Gastro

José Piñero, autor de las vajillas de grandes chefs: «Dabiz Muñoz pidió una pieza con forma de corazón»

(Foto: José Piñero)

En la alta cocina contemporánea, la experiencia no termina en el sabor. Restaurantes como los de Dabiz Muñoz, Dani García o Ferran Adrià han demostrado que la puesta en escena es tan importante como el plato. La iluminación, el espacio, el servicio… y, cada vez más, la vajilla. En ese universo donde la gastronomía se convierte en espectáculo, aparece un nombre clave: José Piñero, el creador de las vajillas que han transformado la forma de presentar la comida en algunos de los restaurantes más influyentes del mundo.

Desde su taller en Alcoy, Piñero ha construido algo más que platos: ha diseñado un lenguaje visual para la alta cocina. Su espacio de trabajo es descrito como un «arca de Noé de los oficios», donde carpinteros, escultores, pintores y artesanos colaboran en piezas que parecen sacadas de un sueño. Allí conviven moldes de plastilina, aerografía, madera y resina para dar forma a objetos que pueden ser desde manos que sostienen comida hasta animales fantásticos convertidos en soporte gastronómico.

«Yo soy un fabricante de ideas»

(Foto: @eltallerdepinero_pineroeffect)

Una definición que resume su papel dentro de la cocina contemporánea, donde no sólo ejecuta encargos, sino que traduce conceptos creativos en objetos físicos. Su entrada en el mundo gastronómico fue casi accidental.

«Todo empezó de casualidad, hace más de 30 años. Yo pintaba murales en bares… y acabé haciendo la decoración de muchos pubs»

El punto de inflexión llegó cuando una de sus piezas acabó en manos de Albert Adrià. «Eres la persona que estaba buscando», le dijo el chef, según relata Piñero. A partir de ahí, nació su colaboración en proyectos como Heart Ibiza, donde comenzó a crear vajillas que rompían con todos los estándares tradicionales. Ese trabajo abrió la puerta a una lista de chefs que incluye a grandes nombres de la gastronomía española.

«Empezamos a crear lo que hasta entonces no existía: piezas que se saltaban todos los estándares»

(Foto: @eltallerdepinero_pineroeffect)

En ese círculo, Piñero se convirtió en una figura imprescindible. «Te hablo de Dabiz Muñoz, Dani García, Quique Dacosta… pocas cartas me faltan a mí de la baraja», afirma con orgullo. Cada uno de ellos ha recurrido a su taller para materializar ideas que desafían la lógica del servicio tradicional. Desde platos en forma de manos hasta estructuras escultóricas donde se sirve comida, su trabajo convierte cada servicio en una puesta en escena teatral.

El chef Kiko Moya ha destacado su versatilidad: «Es una persona que te da soluciones desde un punto de vista muy profesional. Trabaja con plásticos, maderas, metales… Es una fortuna tenerle de nuestro lado». Esa capacidad de adaptación ha hecho que su obra no se limite a la alta cocina, sino que haya llegado también a restaurantes más accesibles y proyectos internacionales.

«Hubo un momento en que esto se democratizó con el boom de Instagram. Ahora me llaman de todo el mundo».

(Foto: @eltallerdepinero_pineroeffect)

Con la llegada de las redes sociales, su trabajo dio un salto aún mayor. La vajilla dejó de ser un elemento invisible para convertirse en protagonista de la experiencia gastronómica y en parte del atractivo visual del restaurante.

 

Hoy, su taller sigue funcionando como una fábrica de ideas donde la creatividad no tiene límites. «Te piden la vajilla, luego una escultura y al final lo haces todo», resume. Y aunque su obra ha viajado por todo el mundo, Piñero mantiene su base en Alcoy: «Es donde mejor se está. Yo trabajo desde Alcoy para el mundo».

En un momento en el que la gastronomía busca emocionar más allá del paladar, el trabajo de José Piñero demuestra que la experiencia de un restaurante puede empezar mucho antes del primer bocado, incluso en el plato donde se sirve.