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Así es Boí Taüll, la mejor estación de esquí de España según los World Ski Awards

(Foto: Adobe Stock)

A nivel mundial, se estima que alrededor de 135 millones de personas esquían, pero es que si llevamos esta cifra a España, las cifras también sorprenden. La pasada temporada se cerró con 5,1 millones de forfaits vendidos, y eso que los pronósticos no eran, ni por asomo, tan favorecedores como este año. Las grandes protagonistas son, sin duda, las estaciones de esquí, donde este año hay un nombre que se ha alzado con fuerza frente a su competencia: Boí Taüll, la mejor estación de esquí de España según los World Ski Awards.

A decir verdad, el estándar para alcanzar el máximo reconocimiento como mejor estación de esquí de España no es sencillo. Sobre todo, porque en la mente de los esquiadores nacionales e internacionales hay lugares que se han asentado como las sedes de este deporte invernal.

Encontramos aquí a Sierra Nevada, un icono para la jet set que continúa siendo el referente del sur. Sigue de cerca Baqueira-Beret: la fusión perfecta entre entretenimiento, pistas y entorno, que este año tiene prevista una gran campaña de mejora para seguir dando el mejor servicio a los más de 1,2 millones de esquiadores que acoge cada temporada. Nos quedamos en el norte, en la cordillera pirenaica, pues aquí se alza la considerada como mejor pista de esquí de España.

Foto: @merihektoen

Enclavada en el impresionante Valle de Boí, Boí Taüll, un nombre desconocido para los debutantes en el deporte y que no lleva arraigada la fama de estaciones vecinas como Astún, Candanchú o la propia Baqueira-Beret. Pero su fama es bien conocida en el entorno profesional, hasta el punto que recientemente sus pistas fueron el escenario de la celebración de la Copa del Mundo de Skimo ISMF. Un fin de semana donde reunió a cerca de 120 deportistas procedentes de 23 países.

Pese a ello, es un edén invernal para los auténticos amantes del esquí y el snow y tiene una característica que la posiciona en el podio frente a sus convecinas: se trata de la estación de esquí más alta de los Pirineos, con pistas que van desde los 2020 m hasta los 2751 m. Esta cualidad, sumada a su orientación norte, proporciona a su orografía una dimensión única que ofrece a los esquiadores un entramado alpino que se extiende por más de 45 kilómetros de terreno esquiable – dentro y fuera de pista – y adaptado tanto para amateurs como para expertos.

(Foto: Ski Nordeste)

Dentro de las categorías hay una rica variedad de opciones, con recorridos suaves que aumentan en intensidad hasta posicionarse en impresionantes pistas rojas y negras, que componen el 72% del dominio esquiable de estas montañas. Siempre hablamos de esquiadores, pero los aficionados al snow también encuentran en Boí Taüll una pista de recreo, porque aquí se encuentra uno de los snowparks más completos de la región. 

(Foto: @boitaull)

Más allá de las pistas

Nos encontramos en el Valle de Boí, un destino de peregrinación para amantes del esquí y de la arquitectura, situado en el corazón del Pirineo catalán. Concretamente, entre los macizos montañosos que recorren el municipio de Lérida. Aquí dentro se conserva uno de los conjuntos románicos más extraordinarios de Europa: las iglesias del Valle de Boí.

(Foto: @boitaull)

Entre ellas, se alzan los nombres Sant Climent y Santa María de Taüll, Sant Joan de Boí o Santa Eulàlia de Erill la Vall. Formando un conjunto histórico considerado la cuna y la máxima expresión del románico catalán, con tepor de estilo románico lombardo caracterizados por su sencillez funcional. Hasta el punto que en el año 2000 fueron reconocidas como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

No fueron solo sus iglesias lo que hicieron que este lugar destacarse con esta condecoración. Porque de este valle destaca la coherencia con la que naturaleza, arquitectura y arte convergen en una narrativa que nos habla de la historia de su ubicación. Empezamos por la naturaleza, donde el paisaje que rodea este valle forma parte del Parque Nacional de Aigüestortes i Estany de Sant Maurici, el único parque nacional de Cataluña, con paisajes de alta montaña, lagos glaciares, bosques y cascadas. Añadiendo a su lista de peregrinos los amantes del turismo deportivo de montaña durante el resto del año. Quienes disfrutan de las rutas alpinas de senderismo, a través de la bicicleta o en tracking. 

Valle de Boí. (Foto: Unsplash)

Parte del valor de este lugar reside en la riqueza artística del interior de estas iglesias. Mucha de ellas decoradas con pinturas murales y tallas de gran simbolismo, consideradas algunas de las cumbres del arte románico internacional. Parte de esta historia puede visitarse en el Centro del Románico del Valle de Boí.

Gastronomía

La gastronomía también es un atractivo de este lugar, pues aquí la tradición da pie en la mesa al buen comer de forma excepcional. Quizá uno de los lugares más especiales y recomendados por su reconocimiento en la guía Michelin sea El Ventador, ubicado en Barruera. Sus cocinas albergan recetas de la gastronomía pirenaica a través del producto, con el ciervo como uno de los grandes protagonistas en versiones contemporáneas. 

Si bien es cierto que uno de los grandes nombres es La Granja, también con esa tradición pirenaica como hilo conductor y que se sitúa en la población de Erill la Vall. Y cerrando el TOP 3 estaría el Llesqueria l’Empriu, un local pequeñito que saborea el producto de temporada y de proximidad de esta ubicación que ofrece un menú completo con su mejor oferta por 25 euros.