Viajes

Un momento de felicidad perfecto según la redacción de COOL

Foto: Unsplash playa

Según la Real Academia Española felicidad es «estado de grata satisfacción espiritual y física». No siempre es posible ser feliz, pero la vida nos proporciona grandes momentos de felicidad perfecta. El 19 de marzo es el Día de la felicidad, pero esta hay que celebrarla cada día. ¿Cuál es nuestro momento perfecto de felicidad? Contesta la redacción de COOL.

Estefanía Cantos: atardecer en el mar con familia y amigos

«Verano, anclada en un barco en una cala de Baleares, y al atardecer, una copa de “Ott” muy muy frío, con fruta y rodeada de mis hijos, amigos y la persona que quiero».

Barco en una cala de Mallorca / Foto: Unplash

Patricia R. García: la montaña y la familia

«Uno de los momentos de mayor felicidad es cuando se acerca la Navidad y me voy con mi familia a esquiar, cada año a un lugar diferente. Levantarnos temprano, desayunar en el hotel y tener las pistas en la misma puerta. Ponernos los esquíes y pasarnos toda la mañana subiendo y bajando. Parar a tomar una copa de vino blanco mientras nos da el sol y disfrutar de la naturaleza.

Por la tarde recorrer los pueblitos de montaña donde estemos: Mont Tremblant, Aspen, el Val d’Isère, Grandvalira o Cerler… y acabar cenando en algún restaurante pequeño donde la comida es espectacular. El último día nos hacemos todos una foto juntos que siempre enmarcamos y ponemos en el salón. Estoy deseando poder volver a hacerlo».

Las montañas de Aspen / Foto: Unplash

Paloma Herce: cerca del mar o Italia

«Mi momento de felicidad perfecto es una comida cerca del mar. Puede ser en Huelva, mi lugar de veraneo de siempre, en los chiringuitos del final de la playa… O en Menorca, en algunos de mis lugares favoritos de la isla, después de una jornada de mar bajo el sol. Una copa de vino frío y sentir la piel bronceada es una de mis sensaciones favoritas. Mi último momento de felicidad perfecto fue en una cena en Menorca Experimental o en Ca’s Patró March, el chiringuito en Cala Deiá, en la isla de Mallorca. Por otro lado, viajar me hace muy feliz e Italia siempre me llena en todos los sentidos. Positano, Roma, Lecce, Sorrento… Me vale cualquier ciudad italiana para volver a sentir un momento de felicidad perfecto».

Positano / Foto: Unplash

Elisa García Faya: el norte y Londres

«Mi momento de felicidad perfecto se repite cada vez que veo un atardecer en la playa de La Vega en Ribadesella o cada vez que salgo a correr por el Paseo del Faro, también en Ribadesella, y acabo en la playa, que se empieza a vislumbrar entre los altísimos eucaliptos cuando uno llega al punto más alto de la empinada cuesta que hay que subir hasta llegar. Ver la playa es un pequeño premio. Se me han saltado las lágrimas más de una vez porque ese paisaje me hace recordar de dónde vengo.

Como momento puntual de felicidad, la cena en Sushi Samba en Londres con mi marido. Entonces éramos novios y nos fuimos juntos a hacer un máster allí y a buscar trabajo. Tratábamos de compaginarlo todo. Aquella noche nos pegamos un homenaje y vimos la ciudad desde las alturas. Mientras mirábamos hacia abajo, yo me daba cuenta de todo lo que habíamos logrado. Entonces los sabores se hacían todavía más intensos. Brindamos y cerramos los ojos con cada bocado. Una noche que no olvidaré nunca».

Ribadesella / Foto: Unplash

Rocío Álvarez: el verano

«A mí el momento que más feliz me hace es levantarme pronto en verano, salir a correr por el paseo marítimo y al acabar, tomarme un café en Trocadero Arena -en Marbella-, a pie de playa, con el sonido del mar y un buen libro. Sitios que son casa y que nunca dejarán de maravillarme».

El mar en Marbella / Foto: Unplash

Fina Grosso: Argentina en el corazón

«Mi momento más feliz siempre es al lado de los míos. Lo más bonito sería poder viajar pronto a Argentina y que ese reencuentro sea una realidad. Además, tengo que conocer a un pequeño nuevo miembro: Olivia, la hija de mi querida prima Julia. Un bebé precioso que me muero ya por tener en brazos. Otro momento de felicidad será, y lo anhelo con mucha esperanza, cuando venga mi abuela por fin en mayo a España. Tras ser vacunada, podrá viajar y hacer efectivo aquel vuelo cancelado en 2020 debido a la pandemia. Romper por fin esos ‘abrazos prohibidos’ será mágico».

Obelisco en la ciudad de Buenos Aires / Foto: Unplash

Beatriz Carmona: los atardeceres

«Vivimos tan deprisa que olvidamos que las cosas más bonitas de la vida no cuestan dinero. Desde hace un tiempo, y sobre todo en verano, me he convertido en una apasionada de los atardeceres. Cada vez que estoy de viaje, los busco como loca para que me regalen un ratito de paz que el que bien sabe apreciarlos me comprenderá. Ese naranjita que despide al día desde la ubicación perfecta creo que me regala años de vida.

Respirar aire puro desde un punto alto de cualquier ciudad debería ser una parada obligatoria para todos, y más si está cerca del mar. ¡Al menos algún día en verano! Os comparto algunos de mis tesoros; lugares en los que conecto conmigo misma y caigo en la cuenta de cuán afortunada soy y de cuántas cosas nos quedan aún por ver. Hasta ahora, Yucas Mare en Benalmádena, Ivette en Menorca, cualquier atardecer en Tarifa o el Giardino degli Aranci en Roma son algunos de mis lugares mágicos donde recuerdo haber compartido, junto a las personas que más quiero, los instantes más felices».

La terraza de Ivette, en Menorca / Foto: Beatriz Carmona