Aitor Zabala, premio ‘Chef of the Year 2026’: «Es un oficio duro, pero estos momentos merecen la pena»
La alta cocina española vuelve a mirar hacia fuera para celebrar uno de sus nombres más internacionales. Aitor Zabala, el chef barcelonés que ha revolucionado la escena gastronómica de Los Ángeles con Somni, acaba de recibir el premio Chef of the Year 2026 otorgado por Tapas Magazine en una gala celebrada en Forbes House Madrid. El reconocimiento llega en un momento especialmente brillante para el cocinero, convertido en una de las figuras más admiradas de la gastronomía contemporánea gracias a una propuesta que mezcla creatividad, técnica y emoción. La noche dejó discursos conmovedores, invitados del mundo de la cultura y la moda, y un mensaje claro: la cocina española sigue conquistando el mundo a través de historias de esfuerzo, riesgo y talento.
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Aitor Zabala, premio ‘Chef of the Year 2026’
Forbes House se transformó en el epicentro de la gastronomía y el lifestyle durante la entrega del galardón Chef of the Year 2026, uno de los reconocimientos más importantes de Tapas Magazine. La velada reunió a algunas de las personalidades más destacadas del panorama cultural, social y gastronómico, desde Sandra Barneda, encargada de conducir el evento, hasta nombres como Álex de la Iglesia, Carolina Bang, Risto Mejide, Juana Acosta o Palomo Spain.
Todo estaba diseñado para rendir homenaje a un chef que, lejos de instalarse en la comodidad del éxito, ha construido su carrera a base de obsesión creativa y perseverancia. La emoción se percibía desde el inicio del acto, especialmente cuando se proyectó un vídeo repasando la trayectoria de Zabala y el nacimiento de su gran sueño: Somni, el restaurante con el que ha logrado convertir la cocina española de vanguardia en una referencia absoluta en California.
De El Bulli a Hollywood
Hablar de Aitor Zabala es hablar de una generación de cocineros marcados por la revolución gastronómica española. Formado en restaurantes como Akelarre, Arzak, ABaC o Alkimia, el chef pasó también por el universo de Ferran Adrià en El Bulli, donde terminó de moldear una mirada culinaria basada en la creatividad extrema y la experimentación.
Su salto internacional llegó de la mano de José Andrés, con quien trabajó en Estados Unidos antes de desarrollar sus propios proyectos. Allí encontró el espacio ideal para levantar una cocina profundamente mediterránea, pero reinterpretada desde una sensibilidad contemporánea y emocional. Los Ángeles terminó convirtiéndose en su territorio natural.
Con Somni, que significa sueño en catalán, Zabala logró construir algo más que un restaurante. Su propuesta se transformó en una experiencia inmersiva donde cada plato funciona casi como una pieza artística. Primero consiguió dos estrellas Michelin y, tras la reapertura del nuevo Somni en West Hollywood, alcanzó un hito histórico: convertirse en el primer chef español en obtener tres estrellas Michelin fuera de España.
El mensaje de José Andrés
Uno de los momentos más celebrados de la noche llegó con la intervención sorpresa de José Andrés desde Washington. El chef asturiano, que recibió este mismo reconocimiento en 2019, quiso dedicar unas palabras a quien definió como «uno de los grandes chefs creativos que ha dado España».
La conexión entre ambos va mucho más allá de la cocina. José Andrés ha sido una figura decisiva en la carrera internacional de Zabala y, durante su intervención, reivindicó el valor global de la gastronomía española. Sus palabras sirvieron también para subrayar algo que define perfectamente la trayectoria del homenajeado: la capacidad de emocionar a través de una cocina que no entiende de fronteras.
La escena tenía algo simbólico. Dos generaciones de chefs españoles triunfando en Estados Unidos, demostrando que la creatividad nacida en España continúa marcando el rumbo de la alta cocina internacional.
«Me siento orgulloso de ser inmigrante»
Pero si hubo un instante verdaderamente emocionante durante la gala fue el discurso del propio Aitor Zabala. Lejos de los discursos grandilocuentes, el chef habló desde un lugar profundamente personal. «Este oficio es muy duro, para mí ha sido muy duro, pero estos momentos valen la pena», confesó al recoger el premio.
Zabala quiso dedicar gran parte de su reconocimiento a su equipo, reivindicando el sacrificio colectivo que implica levantar un proyecto gastronómico de este nivel. «Sé lo difícil que es crear el sueño de otra persona», aseguró visiblemente emocionado.
Sin embargo, sus palabras más aplaudidas llegaron cuando habló de inmigración y de todo lo que supone empezar de cero lejos de casa. «Me siento muy orgulloso de ser inmigrante», afirmó ante un auditorio completamente entregado. El chef recordó la dureza de abandonar tu país, tu idioma y tu cultura para construir una nueva vida, y aprovechó el momento para dedicar el premio «a la gente que trabaja y tiene sueños».
Ese mensaje terminó convirtiéndose en el verdadero corazón de la noche. Porque detrás de la sofisticación de la alta cocina, de las estrellas Michelin y de los reconocimientos internacionales, la historia de Aitor Zabala sigue siendo la de alguien que apostó todo por una idea.