La nueva macro sala de conciertos de Madrid que superará al Movistar Arena: el presupuesto supera los 360 millones
Madrid lleva años consolidándose como una de las capitales europeas de los grandes conciertos. Artistas internacionales, giras multitudinarias y festivales con entradas agotadas forman ya parte del paisaje habitual de la ciudad. Sin embargo, el crecimiento del negocio del entretenimiento en vivo también ha dejado claro algo: la demanda supera muchas veces la capacidad de los recintos actuales. Ahora, la capital quiere dar un paso más con un proyecto que promete transformar por completo una de las zonas más olvidadas del este madrileño. El antiguo Centro Acuático olímpico, durante años símbolo de una obra inacabada, se convertirá en un gigantesco complejo multifuncional coronado por una nueva sala de conciertos que aspira a competir directamente con el Movistar Arena y convertirse en uno de los grandes escenarios musicales de Europa.
- Madrid y Milán se unen para formar a los futuros directivos del lujo con un nuevo doble grado
- David Rodríguez Caballero, autor del trofeo del Mutua Madrid Open: «Me inspiré en una foto de Alcaraz»
La nueva macro sala de conciertos que Madrid construirá junto al Metropolitano
Durante años, el esqueleto del Centro Acuático de Madrid permaneció como una de esas imágenes que resumen perfectamente los excesos urbanísticos de la época previa a la crisis. Concebido originalmente para los Juegos Olímpicos que Madrid soñó con organizar, el recinto acabó abandonado tras el fracaso de la candidatura olímpica. Allí quedó una inmensa mole de hormigón de 90.000 metros cuadrados sin uso claro y convertida en una especie de cicatriz urbana en San Blas-Canillejas.
Ahora, el Ayuntamiento ha decidido darle una segunda vida mucho más ambiciosa y conectada con las nuevas necesidades de la ciudad. El proyecto aprobado contempla transformar el espacio en un enorme complejo que combinará ocio, formación universitaria, deporte y entretenimiento musical. El eje principal será un gran auditorio cubierto para conciertos y espectáculos que superará las 20.000 personas de capacidad.
La cifra no es casual. Madrid vive desde hace años un auténtico boom de la música en directo y los recintos actuales empiezan a quedarse pequeños para determinadas producciones internacionales. Las giras globales buscan cada vez más espacios flexibles, modernos y preparados para acoger espectáculos de gran formato con enormes despliegues técnicos.
Un competidor directo para el Movistar Arena
Hasta ahora, el Movistar Arena, el antiguo WiZink Center, ha sido el gran rey de los conciertos indoor en Madrid. Por allí pasan cada temporada algunos de los artistas más importantes del panorama nacional e internacional, y el recinto se ha consolidado como una referencia europea en volumen de eventos y venta de entradas.
De hecho, el propio Movistar Arena ya trabaja en ampliar su aforo hasta las 20.008 personas gracias a un nuevo plan de autoprotección. Pero la futura sala del Metropolitano quiere ir incluso un paso más allá, posicionándose como el gran espacio cubierto para macroconciertos en la capital.
La clave no será únicamente el tamaño. También influirá la ubicación estratégica junto al estadio Riyadh Air Metropolitano, que ya se ha convertido en uno de los grandes recintos de conciertos al aire libre de España. La idea es crear una auténtica Ciudad del Deporte y el Entretenimiento alrededor del estadio del Atlético de Madrid, integrando distintos espacios preparados para eventos masivos.
El nuevo auditorio nace además en un contexto especialmente favorable. La música en directo vive uno de sus mejores momentos en España, con cifras récord de asistencia y venta anticipada de entradas. Algunas giras ya anuncian fechas con más de un año de antelación y agotan localidades en cuestión de horas.
Mucho más que una sala de conciertos
Aunque el gran titular sea el nuevo auditorio, el proyecto va bastante más allá de la música. El complejo incluirá también un campus universitario pensado para más de 2.300 estudiantes, con programas vinculados a la salud, el deporte y la tecnología aplicada a la industria musical y del entretenimiento.
A ello se sumarán piscinas interiores y exteriores con capacidad para miles de usuarios, además de zonas deportivas y de ocio abiertas al público. El objetivo del Ayuntamiento es convertir el área en un nuevo polo de actividad para el distrito de San Blas-Canillejas y revitalizar una parcela que llevaba años prácticamente inutilizada.
Una inversión multimillonaria con horizonte 2030
La magnitud del proyecto también se refleja en las cifras. El presupuesto previsto supera los 360 millones de euros y las obras podrían prolongarse hasta finales de 2030. La concesión, otorgada a la sociedad Barsento S.L.U., tendrá una duración de 75 años y contempla además el pago de un canon millonario al Ayuntamiento.