No todos los conflictos editoriales giran en torno a grandes exclusivas o guerras de portadas. A veces empiezan con algo mucho más simple: un perro y un juego de palabras que termina en los tribunales. Eso es exactamente lo que le ha ocurrido a Olga Portnaya, fundadora de Dogue, una revista dedicada a la moda canina que ahora se enfrenta a una demanda del gigante editorial Condé Nast, propietario de cabeceras como Vogue o Glamour. Quizá el nombre te suene: el pasado mes de diciembre el cantanteMaluma fue portada de la publicación posando junto a sus perros. Ahora, esa misma cabecera se ha convertido en el centro de una batalla legal por el uso de su nombre.
El litigio comenzó en diciembre de 2025, cuando el grupo editorial denunció a Portnaya por presunta infracción de marca registrada. Según la demanda, el nombre y el logotipo de Dogue estarían diseñados para generar confusión con Vogue. Entre las peticiones presentadas ante el tribunal figura incluso la destrucción de todas las copias físicas de la revista.
De un pomerania a una revista
La historia de Dogue empezó en 2019 con algo bastante más modesto que un pleito federal: las fotos de Mimi Bear, la pomerania rescatada de Portnaya. Lo que comenzó como una cuenta en redes sociales terminó convirtiéndose en una revista de moda para perros.
El primer número tuvo además un guiño irónico al mundo editorial: salió en septiembre, el mes más importante para las revistas de moda. Seis años después, la publicación suma 24 ediciones y una pequeña comunidad de seguidores.
La revista se financia en parte gracias a plataformas como Patreon, donde seguidores y propietarios de perros pueden participar en la comunidad que rodea al proyecto. Incluso existe una aplicación, Coverdogs, que permite crear portadas personalizadas al estilo de grandes revistas.
(Foto: Dogue)
El conflicto con ‘Vogue’
Durante años, Dogue y Vogue coexistieron sin conflictos. La situación cambió en 2025, cuando Vogue lanzó una sección digital dedicada a perros (también bajo el nombre Dogue) en la que celebs como Maluma aparecían junto a sus mascotas.
El proceso de registro de la marca Dogue, iniciado por la editora en 2022, había sido aprobado en octubre de 2025. Poco después quedó suspendido temporalmente cuando Condé Nast llevó el caso a un tribunal federal. El grupo editorial sostiene que el nombre puede inducir a confusión con Vogue. Portnaya lo niega y argumenta que su revista tiene una identidad claramente distinta, empezando por el propio contenido: moda para perros.
Maluma con sus perros. (Foto: Dogue)
Además del debate creativo, el verdadero desafío es económico. Litigar contra una gran empresa en Estados Unidos implica asumir costes legales elevados, especialmente en materia de propiedad intelectual. Por ese motivo, Portnaya ha lanzado una campaña en GoFundMe con el objetivo de recaudar 25.000 € para financiar su defensa. Hasta ahora ha conseguido algo más de 9.000.