con una ejecución actual, respetando el origen pero adaptándolo a un contexto más moderno.

(Foto: Tragabuches)

Corsario

Corsario plantea una carta ligada a una experiencia más íntima, donde la cocina acompaña una atmósfera muy cuidada. La propuesta se centra en platos de sabor profundo y ejecución precisa, pensados para disfrutarse sin prisa. No se especifican elaboraciones concretas, pero sí una cocina que forma parte de un conjunto donde el ambiente es clave.

(Foto: Corsario)

Hiro

Hiro construye su carta en torno a sushi, sashimi y cortes precisos donde el producto es protagonista. Una propuesta japonesa contemporánea centrada en la técnica y en la pureza del sabor. La experiencia se basa en una ejecución cuidada y en una selección de producto que marca la diferencia en cada elaboración.

(Foto: Hiro)