4.000 croquetas gratis este viernes en Madrid: así celebra un restaurante el Día de la Croqueta
Hay pocas cosas capaces de generar consenso absoluto en una mesa. Las croquetas son una de ellas. Da igual la edad, el barrio o el momento del día: una buena croqueta siempre apetece. Cremosa por dentro, crujiente por fuera y con ese punto exacto entre técnica y emoción que la convierte en algo mucho más grande que un simple aperitivo. Por eso no sorprende que tenga su propio día en el calendario ni que Madrid lo celebre como mejor sabe: alrededor de una barra.
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Este viernes, con motivo del Día de la Croqueta, un restaurante de la zona del Retiro se convertirá en punto de peregrinación para los amantes del tapeo. Arzábal Retiro ha decidido rendir homenaje a este icono de la gastronomía española repartiendo 4.000 croquetas (gratis).
Las croquetas, tal y como la entendemos hoy, es una lección magistral de aprovechamiento, técnica y paciencia. Nacida como receta humilde para dar nueva vida a los restos del cocido, del asado o del jamón, ha evolucionado hasta convertirse en uno de los bocados más refinados de nuestra cocina. Porque si hay algo que despierta pasiones, es cómo debe ser una croqueta perfecta: ni líquida ni mazacote, con sabor reconocible, rebozado fino y fritura impecable.
Jamón, pollo, cocido, bacalao, boletus, queso… Las recetas son casi infinitas y cada casa defiende la suya como un secreto familiar. Quizá ahí resida parte de su encanto: en que cada croqueta cuenta una historia, lleva a una cocina concreta y despierta recuerdos. No es sólo comida, es memoria gastronómica.
En ese territorio emocional juega Arzábal desde sus inicios. Nacido como taberna de barrio y convertido con los años en una de las casas más reconocibles del tapeo madrileño, el restaurante ha hecho de las croquetas uno de sus grandes emblemas. Su versión, fiel al recetario clásico, es de esas que no necesitan presentación: sabor intenso, bechamel sedosa y ese crujido limpio al morder que marca la diferencia.
Por eso, celebrar el Día de la Croqueta compartiéndolas tiene todo el sentido. Este viernes, su local junto al Parque de El Retiro se transforma en escenario de una fiesta gastronómica popular, donde podrás acercarte a probar este bocado sin más requisito que las ganas de disfrutar.
Más allá del gesto, la acción conecta con algo muy madrileño: el ritual del aperitivo, la barra como punto de encuentro y la comida como excusa para socializar.