El restaurante gallego donde Amancio Ortega come su cocido favorito por 15 euros
Cuando pensamos en los gustos de un hombre como Amancio Ortega, fundador de Inditex y uno de los gallegos más emblemáticos del mundo, quizá nos imaginamos restaurantes exclusivos, menús de alta cocina o platos que se paguen a precio de oro. Pero hay algo que sorprende a muchos: Amancio Ortega es un amante sincero de la gastronomía tradicional y humilde de su tierra, especialmente del cocido gallego, un plato potente, reconfortante y profundamente ligado a las raíces de Galicia.
Este anhelo por la cocina de siempre le ha llevado a un lugar muy concreto: el Mesón de Crecente, un restaurante centenario ubicado en una pequeña aldea de San Pedro de Mera, en Lugo. Fundado en 1925, este mesón familiar lleva más de un siglo cocinando con la misma pasión y respeto por la tradición, y allí Ortega encontró algo que le hacía volver.
Aquí no hay salas deslumbrantes ni menús interminables, sino una simple casa de comidas donde el tiempo parece haberse detenido. El protagonista absoluto es el cocido gallego, un plato de cuchara que reúne lacón, cachucha, solana, chorizo, garbanzos, patatas y verduras de temporada —como nabizas o repollo—, todo cocinado lentamente en una antigua cocina de leña que lleva décadas encendida cada mañana. El resultado es un guiso que calienta el corazón y que, según cuentan los parroquianos de la zona, es capaz de hacer que quien lo prueba quiera repetir al día siguiente.
Y eso fue exactamente lo que hizo Amancio Ortega: mientras realizaba parte del Camino de Santiago, se detuvo en esta casa para probar su cocido. La experiencia le gustó tanto que regresó al día siguiente para repetir. Ese gesto, más allá de una simple visita, habla de su conexión con las cosas bien hechas, sencillas y auténticas.
Lo más admirable, además, es que este festín tradicional se ofrece a un precio que hoy parece casi de otra época: entre semana, el menú del día cuesta sólo 15 euros, e incluye dos platos –el cocido entre ellos–, postre, pan y vino del país o agua. El fin de semana el precio sube un poco, a 22 euros, pero sigue siendo un homenaje a la cocina casera sin estridencias económicas.
La carta del Mesón de Crecente es breve pero contundente: además del cocido, también destacan los pollitos tomateros, el gallo campero y, en temporada, la caza. Todo preparado con productos de la zona y muchas veces con ingredientes procedentes directamente de la huerta o de la granja familiar.
Este amor por lo tradicional no es algo aislado en Ortega. Aunque vive rodeado de lujo y éxito global, muchos de sus gustos culinarios son tan sencillos como su personalidad pública: le encantan platos como tortilla de patata con cebolla, albóndigas o lentejas con chorizo, y también es conocido por frecuentar locales con esencia y solera.
Otro ejemplo de sus preferencias es El Refugio, en Oleiros (A Coruña), un restaurante donde Amancio Ortega y otros directivos de Inditex han sido vistos disfrutando de cocina gallega con toques más contemporáneos, especialmente mariscos y pescados frescos del Atlántico.