Cultura

Zzoilo, tras el éxito con Aitana de ‘Mon Amour’: «Estoy entendiendo la fama ahora, me sorprende lo que pasó»

La música es una de las industrias más complicadas del mundo y, a través de muchas entrevistas, lo hemos ido viendo. Desde componer hasta crear el sonido perfecto, hay que convencer al público con letras que les representen y una historia que les enganche… Pero no es tan fácil. Hoy nos sentamos con un artista que ha creado temas que han sido virales y que no salen de nuestras listas de reproducción, incluso ha llegado a ser número 1 global con mon amour je t’aime. Vuelve con un nuevo trabajo bajo el brazo y, para hablar sobre él y otros temas como su reciente estancia en México, charlamos con Zzoilo. 

(Foto: Zzoilo)

El cantante de origen valenciano lleva un tiempo en el mundo musical, pero saltó a los oídos de muchos cuando cantó con Aitana el tema que mencionamos en las líneas previas, el cual sigue sonando sin parar en radios y plataformas. Pero detrás de toda fachada siempre hay una persona y el que tenemos sentado en el plató de COOL es sencillo, llano y con los pies en el suelo.

Junto a su inseparable guitarra, le preguntamos quién está detrás del nombre de Zzoilo y nos responde: «Soy una persona con sueños muy aleatorios y ambiciones muy extrañas. Tengo muchas ganas de hacer tantas cosas que, a veces, se le quedan grandes todas, pero soy feliz». Hay artistas que se esconden tras una fachada y, en ocasiones, nos dejan entrever lo que hay detrás, aunque lo que el cantante revela es una transparencia que atrae y una sinceridad que cada vez es más necesaria en la industria.

Los estudios del valenciano no estuvieron enfocados a la música, pero aunque siempre complementan, lo que se necesita para subirse a un escenario y triunfar es talento. Este lo tiene y, aunque tenga ese punto canalla, eso es lo que da personalidad a sus letras y a una interpretación que atrae. «Todo nace en 2006 escuchando una canción de El Canto del Loco que tenía unos violines y yo quería tocarlo, así que mis padres me apuntaron a clases y estuve desde los 6 años hasta los 12 intentándolo porque nunca sonaba bien, es muy complicado. Luego empecé con la guitarra, que es más fácil, y eso ya me llevó a hacer música y no he parado hasta entonces».

«Estoy entendiendo la fama ahora, a día de hoy, y sorprendiéndome de lo que pasó»

El comienzo del camino musical no es sencillo y, durante un tiempo, el artista estuvo trabajando en la cocina de sus tíos, hasta que se cruzó Aitana en su camino y ambos pusieron voz al remix de Mon amour, je t’aime. Todo fue rápido y es que la canción comenzó a hacerse viral y, sin darnos cuenta, tarareábamos su letra y la bailábamos sin parar. La fama llegó sin avisar, fue repentina y Zzoilo tuvo que gestionarla. «La estoy entendiendo ahora, a día de hoy, y sorprendiéndome de lo que pasó. Miro hacia atrás y me doy cuenta de lo que ha sido y lo que ha sucedido. En ese momento es todo tan rápido y vas en una corriente que hace que no te enteres de nada. Cuando me he dado cuenta, he visto lo que hemos hecho, que fue espectacular y que lo ha sido todo».

(Foto: Zzoilo)

La fama no es algo fácil de llevar y, aunque muchos la anhelan, tu vida se convierte en un elemento de opinión pública y tu presencia en un reclamo. En definitiva, ya no eres anónimo y no caminas por la calle con la misma normalidad. En muchas ocasiones, otros artistas nos han contado que es esencial escoger de quién te rodeas y los consejos que te dan. En el caso de Zzoilo, nos confiesa que «me apoyaron mis amigos de toda la vida y mi familia». A eso le añade, con especial ilusión, que «si sólo tendría un oyente y sería mi abuela, para mí es suficiente», confiesa con un semblante lleno de felicidad. A ello matiza que ha estado apoyado por compañeros de la industria musical, a lo que añade: «También conté con profesionales y ayuda psicológica, que es lo mejor que me ha venido».

Después del ruido, Zzoilo tomó una decisión y fue cruzar el charco, emprendiendo un viaje a México que le ha servido para dar vida a su segundo disco.  Hay una frase muy conocida que dice «desconectar para volver a conectar» y eso es lo que le ha pasado. Aunque lo común es irse a componer, el valenciano ejerció de cocinero y eso le inspiró. «Me ha ayudado a reconectar con quien era antes de dedicarme a la música. Yo trabajaba en el restaurante de mis tíos, donde mi tía era la jefa. Al ser familiar, había un punto de liderazgo, pero volver a México, aprender de su cultura culinaria, de otros artistas y seguir componiendo, me ha ayudado mucho y me ha devuelto las ganas de tomar las riendas de mi proyecto y ser Zzoilo con una sola Z». Sus referencias están unidas a la gastronomía y nos confiesa que entre ingredientes surgen las ideas para algunas canciones de amor. Algo que le ha hecho crear y ver cobrar vida a su primer álbum de estudio: No soy un artista.

«Me gustaría demostrar que puedo hacer lo que me dé la gana sin seguir las normas que la industria quería que siguiese»

«Este álbum nace de las ganas y la ambición para que tenga una base sólida y que el oyente que me descubra sepa quién soy, que no lo hagan a través de sencillos». Lo primero, hablamos del punto de partida, que es un tema que se llama Tengo un plan, que nace, según afirma el artista, «de una discográfica que me tenía bloqueado y no me dejaba sacar música«. A esto, Zzoilo añade: «Me gustaría demostrar que puedo hacer lo que me dé la gana sin seguir las normas que la industria quería que siguiese, basándose en mon amour, que les entiendo porque quieren números y es lo que todos buscamos, ya que comemos de esto. Me apetecía hacer algo por placer y es este álbum que conversa sobre cosas que no son para vender, habla de lo personal. Básicamente, he hecho lo que me da la gana, cuando me da la gana y si gusta, bien, y si no, también», afirma el artista. Son palabras que, leídas a simple vista, pueden sonar bruscas, pero lo que se escucha en este álbum es realidad, un Zzoilo que suena con sinceridad.

Hablando de ello, según escuchamos temas, vemos un punto en el que Zzoilo está en otra etapa y no es el mismo. Hay letras que no tienen filtros y nos produce curiosidad lo que le ha llevado a este punto. «Creo que desde que empecé en la música he vivido detrás de una máscara y una fachada falsa de éxito constante, la cual es insostenible en el tiempo. No era sana para mí, ni creíble para nadie. Me gusta como soy, mis defectos y las cosas que hago mal. Me siento más cómodo enseñando eso al mundo y mostrando la realidad». Quizás esto es el secreto del éxito, porque ahora se va a ver a ese Zzoilo real, con esa actitud cercana que nos ha mostrado en esta entrevista. Como bien añade: «Me gusta viajar en turista, bailar en la pista y comer pinchos de tortilla que, muchas veces, el más barato es el que mejor está».

Zzoilo. (Foto: Getty)

Lo hemos visto en galas de año nuevo de televisión, en el escenario del Movistar Arena y en innumerables actuaciones cantando un gran éxito. Pero paremos a pensar. ¿Ese era Zzoilo? Lo que vemos ahora es una persona con un amor puro por la música, sin querer ser un producto, con sus miedos y sus alegrías, que le acompañan junto a su inseparable guitarra, además de un descaro que es agradable. En definitiva, un cantante que huyó de ser un producto.